Entrevistas

Chris & Cosey

Otras maneras de recordar los 80

Chris and Cosey

Decía el francés Victor Hugo que “el fin del arte es casi divino: resucitar, si hace historia; crear si hace poesía”. Y la historia, según Hegel, no es en última instancia sino “ el esfuerzo del espíritu para conseguir la libertad”. Entre esas dos frases, sazonadas con buenas dosis de romanticismo sórdido, podrían encuadrarse más de tres décadas de experimentación, trabajo compartido y amor fou entre Chris Carter y Cosey Fanni Tutti. A ojos de la mayoría, Carter y Tutti tienen plaza asegurada en los libros de historia gracias a su participación en los seminales Throbbing Gristle y su rol central como padres de la llamada “música industrial”. Pero lo cierto es que el conjunto de su obra como Chris & Cosey es tanto o más relevante que el legado de TG en la hoja de servicios de esta pareja de eternos disidentes.

Su historia como Chris & Cosey comienza en 1981, inmediatamente después de que Throbbing Gristle dieran por terminada su primera andadura. Desde entonces, la pareja ha publicado en torno a tres decenas de álbumes, ya sea como Chris & Cosey, como Carter Tutti o CTI. Su sonido ha mudado de piel de forma constante a lo largo de su carrera, siempre de manera muy ligada a la tecnología de cada momento, oscilando entre la electrónica minimal de regusto kraftwerkiano y el synth-pop de trazo oblicuo, el techno y el trance psicodélico, el ambient meditativo o lo abiertamente experimental, anticipando -sin pretenderlo- muchas veces con sus discos estéticas y escenas que aún tardarían un tiempo en llegar.

Coincidiendo con la reciente reedición en vinilo de cuatro de sus discos clásicos de los 80 ( “Heartbeat”, “Trance”, “Songs of Love & Lust” y “Exotica”, probablemente sus mejores trabajos de aquella primera época), Carter y Tutti han decidido volver a girar como Chris & Cosey, recuperando en directo parte de su viejo material. Hace unas semanas, al hilo de su próxima actuación en el marco del festival polaco Unsound (estarán actuando este sábado, 15 de octubre, a las 19.00h. en el Museo de Enginiería de Cracovia) nos pusimos en contacto con ellos para charlar por vía virtual.

Pongámonos en situación. ¿Dónde estáis en este preciso momento, mientras respondéis a estas preguntas? ¿Qué tipo de sonidos podéis oír a vuestro alrededor?

Cosey: Estoy aquí sentada a mi mesa de trabajo, los pájaros cantan fuera, en el jardín, y puedo sentir el ruido sordo del presentador de informativos sonando desde la televisión que está encendida en la otra habitación.

Chris: También yo estoy sentado a mi mesa. He estado actualizando la web de Carter Tutti y acabo de hacer una pausa para responder a esta entrevista. A mi alrededor tengo el zumbido del equipo de nuestro estudio. Puedo escuchar el canal News 24 de la BBC sonando en otra habitación y mi playlist de iTunes está reproduciendo canciones en modo shuffle desde mi laptop.

En vuestro caso, vida doméstica y trabajo suelen confluir en un mismo espacio físico. A veces resulta problemático encontrar un balance entre esos dos ámbitos cuando se trabaja en casa. La pregunta puede parecer trivial, pero nos gustaría saber cómo es un día normal en la vida de Chris Carter y Cosey Fanni Tutti.

Cosey: Puede variar dependiendo de aquello en lo que estemos trabajando, pero en este momento un día típico para mí empieza a eso de las 7:00 de la mañana y a partir de ahí es todo trabajo sin pausa hasta las seis de la tarde, un continuo vaivén entre preparar artworks para Throbbing Gristle, masterizar audios, trabajar en el diseño de la web de Chris & Cosey, organizar otros proyectos... hacer entrevistas. A veces nos escapamos por unas horas a la playa, que no está lejos de donde vivimos. Preferiblemente en invierno, cuando está más tranquila.

Chris: Yo suelo levantarme un poco antes que Cosey, sobre las 6:00 o las 6:30. Me gusta despachar mis mails del día antes de ponerme a trabajar en el estudio a eso de las 8:00 horas. Normalmente trabajamos desde casa, desde que nos levantamos hasta eso de las 18:00 o las 19:00 horas, con alguna pausa esporádica para tomar café. Tenemos una oficina y dos estudios; uno es para la música, el otro para el arte y el tema gráfico. Lo más normal es que nos encuentres trabajando en uno de esos dos estudios. Recientemente hemos completado el trabajo en las reediciones de Throbbing Gristle, lo que nos ha llevado semanas y semanas de remasterizar audios, preparar nuevos artworks y maquetar diseños para cinco álbumes en tres formatos distintos. Ahora mismo estamos trabajando en una puesta a punto del sitio web de Chris & Cosey/Carter Tutti que debería haberse hecho hace tiempo, y a finales de semana comenzaremos con los preparativos de las actuaciones que estaremos haciendo este otoño en Europa como Chris & Cosey y Carter Tutti.

En medio de toda esa actividad, ¿qué rol juega la música en vuestra vida diaria? ¿Con qué frecuencia os encontráis escuchando de forma activa música de otra gente, componiendo material nuevo o experimentando con vuestro equipo en el estudio?

Cosey: Lo cierto es que últimamente hemos tenido que hacer tanto trabajo “administrativo” que apenas nos ha quedado tiempo para “tocar”. Pero ya estamos empezando a preparar los shows que haremos en octubre así que ese será el momento en el que re-conectemos con el equipo, y después de eso hay planes de entrar al estudio a grabar. ¡Hurra!

Chris: Al trabajar con música y sonido prácticamente a diario no tendemos a escuchar mucha música en nuestro tiempo libre. A menudo siento que hacerlo se convierte en una distracción que interfiere en el proyecto que nos traemos entre manos. Siempre ha sido así. A pesar de ello, cuando trabajamos en otros proyectos no musicales, como las webs o el diseño gráfico a veces sí ponemos música de fondo. Eso o BBC News 24.

Ya que habláis de la posibilidad de la música como distracción perniciosa. ¿Podéis recordar la última vez que os hayáis visto obligados a escuchar música de forma no voluntaria, o “contra vuestra voluntad”? ¿Qué sensaciones o sentimientos os provocó?

Cosey: La música para mí debería ser un fuente de placer, y odio la música enlatada que a día de hoy suena en todas partes. Hubo un tiempo en el que la gente entendió la ciencia y el efecto del muzak, pero ahora te ves acribillado por cualquier cosa que sea de la preferencia del dueño de la tienda, algo que muy a menudo no suele coincidir con mis gustos. Así que suelo salir de la tienda. Ellos pierden una venta, que es malo para el negocio, por el simple hecho de no entender el concepto de servicio al cliente o muzak. Hay un mundo chiflado ahí fuera salpicado de una plétora de sonidos que no guardan ninguna relación entre ellos y que en mi opinión no tienen ninguna razón de existir.

Chris: Estoy de acuerdo con Cosey y odio sufrir viéndome expuesto a música que no he elegido escuchar. Algo que es muy diferente a encender la radio o la televisión y no saber qué vas a escuchar, porque en esa situación soy yo el que elige realizar esa acción, qué cadena o qué canal sintonizar. Ahí yo tengo unas expectativas al respecto de lo que voy a escuchar.

Viajemos al pasado remoto. ¿Qué señalaríais como el primero o los primeros eventos que despertaron vuestro interés en la música? Recuerdo haber leído algo sobre Cosey viéndose atraída a muy temprana edad por el ruido, la electricidad estática y el sonido viajando por el aire después de haber visto a su padre intentando construir aparatos receptores de radio. ¿Es así?

Cosey: Para mí, esos primeros acontecimientos fueron oír a los míos cantando, a mi tío tocando la guitarra y la armónica, y a mi padre trasteando con sus aparatos electrónicos. Una mezcla muy agradable. Sí es cierto eso que dices de mi padre. Probablemente fue él, al menos en buena medida, el responsable de mi visión torcida del “sonido musical”.

Chris: En mi juventud la situación fue similar. Mi padre era aficionado a la alta fidelidad y solía poner un montón de música en su sistema estéreo, un equipo de especificaciones realmente buenas, incluso para los estándares de hoy en día. También tenía un par de grabadoras de cinta, de las de bobina abierta, y recuerdo que encontré fascinante todas aquellas cosas que podías hacer con el sonido una vez que lo tenías grabado en cinta. Cosas como revertir el sonido, ralentizarlo o acelerarlo, añadirle eco o, por supuesto, todo el proceso de poder grabar “sonido sobre el sonido”. Son cosas que hoy damos por supuestas, pero en aquellos días eran algo realmente alucinante para una mente prepúber e inquisitiva.

¿Han cambiado vuestros gustos y vuestros hábitos de escucha mucho con el tiempo? ¿Ha crecido vuestra tolerancia o intolerancia hacia ciertos sonidos con la edad?

Cosey: No es tanto cosa de la edad como de la experiencia o la relevancia. Muchas de las cosas que me gustan o que no me gustan hoy son las mismas que me gustaban o no me gustaban hace tiempo. Siempre he sido intolerante con la banalidad y las versiones de segunda categoría de otras músicas con éxito. Amo la honestidad sobre todas las cosas, ya se trate de pop que no se arrepiente de su condición o de sonidos hardcore crudos e impulsados por una angustia delirante. Ambos son preferibles a lo vacío o al trabajo puramente egocéntrico.

Chris: Yo creo que mi gusto en materia musical no ha cambiado en absoluto. Todavía escucho álbumes que escuchaba en mi adolescencia. No compro demasiada música nueva (en parte porque ya estoy abastecido con las cosas que amigos y fans nos mandan, o todas las que nos dan los sellos y las distribuidoras con las que trabajamos), pero de cuando en cuando me hago con bandas sonoras de nuevas películas o series de televisión. Creo que entre los compositores de nueva música para cine o televisión se encuentran algunos de los mejores músicos de hoy en día. Y enfatizo la palabra “algunos”.

Vuestra historia como Chris & Cosey comenzó a principios de los años ochenta, inmediatamente después de que Throbbing Gristle dieran por terminada su primera andadura. Desde entonces habéis editado varias decenas de discos, ya sea como Chris & Cosey o como Carter Tutti. Vuestro sonido ha evolucionado de forma constante a lo largo de vuestra carrera, oscilando entre la electrónica minimal y el synth-pop, el techno psicodélico y el ambient meditativo o vuestros continuos experimentos aurales bajo el alias CTI. Sin embargo, ni vosotros ni el resto de miembros de Throbbing Gristle insistió en profundizar o retomar la estética “industrial”. ¿Por qué creéis que eso fue así?

Cosey: Throbbing Gristle era Industrial, y cuando TG acabó también acabó el verdadero sonido Industrial. Además, no me gusta la repetición porque sí. Una nueva era en mi vida trajo nuevas ideas, nuevas emociones, y por consiguiente nuevos sonidos con los que representar mi yo interior.

Chris: Para mí la primera encarnación de Throbbing Gristle (1976-1981) fue algo muy de su tiempo y una creación del momento; para mí aquel sonido que teníamos entonces fue el único verdadero, genuino “sonido industrial”. Y aunque hayamos reivindicado serlo, o nos hayamos tachado a nosotros mismos de “Industrial”, honestamente no creo que la segunda etapa de Throbbing Gristle (2003-2010) haya sido verdaderamente Industrial. Y mejor no me hagas entrar a valorar ese género actual que se hace llamar “Industrial”, que es algo así como un hijo bastardo de Frankenstein y no guarda relación niguna con las ideas originales del Industrialismo o el sonido de lo Industrial. Cualquier banda posterior a los setenta ha tomado el término al pie de la letra y lo ha interpretado de manera demasiado literal.

Centrándonos en vuestra obra como Chris & Cosey y Carter Tutti, nos gustaría saber si consideráis vuestras diferentes etapas estéticas como algo cierta medida “determinado” por las herramientas tecnológicas que habéis usado en cada momento. ¿Podéis imaginar vuestra música de forma separada a la tecnología con la que ha sido creada?

Cosey: Siempre hemos mirado más allá de la norma en todos los aspectos de nuestro trabajo y de nuestras vidas. El equipamiento es un elemento central de nuestro trabajo y nuestro placer creativo. Es un elemento facilitador de nuestras ideas y es un medio a través del cual podemos exteriorizar los sonidos que sentimos que mejor representan nuestros sentimientos y aquellos sentimientos que queremos evocar en quienes escuchan nuestra música. ¿Por qué íbamos a dejar de abrazar la tecnología cuando es algo tan excitante?

Chris: Toda nuestra carrera musical en todas sus formas o apariencias ha estado basada en tecnologías ya establecidas o aún emergentes. La tecnología movida por la electricidad es fundamental para lo que hacemos. Nada de lo que hemos hecho (o vayamos a hacer) podría hubiera sido posible en un escenario temporal anterior al siglo XX. Y en parte ahí está su razón de ser. Ninguno de nosotros tuvo una formación musical sustancial en el uso de ningún instrumento acústico, pero aún así podemos improvisar juntos una canción decente. Era lo mismo con TG. Sin la tecnología no existiría nuestra música.

¿Qué equipos destacarías como los más importantes para la música que habéis creado hasta ahora?

Cosey: Mi guitarra, mi corneta y el laptop. Bueno, más bien el software que uso en él.

Chris: Son demasiados como para mencionarlos... Pero venga, me forzaste a contestar: el oscilador, la unidad de multiefectos y la mesa de mezcla.

¿Cómo es vuestro estudio a día de hoy? Y de forma más general, ¿que importancia tiene para vosotros el disponer de un estudio de grabación integrado en vuestra propia casa?

Cosey: Nuestro estudio ha cambiado mucho en los últimos tiempos debido a las nuevas tecnologías. A veces parece que hay demasiadas opciones para elegir y otras veces sientes que ningún equipo va a ser suficiente para dar con el sonido adecuado. Tener nuestro estudio en nuestra casa es esencial para nosotros. Siempre hemos trabajado así. Podemos grabar y probar cosas siempre que queremos, cada vez que el humor y la disposición nos llega.

Chris: Resulta irónico que a pesar de que a menudo pueda parecer que hay casi demasiadas cosas entre las que puedes elegir, demasiadas opciones, aún a veces forcejeamos durante días para dar con el sonido “correcto”.

Después de publicar tres álbumes como Carter Tutti, este año habéis estado interpretando en directo un set especial de material viejo de Chris & Cosey. ¿Por qué ahora?

Cosey: El timing de Chris & Cosey fue más bien fortuito. Decidimos reeditar nuestros primeros álbumes como Chris & Cosey en vinilo y un amigo que ha estado pidiéndonos durante años que volviéramos a tocar en directo ese material volvió a pedírnoslo y le dijimos que sí. Todo coincidió (de forma no intencionada) y la experiencia fue tan placentera que cuando nos pidieron hacer más shows como Chris & Cosey dijimos que sí de inmediato.

Durante los noventa hubo un tiempo en el que decidisteis dejar de tocar en directo por considerar las giras una actividad devoradora de demasiado tiempo y energía. ¿Os sentís hoy más cómodos girando que entonces?

Cosey: Bueno, en aquellos días yo estaba enferma, sufría de problemas del corazón así que tocar en directo no era una opción para mí. Desde entonces las cosas han cambiado, mi medicación es mejor ahora y eso me permite una mayor actividad; siempre dentro de lo razonable. Me encanta tocar en directo, pero me deja exhausta porque me implico mucho a nivel emocional, de manera que luego he de descansar y he de asegurarme de que no hago demasiados conciertos dentro de un determinado período de tiempo. Encontrar el equilibrio es la clave.

A la vista de lo amplio de vuestra discografía y del alto nivel cualitativo de mucho de ese material, es de suponer que el proceso de selección de cara a los shows que estáis realizando ha sido cualquier cosa menos sencillo. Resultó duro decidir qué canciones queríais volver a interpretar en directo? Además, volver a trabajar con algunas de esas canciones después de tanto tiempo ha tenido que ser muy emocional...

Cosey: Fue difícil y la vez sencillo. Quizás parezca que no es una respuesta, pero así es como fue cuando nos pusimos a seleccionar las canciones que íbamos a tocar en directo. Sabíamos qué temas funcionaban bien dentro de un set en directo de haberlas tocado ya en los 80, así que tomamos como referencia nuestros viejos setlists y a continuación escuchamos todo el material de nuevo. A partir de ahí seleccionamos en base a aquello que más nos agarró o más nos excitó. Y sí, fue realmente emocional.

El viejo material ha sido adaptado y revisado de cara a los nuevos shows. Por lo que hemos podido ver en vídeos de algunas de vuestras actuaciones recientes, la cosa suena bastante nueva en relación al sonido original de vuestros primeros discos. ¿Existía la intención consciente de evitar sonar excesivamente respetuoso con el material original?

Cosey: No se trata de ser o no respetuoso con nuestro viejo sonido. Tiene más que ver con quiénes somos hoy y quiénes hemos sido siempre. Cuando tocamos aquellas canciones en los 80 nunca fuimos fieles al sonido de las grabaciones. Así que en cierto modo no debería sorprender que las canciones suenen de forma diferente a como suenan en disco. A la vez siempre hemos querido traer algo nuevo a nuestro trabajo, especialmente cuando tocamos en directo. Es más divertido así, es más interesante para nosotros y no nos gusta repetirnos. Si la gente quiere el sonido original ahí tienen el CD, el vinilo o la descarga digital. Tocar en directo tiene que ver con “el momento”.

El proceso de reconstrucción o actualización de las canciones ha tenido que ser complicado. En especial en el caso del material más antiguo, el de discos como “Heartbeat” (1981) o “Trance” (1982), hechos principalmente con cajas de ritmo y sintetizadores analógicos que imaginamos fueron grabados en más de una ocasión en directo, sin mucha secuenciación y sin posibilidades aún de sincronización MIDI. Suponemos que el material ha pasado a ser fundamentalmente digital y basado en software, ¿cierto?

Cosey: Fue un trabajo realmente duro. Mejor que lo cuente Chris.

Chris: A nivel de concepto sonaba realmente sencillo y pensamos que sería un proceso bastante simple y conciso, pero se reveló como una de las cosas más duras de hacer, y de las más costosas a nivel de tiempo; nos llevó semanas. Llevamos usando samplers desde los ochenta, así que teníamos muestras de la mayoría de nuestras primeras cajas de ritmo en el archivo, También teníamos archivos MIDI de muchas de las canciones. Lo que no teníamos era muchos de los sonidos básicos de sintetizador de aquellas canciones, que fueron mayormente producidas con sintes Roland, Korg y Casio. Encontré muchos de los patches de sintetizador en nuestros archivos, pero también encontré que era literalmente imposible simular aquellos sonidos usando sintes de ahora. La cosa llegó a ser muy frustrante cuando vimos que no teníamos nada en lo que poder tocar aquello. Finalmente tuvimos que salir a comprar de nuevo algunos de aquellos viejos sintes y re-samplear aquellos sonidos.

Estrenasteis vuestro set de Chris & Cosey el pasado mes de febrero en Londres. Desde entonces habéis tocado en ciudades como Leipzig, Glasgow o Marsella. ¿Ha cambiado mucho el set a lo largo de esas fechas?

Cosey: Bueno, teniendo en cuenta que no escribimos nuestra música en papel y que no usamos ningún tipo de partitura, cada concierto es efectivamente distinto. ¡Y gracias a Dios que es así! Es como si volviéramos a replantearnos las canciones cada vez que tocamos en directo.

Chris: Sí, nuestros sets están siempre desarrollándose. No tanto como en tiempos de Throbbing Gristle, pero definitivamente hay cambios de concierto y concierto. Siempre los ha habido. Las canciones tienen una estructura básica pero siempre disponemos de un “margen de error” bastante amplio que nos permite improvisar y experimentar dependiendo de la respuesta del público de de cómo sintamos que está funcionando el show.

Esta semana estaréis tocando en el marco del festival polaco Unsound. ¿Qué podemos esperar de vuestro concierto en Cracovia? ¿Qué os parece el festival?

Cosey: Ofreceremos un concierto similar al que hicimos en el ICA en Londres. Quizás juguemos con el orden de las canciones. Nuestro set up ha variado un poco desde entonces, y eso siempre es favorecedor de cambios. Al respecto del festival, llevamos algún tiempo siguiéndolo, algunos amigos han tocado allí y tiene una gran reputación, así que tenemos muchas ganas de estar allí.

¿Suponiendo que alguien que vaya a estar en Unsound y no conozca vuestra música sienta curiosidad por acercarse al mundo de Chris & Cosey, qué títulos le recomendaríais como puerta de entrada ideal?

Cosey: Esa es una pregunta difícil. Supongo que algunas de las canciones que tocamos en directo, porque ahí hay una selección de diferentes humores. Canciones como “Sleeping Stephen”, “Dancing On Your Grave”, “Exotica”.

Chris: Hasta hace un par de años yo le habría recomendado que se comprara le recopilación doble “The Essential Chris & Cosey Collection”, pero ahora está descatalogada. De todos modos, si uno se pasa por nuestra web puede ver ahí el listado de canciones incluidas en ese álbum, así que ese me sigue pareciendo un buen lugar para empezar.

La mayor parte de vuestros discos de los ochenta suenan aún contemporáneos a día de hoy. Escuchando discos como “Trance” (1982), “Techno Primitive” (1985) o “Songs of Love & Lust” no es difícil ver vuestra música como semilla de muchos artistas de ahora ensalzados por la prensa especializada, gente como Laurel Halo, Maria Minerva, LA Vampires o Grimes, por citar algunos nombres. Vuestro trazo como miembros de Throbbing Gristle también se pueda sentir en bandas más ruidosas como Factory Floor, con los que habéis colaborado en más de una ocasión. ¿Reconocéis el genoma de Chris & Cosey/Carter Tutti en esos u otros artistas? ¿Cómo os sentís al respecto?

Cosey: Sí, reconozco la influencia que tiene nuestro trabajo como Chris & Cosey y Throbbing Gristle. No suelo hacerle mucho caso si puedo evitarlo, a no ser que se trate de una copia flagrante o intenten sonar de forma demasiado parecida a nosotros, porque la verdad es que no entiendo qué razón pueden tener para hacerlo. Ha habido gente que nos ha señalado a bandas que hacen precisamente eso. Factory Floor son la única banda de entre las que puedo sentir afiliadas a nuestra música a la que respeto por derecho propio. Escucho su música porque es suya y realmente me da muchas cosas.

Chris: Aunque aprecio el hecho de que nuestro trabajo es influyente –como Chris & Cosey y como Throbbing Gristle– no suelo estar realmente al tanto de lo que otra bandas tocan (o dicen), al menos no tanto como supongo que debiera estando metido en este negocio. Bueno, eso descontando que no se trate de amigos nuestros, como en el caso de Factory Floor o S.C.U.M. Es algo en lo que no pienso demasiado, aunque es agradable cuando otras bandas u otros músicos te citan como influencia.

Hablemos de futuro próximo. A pesar de la pérdida de Peter 'Sleazy' Christopherson, estáis trabajando en la compleción de “Desertshore”, la interpretación de Throbbing Gristle del álbum de Nico, de cara a su publicación en 2012. ¿Qué podéis contarnos del proyecto? Por lo que tenemos entendido, Sleazy se encontraba trabajando en “Desertshore” en el momento de su muerte.

Cosey: Sí, Sleazy estaba trabajando en la versión de “Desertshore” a cargo de Throbbing Gristle cuando murió, y nosotros vamos a completar el proyecto para su publicación en 2012. Estaremos trabajando en eso en nuestros estudio este próximo mes de noviembre y no pienso decir de momento nada más que eso.

Chris: Como dice Cosey, nos pondremos a trabajar en eso a tiempo completo en noviembre.

Aparte de “Desertshore”, que será el álbum final de Throbbin Gristle, ¿hay más proyectos en cartera?

Cosey: Bueno, si pudiera clonarme a mí misma me pondría a sacar adelante todos los otros proyectos que tenemos esperando en el estudio, pero sólo soy una persona y lo mismo pasa con Chris. Nos hemos pasado los últimos tres meses trabajando en las reediciones de TG y nuestros próximo proyecto, conciertos al margen, es “Desertshore”, que es una enorme tarea. Sí que tenemos muchos planes excitantes como Chris & Cosey/Carter Tutti, pero para cuando hayamos cumplido con nuestros compromisos como Throbbing Gristle. Esperamos poder escabullirnos unos días del trabajo con TG para tomar un descanso. También tengo exposiciones a la vista. Todos los proyectos tienen que funcionar en paralelo y si no han de ser pospuestos.

Acabemos rememorando vuestro principio. ¿Cómo os conocisteis? ¿Creéis que entre vosotros podría haberse dado una relación tan larga y fructífera como la que habéis tenido de no haber existido la música como punto de encuentro y terreno de juego compartido entre los dos?

Cosey: Nos conocimos a través de un amigo mutuo, John Lacey. John también era miembro de COUM Transmissions, y a la vez él y Chris estaban trabajando juntos en varios otros proyectos. Así que imagino que la música facilitó que acabáramos encontrándonos de manera casual y luego nosotros ya tomamos las riendas a partir de ahí.

Chris: Bueno, aunque es cierto que nos conocimos gracias a una serie de coincidencias relacionadas en parte con lo musical, al romántico que hay en mí le gustaría pensar que la música no debería importar cuando llega el momento de abordar la cuestión del amor. Aunque ser capaz de declarar tu amor con música es sin duda una cosa hermosa.

PlayGround es media partner de Unsound

Te recordamos que Unsound 2011 tendrá lugar entre los días 9 y 16 de octubre en varios espacios de Cracovia. Puedes conseguir tus entradas aquí.

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