Entrevistas

Andrew Bird

Entrevista

Andrew Bird Andrew Bird, comenzó a tocar el violín a la tierna edad de cuatro años empujado por el deseo de su madre y con la ayuda del método Suzuki. Su madre también es artista, y suyas son las portadas de sus dos primeros discos. Guiado por su oído desde pequeño, desarrolló su sentido musical por medio de la intuición, algo que a la fecha sigue siendo una constante en su manera de componer. En mayo estuvo presentando su más reciente trabajo, “Noble Beast” en España, primero en Madrid y más tarde en el Primavera Sound. Teníamos una cita para grabarle durante su prueba de sonido y ofreceros un tema en exclusiva, pero una repentina tendinitis, lo complicó todo al grado de que tuvo que saltarse la prueba de sonido. Hace unos días tuvimos una agradable charla telefónica con él, en la que nos habló de los recovecos de su álbum, de la participación de su banda -entre los que se incluye Dosh, conocido por sus trabajos en solitario publicados en Anticon-, y de los silbidos, texturas y atmósferas que componen las canciones que estará presentando nuevamente en solitario el mes de noviembre en España.

Te vi tocando hace unos años en la sala Mynt de Madrid con tu grupo, y ahora regresas en solitario ¿Qué diferencias hay entre este directo y el anterior?

Es muy parecido a lo que viste con el grupo. Uso mis loops de guitarra y violín, pero haciendo más cosas con ellos. Trabajándolos con más profundidad. Al no haber batería, uso el micrófono para las palmas, o para silbar, cosas pequeñas, sin intentar recrear el sonido de una banda. Es un directo algo más atmosférico.

Todas tus canciones tienen trozos en los que silbas, y mucha de la melodía parte de ahí, me imagino.

Lo hago inconscientemente, y lo hago todo el tiempo. Cualquier persona que pase un poco de tiempo conmigo lo sabe: me pasó el día silbando. Es irremediable.

En “Masterswarm”, la parte del silbido me recuerda mucho a un theremin. ¿Alguna vez has pensado en utilizar un instrumento para remplazar tus silbidos?

Usualmente, cuando estoy tocando la guitarra, silbo para mantener la melodía pensando que luego lo voy a remplazar con algo en lugar del silbido, pero al final, acaba sonando mejor que con cualquier otra cosa. Resulta ser lo más honesto y básico, y siempre queda perfecto para la canción. Es como si el silbido nunca saliera de tu cabeza, bueno, sale de ella, pero al no estar codificada en un instrumento, no existe una memoria física del silbido. Es una cosa líquida, no es algo sólido.

He leído que nunca escribes tus canciones y que te vas a grabar al estudio con ellas en la cabeza, que ensayáis poco.

Es que no hay razón para hacerlo. Si tuviera que hacerlo para comunicarme con músicos de orquesta, lo haría, pero el tener una banda evita que te aprendas una canción de esa forma. Eventualmente te la tienes que aprender, e interiorizarla, y las partituras sólo retrasan ese proceso mental.

Me refería más al hecho de cómo lo hacéis, porque Martin ( Dosh), vive en otra ciudad, y claro, al llegar al estudio debe haber un tiempo para estructurar todo un poco con el grupo ¿No?

Martin vive en Minneapolis, a siete horas de distancia de mí. Yo empiezo siempre a componer primero, y en algún momento, le voy a ver para enseñarle lo que he estado haciendo. Es algo que hago también con el resto de la banda, ellos lo escuchan y ponen su toque, su parte; tienen libertad creativa. Siempre sabemos, cuando escuchamos alguna canción en su primer estadio, todavía sin madurar, si es algo que merecerá la pena o no. A veces cambiamos alguna batería, o algún detallito, pero no ensayamos, no le damos demasiadas vueltas.

Previo a la grabación, estuvisteis de gira durante mucho tiempo ¿Cuánto tiempo tardásteis en tener todas las canciones listas?

No demasiado. Terminamos la gira en febrero, y empezamos a grabar en marzo. El disco estuvo terminado para la mitad del verano, y eso es muy rápido. Y me vino muy bien, porque necesitaba tomarme un descanso por mi salud mental. Creo que los beneficios de no parar tras una gira tan larga, e irte directo al estudio, son que sabes exactamente quién eres, y como suenas, aún estando tan cansado. No hay dudas, no tienes que adivinar nada, y no te falta confianza en ti mismo.

Supongo que ya tenías canciones de este disco en mente mientras seguías de gira, ¿no?

Sí, me puse a armarlas en el último momento, a pesar de que ha terminado por no ser un disco, ni muy vago, ni muy disperso, no sé si me explico… quiero decir que tenía muy claro como quería que sonara desde el principio. Quería que fuera más acústico, cálido, con sonido a tierra, a madera, así que elegí la guitarra perfecta y los instrumentos para cada ocasión. Era muy consciente de las texturas que quería en él en todo momento.

Hay dos canciones en el disco “Ouo” y "Unfolding Fans” que son como un par de interludios ¿Es esa su función? ¿Que sirvan como puentes instrumentales que conectan el álbum? A mí me parece que el disco tiene dos partes que hay que unir de cierta forma, y has dejado la canción que más se aleja en sonido de todas, en medio de estas dos canciones...

Sí, son como intermedios, algo para que la gente pueda descansar de mí, de mi voz. Hay muchos discos que aún siendo muy buenos, como que se te repelen un poco, no sé, los de Radiohead por ejemplo. Es la misma persona cantando durante todo el disco, y yo soy consciente de que eso es algo cansino. Creo que tener pequeños descansos para que vayas a por algo de beber, son necesarios. No quiero decir que estos dos temas no merezcan ser escuchados, pero son definitivamente como un respiro.

La canción que queda en medio de los intermedios, “Not a Robot but a Ghost”, me suena mucho a la música de Dosh…

¡Eso es porque es una canción suya! llamada “First Impossible”. Cuando se la escuché por primera vez, pensé que era la ostia, y que le tenía que poner la letra y juntar ambas.

¡Ah! Ya me sonaba, está en el “Wolves and Wishes”, pero no se reconoce...

Yo puse partes de melodía. Su versión era como más angular, y yo creo que la aterricé, dándole más cuerpo, como que la anclé en algún lugar, porque si no, la voz parecía la de un karaoke. Tuve que quitar algunas de sus capas y poner algunas mías, para poder darle un beat, y poder así cantar y hacerla un poco más humana.

Me recuerda un poco (no sé si esto te va a gustar o vas a estar de acuerdo) al espíritu estilístico de “Kid A” de Radiohead, y me preguntaba si es un territorio que querrías empezar a explorar… hacer algo más electrónico… La verdad es que si me hubieran puesto la prueba de escuchar alguna de estas nuevas canciones sin tu voz, y adivinar de quién era, seguro que habría acertado, porque tienen tu sello. ¿Piensas hacer cosas más electrónicas como esta canción en el futuro?

Sí.. definitivamente que quiero intentar hacer cosas diferentes, pero de momento no estoy muy seguro aún de cómo quiero que sean, o cómo deberían de ser. Quiero usar el talento de todos los miembros de mi banda, la habilidad que tienen para manipular el ruido y el sonido de una manera hermosa, y aprovechar ese ruido borroso tan característico que consiguen hacer. Ésta es la banda perfecta para hacer esto. Algo así como canciones pop más cortas, y dulces, pero con un poco más de atmósfera.

Hace seis años, cuando publicaste "Weather Systems", tu segundo disco, no eras tan conocido. No fue hasta el 2005, cuando publicaste "Andrew Bird and the Mysterious Production of Eggs" que empezaste a ser más famoso. M ás tarde, con "Armchair Apocrypha", empezaste a ser más conocido en España, y mundialmente la cosa comenzó a salirse de proporción y empezaste una escalada en los medios que no ha parado . Te he visto en una entrevista con un medio muy grande, y parecías bastante aburrido con las preguntas. ¿Estás cómodo de estar ahora en un lugar en el que, al menos en Estados Unidos, estás a la par en la radio y en la televisión con artistas totalmente mainstream?

Siempre pensé en conseguir infiltrarme en el mainstream de alguna forma, y creo que lo he conseguido. Lo único malo es que te demanda más tiempo que antes, y cada vez tienes menos tiempo para hacer música, que al final, es lo que te ha llevado a ese punto. Y para mí, hacer música es lo más importante.

Ana Gali

Andrew Bird estará tocando en Madrid, Valencia y Barcelona, los días 21, 23 y 24 de noviembre. Más información en nuestra agenda.

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