Entrevistas

Africa HiTech

Viaje a los orígenes ancestrales de la ‘bass music’

Africa Hitech

Africa HiTech es un producto del más puro azar, o eso es lo que parece. Es lo que sucedió después de que Mark Pritchard y Steve White se reencontraran, de manera accidental, viviendo en Sidney, Australia, a unos pocos minutos el uno del otro, en la otra punta del planeta –teniendo en cuenta que su origen era Gran Bretaña–. “93 Million Miles”, publicado a principios de mayo, es un álbum que sólo puede imaginarse si estas dos luminarias han estado trabajando juntas. Pritchard se fogueó en la música electrónica manufacturando crescendos y bajonas para los primeros fanáticos del techno inglés, de entre los cuales los más famosos son los que hizo con Tim Middleton bajo el alias Global Communication, el más fino ambient para amaneceres. Algo así como veinte años más tarde (y a lo largo de veinte alias más), su perfil ha experimentado una renovación gracias a Africa HiTech y su otro proyecto actual, Harmonic 313. Ambos han encontrado su hogar en Warp: el último es su esfuerzo en solitario en el que se electrifica el hip hop renqueante al estilo de J Dilla con montañas de sintetizadores zumbantes en lugar de samplers polvorientos. Sobre todo esto, ya hablamos aquí.

Es verdad que los huellas de Pritchard se extienden a lo largo de todo “93 Million Miles”: sobre todo en los timbres análogicos vivos y en las melodías simpáticas, siempre dentro de la estética Harmonic 313. Es más: él admite que uno de los temas lo concibió originalmente con el proyecto 313 en mente. La mano de White, aunque de una manera más sutil, también se advierte de forma clara en el giro de Africa HiTech hacia nuevos territorios. White se ganó celebridad como líder del grupo Spacek, cuyos primeros discos, a principios de la década pasada, significaban una respuesta inteligente y conscientemente experimental al neo-soul desnudo de D’Angelo y el R&B cibernético de Rodney Jerkins. En el segundo disco, llamado oportunamente “Vintage Hi-Tech”, las ideas le manaban completamente desapegadas de las convenciones de la música comercial, con lo que había espacio para que sus beats florecieran en una especie de psicodelia.

Hay que decir que todo esto, sin embargo, no explica del todo el resultado de “93 Million Miles” –y es por ello por lo que el resultado es mucho más impredecible que una suma de sus partes–. Se mire por donde se mire, es un disco más audaz, más angular y más centrado en el bajo que a lo que nos tienen acostumbrados por parte de Pritchard. Y a pesar de la distancia geográfica que le separa de Gran Bretaña actualmente, ha acabado pareciéndose mucho a las últimas variaciones que ha sufrido la música de baile inglesa.

Así pues, entrevistamos a la extraña pareja para saber cómo han encontrado la fórmula para colaborar el uno con el otro, acerca de la respuesta que han recibido sobre su música en casa y sobre qué esperan de su inminente gira por Europa (que pasará por el festival Sónar). Africa Hitech Primero de todo, ¿cómo comenzó la colaboración entre vosotros dos?

Mark: Nos conocimos propablemente a principios de la década pasada. Los dos estábamos haciendo cosas para un tipo que se llamaba Ross Allen: tenía antes un programa de radio en GLR [Greater London Radio, ahora BBC London] y dirigía varios sellos. Yo había escuchado el primer single de Spacek, “Eve”, porque Ross me lo había pinchado, y me pareció increíble. Así que conocí a Steve a través suyo y le invité a participar en el disco que grabé como Troubleman en Far Out Recordings. Luego hicimos otro tema por aquella misma época, que apareció en Sonar Kollective tres o cuatro años más tarde.

Pasó el tiempo, y nos reencontramos de manera totalmente accidental en el mismo barrio de Sidney, en la otra punta del planeta, de esto hará como seis años, y fue una sorpresa que no te la puedes ni imaginar. Terminamos por establecernos definitivamente aquí y es genial, porque te vas a un lugar nuevo pero tienes cerca a alguien con quien ya has trabajado, al que conoces y que tiene una percepción parecida de lo que es la música, por tanto la sintonía ya era buena. Cuando nos mudamos aquí empezamos a trabajar en varios temas, y cuantos más hacíamos ya nos dijimos “vale, tenemos que centrarnos en sacar un disco juntos”.

¿Cómo funciona vuestro proceso de trabajo? ¿Adoptáis roles muy distintos?

Steve: Cuando Mark y yo estamos trabajando en proyectos, simplemente trabajamos. No hay ningún momento en el que digamos “tú vas a hacer esto y yo voy a hacer lo otro”. Y, a nivel personal, este era un proyecto en el que quería meterme a fondo y no tener que pensar demasiado en mi voz. Ya he hecho tres o cuatro discos en los que canto, ya sea como Spacek o en solitario, y la gente tiende a creer que eso es lo que hago siempre. Pero mucha otra gente no es consciente de la cantidad de producciones que he hecho. Siempre he sido, primero de todo, un productor –lo que ocurre es que también sé cantar–. Con Mark no hay unos parámetros reales. Yo puedo hacer un ritmo en casa, llevárselo al estudio, o a la viceversa: Mark puede hacer sus beats en su estudio, yo voy para allí y le añado un acorde o le enchufo un bajo o lo que se tercie. O quizá nos encontramos con que el otro ya ha terminado el tema. Así que no hay reglas.

¿Hay algún objetivo que aspiráis a capturar cuando trabajáis juntos?

Steve: La primera idea siempre es hacer música de baile ecléctica. Pero en su esencia, está bajo la influencia de la bass music británica con escapadas a todos los subgéneros incluidos bajo esa etiqueta. El concepto general está basado en la suposición de que si trazas una línea que te lleva al origen de todo esto, finalmente acabas encontrando raíces africanas: ya sea a través del soul, la música disco, la movida rare groove, el rhythm and blues, también el reggae, porque también es una gran parte de todo esto. De hecho, eso es más o menos lo que define a todo el sonido: las líneas de bajo y la sensibilidad del reggae. Africa Hitech La gente metida en la movida del dubstep ha mostrado bastante interés en vuestro trabajo. Al parecer, Kode 9 es fan de Spacek y Mark ha pinchado en la noche FWD y grabado un disco para el sello Deep Medi, de Mala (Digital Mystikz). ¿Es toda esa escena un punto de referencia importante para Africa HiTech?

Mark: Del modo en que Steve y yo lo vemos, todo este material es la misma cosa. Hay enlaces claros entre todo. Dancehall, drum‘n’bass, dubstep, garage, grime, UK funky: no podemos separarnos de todos estos géneros británicos. Cuando oí hablar del dubstep por primera vez me recordó a la excitación y las posibilidades que abrió el jungle cuando apareció en la escena: hay una plantilla de ritmo, una sensación, y a partir de ahí lo puedes llevar a donde quieras y se derivaron todo tipo de sonidos cuando la gente empezó a añadir su propia inspiración. Una vez di por terminada mi etapa techno de principios de los 90, sería 1992 o por ahí, lo que más produje y pinché fue drum’n’bass. A mucha gente le molestó por aquella época, pero para mí era la música más excitante que estaba sucediendo en aquel momento. Y sea cual sea el material más novedosos que esté aconteciendo en un momento concreto, yo quiero estar ahí, con la música nueva que me parezca más valiosa.

La gente que lleva Rinse y FWD están metidos en toda clase de estilos. Esa noche está asociada al dubstep, pero yo la veo más en sintonía con la música interesante y progresiva. Y sospecho que cuando estalló el dubstep, ellos ya estaban previendo las cosas un poco a años vista. Así, pueden tener cualquier música novedosa en el club, la razón por la que, cuando apareció el funky, empezaron a apoyarlo tanto.

¿Sentís como si diferentes mundos estuvieran entrando en conflicto? Mark, tú has grabado en el sello Hyperdub de Kode 9. Ahora estás colaborando con un antiguo miembro de Spacek, mientras que otro, Morgan Zarate, también está editando en Hyperdub. ¿Es eso algo más que una coincidencia?

Steve: Creo que es más una cuestión de gente encontrando áreas de interés en común. Un día te das cuenta de que si haces música de baile evolutiva, siempre habrá un nucleo de gente que no va a entender bien lo que haces. Pero, tarde o temprano, se van a dar cuenta. Recuerdo que cuando era más joven, en la época en la que empezó toda la escena de las raves, tenías a los tipos duros que iban a las fiestas dancehall y ragga, y luego tenía a los aficionados al soul y los rare grooves. Tan pronto como empezó el tema de las raves, me dí cuenta de que ahí había un sonido nuevo: me gustaba mucho, así que me metí a fondo. Pero también era consciente de que había mucha peña que decía “oh, ¿estás metido en la movida rave? Es rarísima que no veas”. La gente no lo entendía, pero al poco tiempo te acababas encontrando a toda esta gente en las raves. La mitad de ellos, encima, como DJs, cuando al principio lo habían rechazado de plano. Así que tienes que dejar que la gente se vaya enganchando a las escenas a su propio ritmo, no hay más: al cabo de un tiempo, todo cobra pleno sentido. Y en líneas generales, eso es lo que está pasando ahora: todo el mundo lo está aceptando y todo el mundo puede verlo.

Mark: Internet lo ha hecho todo más fácil para que la gente de todo el mundo pueda sintonizar con lo que está pasando, la verdad. Por ejemplo, en Australia a la gente le hubiera costado mucho más empaparse de lo que está ocurriendo porque muchos discos no llegan y hay muy poca información. Pero gracias a la red se puede tener la información más rápida, donde sea, y por tanto todo esto está sucediendo a la vez en todos los países. Permite que la música se desarrolle en más lugares. En Australia hay incluso un programa de radio que viene funcionando desde el año 2000 y que ya entonces apoyaba el garage de sonido más oscuro y luego el dubstep. Llegaron a contratar a Kode 9 para una fiesta allá por 2003, si no recuerdo mal, y Oris Jay también vino por aquí. Y ahora que el boom de internet es un hecho, todo esto es bueno. Significa que todo lo que sucede, sucede a la vez en todo el mundo. Africa Hitech Estáis a punto de lanzaros a una gira europea y de tocar en el Sónar. ¿Cómo será el show? ¿Habéis pensado en adaptar el material de Africa HiTech para un concierto en vivo?

Steve: Tarde o temprano lo llevaremos al directo, porque es lo que la gente quiere ver. Si lo que quieres es llegar a un público más amplio, entonces tienes que hacerlo en vivo, no queda otra. Te da la oportunidad de seguir dando más conciertos, programar giras más largas y tocar en festivales más potentes. En tanto que artistas, para nosotros es algo especialmente beneficioso, ya que las ventas de discos se han secado y no queda otra que salir fuera, hacer giras y tocar esto en directo.

Hay demasiadas cosas que tenemos que considerar, sin embargo. Porque el directo implica más costes. Tienes que ensayar, cargar con bultos arriba y abajo. Pero al final es algo beneficioso, porque vas a llegar a más gente. Así que ese es el plan al que aspiramos a llegar. Además, seguro que va a ser divertido. Tenemos ya algunas ideas. Probablemente seamos Mark y yo y un par de tipos más, uno en la percusión, otro tocando teclados, algo así.

Entonces, ¿lo que veremos en el escenario qué va a ser?

Steve: Imagino que habrá un par de laptops por ahí, pero también llevaremos teclados y cajas de ritmo. Estaría bien que hubiera alguien disparando los sonidos de percusión del álbum desde un sampler o lo que sea. Lo que haremos será reproducir y presentar el sonido. La cuestión principal será si vamos a respetar o no los temas tal como ya están hechos, o si vamos a hacer nuevas versiones en vivo en las que los temas suenen un poco más libres.

Mark: Nuestros DJ sets son más “directo” que muchos bolos en vivo con portátil y Ableton, de todos modos. Y en esta gira vamos a hacer más cosas en directo. Si hiciéramos un set en Ableton me acabaría aburriendo si aquello acaba durando varias semanas. Cada vez que tocamos la situación es distinta, así que nos gusta alternar la variedad de estilos y presentar diferentes temas: algunos serán importantes y estarán siempre, pero en otros casos gozaremos de más libertad para hacer lo que nos plazca.

Steve: Por suerte, eso ha sido muy bueno para nosotros. La gente se ha estado animando y sintonizamos casi siempre. Mark suele seleccionar temas al vuelo y yo le añado cosas por encima, como por ejemplo manipular los instrumentos, añadir líneas de bajo, disparar efectos y cosas así. Consiste en sentirlo a medida que va sucediendo. Mark puede poner un tema instrumental y puede darse el caso de que me sirva para cantar. Entonces canto, o no canto, depende de la vibración que me transmita, y si no me transmite nada me callo y toco un bajo o lanzo efectos. Y al siguiente tema puedo sintonizar perfectamente, entonces sí me pongo a cantar. Lo vamos improvisando a medida que todo discurre. 93 Million Miles - Album Sampler PlayGround es media partner de Sónar

Crítica: “ 93 Million Miles

Entrevista: Harmonic 313 El camaleón workahólico

Africa Hitech estarán actuando en la próxima edición de Sónar Barcelona. Puedes conseguir tus entradas aquí.

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