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El problema de la moda que se ríe de las enfermedades mentales

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... no tiene ninguna gracia

Elena Rue Morgue

07 Julio 2016 09:48

Marta tiene 28 años, pero desde que le dieron la baja no hace nada si no está acompañada. Cada día se despierta con la sensación de que no tendrá fuerzas para enfrentarse al mundo. Cada día se siente culpable por no ser capaz de remontar sola.

Cuando se cumplen dos meses de su tratamiento, Marta decide volver a salir sola a la calle. Marta se quita el pijama por primera vez en semanas, se pone sus vaqueros favoritos, abraza a su madre y se acerca paseando al centro a mirar ropa, eso siempre solía animarla.

Mientras está pasando perchas se encuentra con algo que hace que un montón de emociones se le atraganten en un segundo:


 


"Depresión", el nombre de la enfermedad que la ha tenido recluida en casa repetido infinitas veces sobre la tela blanca de una camiseta.

¿Se supone que es gracioso?

¿Se supone que es guay?

¿Cómo coño tiene que sentirse una persona cuando ve que se banaliza así un trastorno que condiciona cada día de su vida?

1. Camisetas con muy poca gracia

Cuando Urban Outfitters lanzó en 2014 estas camisetas con la palabra "Depression" las reacciones no se hicieron esperar. Bajo el hashtag #DepressionIsNotAFashionStatement fueron muchos los que expresaron su desacuerdo con la cadena de tiendas americana. Las justificaciones de la empresa no resultaron demasiado convincentes.



El nivel de cabreo del personal estuvo bastante determinado por el hecho de que no era la primera vez que la marca la liaba con este mismo tema. En el año 2010, lanzó unas camisetas en las que se podía leer la frase "Eat less". Así, sin medias tintas, ni dobles sentidos en los que poder escudarse. 


 


Tras la polémica retiraron la camiseta de la web para evitar más linchamientos, pero siguieron vendiéndola en las tiendas.



Es evidente que, en este caso, a Urban Outfitters prioriza la compensación económica a la ética . La pregunta es ¿de dónde se han sacado que hacer referencias frívolas de enfermedades mentales puede salirles rentable?


2. La "Romantización" de las enfermedades mentales

Las grandes compañías de moda se nutren de las modas adolescentes surgidas en internet. Y si queremos saber cuáles son las grandes tendencias que mañana se convertirán en las próximas modas mainstream, uno de los puntos clave es Tumblr.

 

Tumblr es un punto de encuentro genial a nivel creativo, pero cojea de muchas patas. Entre ellas, la de promover una visión romántica y glamurosa de las enfermedades mentales. Es casi imposible moverse por esta red social sin tropezarse con blogs que fomentan la anorexia, fotografías de antebrazos llenos de cortes y citas sobre la depresión con cientos o miles de reposts.



Muchos de los posts que encontramos taggeados con términos como #anxiety #suicide y #depression son de chicos muy jóvenes que no saben diferenciar los nervios de la ansiedad, un día bajo de la depresión y haberse saltado un par de comidas de sufrir un trastorno alimenticio. Les pueden las ganas de poder colgarse una de estas etiquetas y sentirse especiales por ello.

Intentan emular esa imagen idealizada de belleza frágil asociada a la tristeza que han visto en infinidad de series y películas.



Y solo era cuestión de tiempo que las marcas empezaran a reproducir en serie mensajes con los que los jóvenes ya han manifestado sentirse identificados.

En plataformas digitales podemos comprar collares que hacen que la ansiedad social parezca algo muy mono: 



Muchos diseñadores han coincidido en encontrarle un punto cuqui a la psicosis:



En la tienda americana Dollar Tree hay tazas para aquellos cuyo objetivo en la vida es "que acaben bautizando a un trastorno psiquiátrico con mi nombre": 



A algunos "fans" de Nirvana les pareció que llevar la nota de suicidio de Kurt Cobain en una camiseta era una idea super creativa, haciendo que a muchos les hirviese la sangre.


 


Y un montón de blogueras pensaron que era bastante cool estar estresadas y deprimidas mientras se mantuvieran bien vestidas:



Ahora podríamos meternos en el debate sobre la corrección política y la libertad de expresión y no acabar jamás, pero creo que hay que ver clara la diferencia entre un humorista haciendo una crítica política o social y esto.

Aquí no hay arte, no hay ningún trasfondo ni una broma sutil que no hemos acabado de entender. Son solo compañías tratando de ganar dinero convirtiendo en un accesorio de moda algo que debería tratarse con respeto.

A día de hoy todavía existe un estigma brutal hacía las personas que sufren enfermedades mentales. Muchísima gente ni si quiera considera que la depresión, la bipolaridad, la anorexia o la ansiedad sean afecciones reales. Y convertirlas en eslóganes impresos en ropa puede reforzar todavía más la idea de que estos trastornos no son más que una estrategia de la gente para proyectar una determinada imagen y llamar la atención.  

Esta tendencia, pues, puede idealizar o trivializar las enfermedades mentales, pero en ningún caso ofrece una perspectiva real del problema.



En contraposición con toda esta frivolidad nos encontramos con gente que está tratando de utilizar la moda para crear conciencia en torno a las enfermedades mentales. Kyle MacNevin, 23 y Kayley Reed, 22 decidieron lanzar Wear You Label como un proyecto de verano mientras estudiaban en la Universidad de New Bunswick.

Reed luchaba contra un trastorno de la alimentación mientras MacNevin lidiaba con sus problemas de ansiedad. Su objetivo: que las enfermedades mentales puedan tratarse con la misma naturalidad que se tratan las físicas. Con sus diseños consiguen crear conciencia y recordarnos a todos que pasar una mala época no nos hace menos válidos.



Destrozarte la garganta con las uñas y los jugos gástricos cada vez que terminas de comer no tiene nada de glamuroso. Como no lo tiene levantarte y acostarte cada noche llorando, ni quedarte paralizado y temblando cada vez que tienes que hablar con alguien.

Como sociedad tenemos un problema si los adolescentes ven estas patologías como algo que anhelar y muchos adultos como una pataleta de gente que no tiene agallas para lidiar con la vida. Se está perdiendo información o, al menos, se está malinterpretando.

Necesitamos campañas para concienciar, no ropa para presumir de desequilibrios. Necesitamos perder el miedo a decir "no estoy bien", no accesorios que hablen por nosotros.

Necesitamos, en definitiva, acabar con el estigma. Y en ese proceso no hay lugar para camisetas que hacen un chiste de las enfermedades mentales a 5,95€.

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