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El pecho femenino está desapareciendo

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Pensábamos que vivíamos en la era de la curva, pero la nueva ola viene con ganas de revolución sexual

María Yuste

16 Septiembre 2015 06:00

Observemos este fotomontaje compuesto por iconos de los años dos mil (arriba) y celebrities influyentes de 2015:



La cosa no va de buscar las 7 diferencias. De hecho, basta con fijarse en una que se encuentra entre el cuello y el ombligo y que se llama pecho.

Pensad en los grandes iconos de la primera década del nuevo milenio: Beyoncé, Scarlett Johansson, Laetitia Casta, Jennifer Lopez, Britney Spears... Y, sobre todo, pensad en sus curvas.

Los dos mil fueron una época de destape, de hipersexualización extrema. La época en la que los videoclips “cachondos en el dos mil” llenaron la MTV de gente sudorosa que bailaba muy junta en una orgía posapocalíptica.


Cara Delevingne se ha convertido en la mujer que vuelve loca a las chicas de todo el mundo y es indiferente a los hombres



Ese fue el inicio de un culto a la voluptuosidad que ha marcado una década entera y que recientemente ha tocado techo con las odas al culo de Kim Kardashian y Nicki Minaj.

Sin embargo, el paradigma ha empezado a cambiar. Desde que Beyoncé se quedó muda y no concede entrevistas, Kim Kardashian la superó en seguidores de Instagram y, al poco tiempo, Taylor Swift las superó a las dos, lo hemos visto más claro que nunca:

Vuelve la tabla de planchar (con perdón de la expresión).

De Anaconda y Kardashian a Halsey y Delevingne

via GIPHY

Por un lado, era algo tan previsible y esperado como que la moda es cíclica y la historia es pendular. La gran incógnita era cuándo pasaría lo que, hasta hace unos meses, con la portada color chocolate de Paper y el videoclip de Anaconda, parecía un acontecimiento tan poco probable como el fin del mundo maya. 

Sin embargo y contra todo pronóstico, resulta que ya había empezado... Miley Cyrus, Cara Delevingne, Lily Rose, Halsey o Sita Abellán son algunas de sus principales embajadoras y nos sirven de ejemplo para explicar este fenómeno que amenaza con revolucionar la percepción que las mujeres tenemos de nuestro propio cuerpo.



La modelo inglesa es, indiscutiblemente, la modelo más influyente de su generación, la que ha resultado ser la esperada sucesora de Kate Moss —quien, a su vez, logró convertirse en la marca de los noventa, cuando también se llevaban los cuerpos delgados y andróginos como reacción contra las grandes supermodelos con aspecto de amazona como Claudia Schiffer o Cindy Crawford.

"Todas quieren ser como ella pero ellos no la desean"

Cara Delevingne, con su actitud alocada y despreocupada y una aparente consciencia escasa sobre su cuerpo, es la mujer que vuelve loca a las chicas de todo el mundo y es indiferente a los hombres. Ellas quieren ser como ella, pero ellos no la desean.



Algo similar pasa con Miley Cyrus cuando aparece en cualquier fiesta ataviada con un taparrabos y un par de cubre-pezones: no resulta sexual. Miley escandaliza a todo el mundo porque enseña su cuerpo sin intención de ser sexy. Algo que a todas se lo permite, en cierto modo, sus cuerpos andróginos y sus pechos pequeños.


Cuando Miley aparece con un taparrabos y un par de cubre-pezones, no resulta sexual. Escandaliza porque enseña su cuerpo sin intención de ser sexy



Otro buen ejemplo, es la sensación de la última temporada en Orange Is The New Black con Ruby Rose como la presa que ha hecho que las mujeres de medio mundo suspiren por sus huesos, independientemente de su orientación sexual. De ella llaman la atención tanto su impecable imagen androgina como cierta alergia a salir de cuerpo entero en las fotos (y si lo hace, se tapa).



Heteroflexibles

Aunque, muchas de ellas, como Miley, Cara y Lily Rose tienen algo más en común. Algo tal vez más importante: son heteroflexibles.

2015 está siendo el año de la fluidez sexual, un movimiento que se opone a las etiquetas y que busca dejar de definir a las personas por el sexo de su pareja y los clichés asociados a ellos.

Después de salir con Jake Bugg, el cantautor de moda en Gran Bretaña, Cara sorprendió a todo el mundo involucrándose sentimentalmente con la actriz Michelle Rodríguez y después con Annie Clark de St. Vincent. Algo parecido sucedió con Miley Cyrus, quien después de haber estado comprometida con Liam Hemsworth ha sido pillada besándose apasionadamente con el ángel de Victoria's Secret Stella Maxwell.



Las dos se han negado ante los medios a definir su sexualidad y se han sumado a proyectos como Self-evident truths o #instaPridePhoto, que buscan visibilizar la fluidez sexual. La última en sumarse ha sido Lily Rose, la hija adolescente de Johnny Depp y Vanesa Paradis, que de lo poquísimo que sabemos de su vida es que no se identifica como 100% heterosexual, ni lesbiana o bisexual.

Así, esta vuelta al pecho plano y a los cuerpos andróginos no parece motivada por una reivindicación de la extrema delgadez sino por una revolución sexual que se está dando en las generaciones más jóvenes y que se refleja indudablemente en sus principales iconos.

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