Columnas

La peor semana del año

Siete días de cultura pop en comprimidos masticables y de buen sabor

Iba a ser la mejor semana del año, una vez más, pero no ha podido ser. Se ha acabado “Breaking Bad”, y se ha acabado también esta columna, que llega al final de su camino para reencarnarse en los próximos días en otra cosa. Por otra parte, el hit de The Juan MacLean y la nueva sitcom de Stephen Merchant, “Hello Ladies”, ayudan a que la despedida sea menos traumática. Gracias por haber estado ahí.

Es una semana de despedidas. La de “Breaking Bad”, de la que todo el mundo habla, en su mayoría para bien. La de “Los Informáticos”, de la que se habló menos, qué mal. Y también la de esta sección que ha tratado de poner algo de orden (y un poco de alegre desorden) en ese maelstrom imposible de discos, memes, películas, tuits, series, etcétera, que es ahora mismo, en 2013, la cultura pop. Consideren estos párrafos de aquí debajo algo así como una series finale.

Un final puede significar un cambio y, en ese sentido, tampoco están tan mal. Créanme, cuando pude hablar con el reparto de “Breaking Bad” este año, mientras rodaban los últimos episodios, era fácil detectar en sus rostros la pesadumbre por el final del trip, pero también su alivio por poder dedicarse a otro proyecto, a ser posible nada parecido al drama de los White. Y ahí tienen a Dean Norris casi de vacaciones en la nefasta “La Cúpula” y a Betsy Brandt iluminada con flou candoroso en “The Michael J. Fox Show”. Me juego lo que sea a que Anna Gunn rodará pronto con Eddie Murphy. Ca-ca-cambios: inevitables y quizá infravalorados.

Wellcomm! Y adiós

“Los informáticos”, la sitcom nerd que se adelantó a “Big Bang”, resucitó la semana pasada para el prometido especial final de casi una hora. “The Internet Is Coming” cumplió todas las expectativas de disparate. Todo giraba en torno a un incidente protagonizado por Roy y Jen y con posibles hashtags como #caféderramado, #homeless, #baristabajo y #camióncontetas. No revelaremos el proceso exacto de la debacle, pero el caso es que El Incidente llega a Internet e Internet, incluyendo Anonymous, va a por los responsables. Sátira absurda de los ciclos de la (des)información en la era de la instantaneidad y la viralidad, especie de “Black Mirror” por Monty Python, esta casi-hora de comedia invita a soñar con una nueva temporada de “Los Informáticos” que, seguramente, nunca llegará, enfangados como están Chris O’Dowd (Roy) y Richard Ayoade (Moss) en otros proyectos más grandes colindantes con Hollywood. Aunque, después del regreso de “Arrested Development”, cualquier revival parece posible.

El SNL afronta una temporada de transición

Debe darles vértigo: tras la marcha en la última temporada de Fred Armisen, Bill Hader y Jason Sudeikis –es decir, se acabó el mítico “What’s Up With That?”–, “Saturday Night Live” tiene ante sí una temporada de reconstrucción sobre la que planean dudas. Ciertamente, ninguno de los seis nuevos actores –Beck Bennett, John Milhiser, Kyle Mooney, Mike O’Brien, Noel Wells y Brooks Wheelan– desató grandes risotadas el pasado sábado, como sí hizo ese clásico todavía en plantilla que es Kenan Thompson. También la presencia de Tina Fey como “host” preservó el sabor de viejos tiempos, pero está claro que aquí falta algo, o alguien, unos cuantos, ¿demasiados? Pero seamos optimistas, que tuvo sus hits. Si hay que quedarse con uno en particular, no será tanto la (estimable) parodia de “Girls” como ese (impepinable) “E-Meth” con Aaron Paul invitado a la fiesta.

Arcade Fire fueron invitados musicales y protagonistas de un sketch notable, “New Cast Member or Arcade Fire?”, pero ahí no acabó todo. Además de “Reflektor” y “Afterlife”, esa noche en NBC sonaron hasta otros tres temas del nuevo disco: “Here Comes The Night Time”, “We Exist” y “Normal Person”, banda sonora de este especial de 22 minutos dirigido por Roman Coppola, quien casi nos hace olvidar, aunque no del todo, el desbarajuste de su “A Glimpse Inside the Mind of Charles Swan III”.

The end, bitch

Cheer up, beautiful people. La vida continúa. No será igual, pero continúa. Y cuando acabe también “Mad Men”, la televisión será un paisaje casi virgen que ofrecerá la oportunidad de empezar desde cero, a ser posibles sin tantos antihéroes, ni autoficciones, ni retratos conservadores de familias modernas. Sí, todo puede ser lo que ahora no es.

Cheer up, en primer lugar porque “Breaking Bad” acabó de forma brillante, con un episodio excelso a todos los niveles, satisfactorio a nivel emocional, excitante por el lado de género(s), y menos acomodaticio de lo que se ha dicho. Se avecinan spoilers, así que cierren pestaña si no han visto acabar la serie. A Walt (spoilers!) no le sale tan bien, tan redondo su supuesto masterplan, sino que le deja una herida fatal. Y después está ese momento con Holly, cuando Walt pasa la mano por el pelo de su hija. Walt Jr. en la distancia… Esto no es un cierre limpio y obvio, sino seguramente algo que resonará, con melancolía extraña, por los tiempos de los tiempos. Brad Bird lo expresaba mejor y muy sucintamente en Twitter.

It's OVER. Tremendously sad. Tremendously satisfying. Tremendously... ...sadisfying. All hail the creator, cast & crew of BREAKING BAD.

— Brad Bird (@BradBirdA113) September 30, 2013

‘Masters of Sex’ es un gozo de serie

Ni “The Blacklist” ni “Hostages” ni “Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D.” (cómo cansa escribir este título): “Masters of Sex”, retrato de los célebres investigadores sexuales William Masters (Michael Sheen) y Virginia Johnson (Lizzy Caplan), es la Gran Nueva Serie de la temporada. La sexología aparecía en películas famosas como “Kinsey” y “Un Método Peligroso”, pero no se ha tratado tanto en televisión. Michelle Ashford ( “The Pacific”) aborda el asunto con tanto sentido del humor –véanse las entrevistas de Masters con prostitutas, o al viejo Beau Bridges dildo en ristre– como emoción. Guión matizado, grandes personajes, elegancia formal: solo falta que salten de los años 50 a los 60 para que esto se convierta en el “Mad Men” del análisis carnal.

Contención, Justin

Estás a un paso de convertirte en el nuevo Prince, esencialmente por la incontinencia a la hora de publicar. Colocas en el reproductor “The 20/20 Experience – 2 of 2” y no te sientes ante la obligatoria segunda parte de un díptico diseñado a la perfección: esto suena, en realidad, a colección de material sobrante. Ni rastro de la materia gris y épica del primer volumen, de música de estructuras extensas pero sin etapas en vano como “Suit & Tie”, “Don’t Hold The Wall” o “Tunnel Vision”, con su inspirada metáfora romántico-fotográfica. Casi todo en este segundo volumen suena perezoso, desmesurado pero perezoso. Si realmente RCA quiso partir “The 20/20 Experience” en dos, ¿por qué reservó todas las canciones más flojas del proyecto para el segundo volumen? Si no recuerdo mal, la segunda “Kill Bill” era igual de buena, si no mejor, que la primera.

Casi hubiera preferido el corte de abajo, repetido por 11.

‘Homeland’ regresa con ganas de hacer callar

La dislocada Carrie Mathison y el resto del equipo de Langley inician la tercera temporada de “Homeland” tratando de recomponerse y reconstruirse. Lo mismo hace la propia serie. Este primer episodio tiene todos los componentes que crearon la reputación de “Homeland” en un principio –el aroma de conspiranoia 70s, la atención al detalle, la complejidad moral– y solo uno de los que, en parte, se la cargó: Dana Brody, aquí (viene spoiler) haciéndose una selfie desnuda como si fuera Hannah Horvath y no un personaje buscado, asediado por todos. Esta tercera tanda tiene a Dana en su contra, pero a su favor al gran F. Murray Abraham, quien regresa con más importancia como Dar Adal, mano derecha de Saul y probable nuevo enemigo de Carrie. Hasta ahora, todo bien. Sí, venga, todo. Debemos admitirlo: a algunos nos encanta odiar a Dana. #DanaBrodyFace

“Hello Ladies” es “El Séquito” de los nerds

Pero de los verdaderamente nerds. De los que abren bruscamente un aparatoso laptop en mitad de un club para enseñar fotos de su –ahora distante– esposa a otras chicas. De los que se colocan un sombrero hipster y una bufanda dentro de casa para impresionar. Todo ello sucede en el primer, extrañamente ignorado episodio de “Hello Ladies”, la serie que Stephen Merchant ( “The Office”) ha preparado para HBO a partir de un show propio de stand-up comedy sobre sus aventuras en el mundo de las citas. Comedia loser prometedora, desde luego más que “We Are Men”, nueva serie sobre aspirantes a Casanova que podría ser la peor de la historia; como mínimo, el peor estreno del año. Debajo, Merchant haciéndose el hipster para Sarah de “Parks & Rec”.

La canción del año de esta semana

Ha de ser necesariamente para The Juan MacLean y “Feel Like Movin’”, porque es la canción más positiva con la que he dado en toda la semana. Las despedidas tristes son aburridas, mejor hacerlo con otra óptica: Technicolor, pantalla ancha y banda sonora de house perfecto. Get your mind on lovin’/ Get your mind on laughin’/ Get your mind on livin’”.

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