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Este niñato puede enseñarte más cosas de las que crees

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Jaden Smith no es la típica estrella adolescente

Franc Sayol

05 Junio 2015 12:57

Reírse de Jaden Smith es demasiado fácil.

A saber: es un niño millonario. Sus padres son guapos y poderosos. Lo ha tenido más fácil que la inmensa mayoría. Ha protagonizado películas infames, ha tuiteado toneladas de basura y ha asistido a bodas disfrazado de superhéroe. Quiere ser rapero.

Pero, a sus 16 años, el hijo mayor de Will Smith está encontrando su sitio en el firmamento pop. Y es un lugar mucho más interesante de lo que parece.

1. Los peligros de nacer con estrella.



Jaden Smith no solo es hijo de dos estrellas de Hollywood, sino que se empeñó muy pronto en serlo él mismo.

El problema es que, para ello, escogió —o le escogieron— dos remakes tan innecesarios como Ultimátum a la Tierra y Karate Kid. Por si fuera poco, esta última propició un abyecto dúo con Justin Bieber con un videoclip que provoca escalofríos de vergüenza ajena.

Luego llegó el vídeo de The Coolest, en el que, a sus 14 años, intentaba ganarse el respeto callejero rapeando frases como “I'm takin' all their women / sorry bro I do it big”, y su papel en After Earth, probablemente una de las peores películas de la historia.

Así que no, las cosas no pintaban bien para Jaden. Todo apuntaba a que su destino sería ir con su padre a “pasarlo bien” al programa de Pablo Motos hasta que fuese demasiado mayor para pasar por niño prodigio.

Pero luego descubrimos su Twitter.



¿Cómo pueden ser reales los espejos si nuestros ojos no son reales?

En esa maraña de cavilaciones alucinadas nos dimos cuenta de que sí, era un niño rico, pero un niño rico con inquietudes que iban más allá de amotinarse en el privado de una discoteca rodeado de botellas.

2. Bendita adolescencia.



 “Uno de los dones de ser joven es esa particular mezcla de auto-confianza y acomplejamiento”. Estas fueron las palabras que escogió la periodista Su Wu para abrir la entrevista que Jaden y Willow Smith dieron al New York Times el pasado mes de diciembre.

Esa entrevista marcó un punto de inflexión. Él y su hermana hablaron de libros arcaicos, conceptos del sánscrito y de la ineficacia de la escuela. A menudo, sus declaraciones recuerdan demasiado a las de aquel compañero de escuela que leyó a Nietzsche antes de tiempo, y de pronto tenía una interpretación profundamente nihilista para absolutamente todo. Pero lo importante no es tanto lo que dicen, sino que lo digan.

La entrevista fue una versión extendida de su ya desaparecida cuenta de Twitter. Una sucesión de reflexiones extravagantes tan alejadas de la realidad como la pubertad en sí misma. Con su manera de pensar y hablar, Jaden demuestra que la mejor manera de canalizar la insolencia y el desconcierto propios de la adolescencia es convertirlos en una forma de creatividad

Si algo diferencia a Jaden de la mayoría de los adolescentes es que no se avergüenza de serlo. Al revés. Mientras que lo habitual es tomarse demasiado en serio a uno mismo, él acude disfrazado de Iron Man a una cita con Kylie Jenner. Su actitud resulta refrescante. Especialmente, si hablamos de un tipo que protagonizó sus dos grandes taquillazos de Hollywood antes de cumplir los 13 años.



3. Un talento en expansión.



¿Hijo de rapero tv-friendly que quiere raperar? Sí, lo normal es soltar un “uh” y arquear la ceja. Pero Jaden ya ha dado sobradas muestras de su talento musical.

Jaden no quiere ser el rapero para toda la familia que un día fue su padre. Quiere ser un artista respetado y creíble. Y proyectos como Cool Tape Vol. 2, publicado el pasado mes de noviembre, demuestran que está en el buen camino.

Teniendo en cuenta su posición, Jaden podría haberse pasado la adolescencia en un plató de Disney Channel atiborrando de ceros su cuenta corriente. En vez de eso, prefirió dar la espalda a Hollywood y centrarse en hacer rap underground junto a productores desconocidos. Podría haberse buscado un manager de postín, pero ha preferido dejar que los comentarios de YouTube y las descargas en las páginas de mixtapes dieran su veredicto

A pesar de que en ciertos sectores de la vieja escuela todavía existe la mentalidad de que los niños ricos no deberían rapear, el talento de Jaden es, precisamente, la mejor arma contra este tipo de mentalidad obsoleta.

Puede que todavía no haya encontrado una voz totalmente propia. Su hip-hop emocional, ilustrado y contemplativo todavía le debe mucho a nombres como Drake, Chance the Rapper o, sobre todo, Childish Gambino. Pero, qué demonios, tiene 16 años. ¿Cuál de los raperos actuales —dejando a un lado a Earl— tenía una mixtape mejor a esa edad? 



4. Las concepciones están para romperlas.



Las circunstancias han hecho que la vida de Jaden Smith sean una continua superación de preconcepciones. Pero la rotura de esquemas forma parte intrínseca de su identidad. Y una de sus maneras preferidas de expresarlo es rechazando las normas de género.

Hace unas semanas posteó una foto en Instagram en la que llevaba un vestido largo. El pie de foto decía así: “He ido a TopShop a comprar ropa de chica”. A Jaden es habitual verle llevando faldas o tops, e incluso ha llegado a bromear en Twitter sobre las inconveniencias de llevar un vestido sin ropa interior debajo. ¿Significa esto que Jaden sea homosexual? Ni mucho menos: se le conocen relaciones con Stella Hudgens y Kylie Jenner. Lo único que significa es que viste siempre como le viene en gana.

Esta actitud es la que le lleva a asistir a su graduación vestido de Batman (el mismo traje que llevó a la boda de Kim Kardashian y Kanye West) o ir al baile de graduación con una falda blanca. Si algo tienen claro es que la ropa no debería tener género.



¿Una forma de llamar la atención? Puede. Pero mil veces más divertida que ir vestido de Givenchy de la cabeza a los pies. “Jaden tiene solo un par de zapatillas. Tienes tres pantalones y cinco camisetas. Ha rechazado ser una esclavo del dinero”, decía Will Smith en una reciente entrevista con Esquire

Es cierto que es mucho más fácil darle la espalda al dinero cuando no lo necesitas, pero su actitud no deja de ser el reflejo de una generación en la que la que conceptos como propiedad, lujo u ostentación han dejado de tener el mismo peso que antes.

Está por ver si finalmente se convierte en un referente o si su carisma se diluye a medida que cumple años. Pero viniendo de una era de estrellas adolescentes prefabricadas, su apuesta por la espontaneidad, la naturalidad y la creatividad resulta estimulante.

La lección que enseña Jaden a las nuevas generaciones es la necesidad de hacer cosas. Y hacerlas exactamente como a uno le viene en gana. Porque si alguien que ha soportado el bombardeo de hordas de haters desde que tiene uso de razón puede hacerlo, todos podemos hacerlo.

Y, antes de que pases a la sección de comentarios, acabemos con uno de sus memorables tuits: “God Bless The Media, If We Didn't Have It, Who Would You Judge To Make Yourself Feel Better”.

O sea: "Dios bendiga a los medios; si no los tuviéramos, ¿a quién juzgarías para sentirte mejor?".



Estrella de sí mismo





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