Columnas

Los mejores álbumes de julio según PlayGround

Repaso pormenorizador de los diez puestos de honor en nuestro chart mensual

Repasamos los diez mejores discos de julio según PlayGround (incluyendo una reedición): el material que sobresale sobre el resto este mes y que queremos compartir con vosotros.

Como cada mes, organizamos el material reseñado a lo largo de las últimas semanas para extraer la clasificación por orden de preferencia de los mejores álbumes, en opinión de la redacción de PlayGround. Hemos dejado atrás julio, por tanto, y es el momento de hacer balance. Estos son los diez LPs (y reediciones) que sobresalen del resto.

10. Fay: “Din” (Time No Place)

Fay Davis-Jeffers, vocalista de la banda post-rock Pit Er Pat, se toma un descanso y explora en solitario (mejor dicho, junto a su batería) un espacio creativo en el que se conectan el R&B, el art-pop y la música experimental minimalista. Nuevo y diferente (y sexy).

Crítica

9. Passion Pit: “Gossamer” (Columbia)

Passion Pit suenan más épicos y sobreproducidos que de costumbre. Pero, al mismo tiempo, vuelven con un puñado de temas que bien les podría llevar a triunfar entre el gran público sin renunciar a sus señas de identidad. Pop electrónico para marcar el año.

Crítica

8. Gatekeeper: “Exo” (Hippos In Tanks)

Abandonan su tendencia hacia la EBM y lo más grotesco de los 80s y se adentran sin miedo en la psicodelia techno de principios de los 90s: el dúo de Chicago Gatekeeper condensa techno revuelto, acid a borbotones y ciberdelia en su esperado LP de debut.

Crítica

Escucha

7. Beak>: “>>” (Invada Records)

Geoff Barrow reactiva su máquina krautrock y entrega un segundo álbum que suena algo más reverencial que aquel “Beak>” de 2009, pero mucho más inspirado, líquido y motorizado, un paso adelante en su trayectoria paralela más allá de Portishead.

Crítica

6. Purity Ring: “Shrines” (4AD)

La pareja Purity Ring recicla en su túrmix varios géneros recientes –de la chillwave al pop con suspense, y del witch house al R&B aletargado– en un batido que suena a pop fresco, jovial y muy moderno. Tan moderno que no se sabe a dónde va, pero que de momento intriga e interesa.

Crítica

5. Gareth Williams & Mary Currie: “Flaming Tunes” (Blackest Ever Black)

Un título olvidado, editado en cassette hace casi 30 años, reemerge ahora en vinilo de la mano de Blackest Ever Black. El contenido: folk experimental, pop funerario, sonidos de campo y baladas electroacústicas. Un tesoro que vale la pena desenterrar.

Crítica

4. Nas: “Life Is Good” (Def Jam)

Los fans de Nas siempre esperan un nuevo “Illmatic”. “Life Is Good” no es una continuación de aquel disco legendario, pero sí lo mejor que ha grabado el rapper en sus últimos 15 años de carrera: talento lírico, bases soulful y amor tras su ruptura con Kelis.

Crítica

3. Cooly G: “Playin Me” (Hyperdub)

Tras dos años de silencio en los que se ha dedicado a (doble) maternidad, Cooly G tiene la difícil misión de retomar su carrera en el punto dulce en la que la dejó en 2010. Lo consigue con un álbum de bass adulto, fronterizo con el pop, y con fuerte carga nostálgica del lado femenino de la cultura rave.

Crítica

2. Dirty Projectors: “Swing Lo Magellan” (Domino)

Tras una obra maestra del pop barroco, el enorme “Bitte Orca”, Dirty Projectors regresan a 2012 con un nuevo álbum igualmente inspirado, pero más desnudo de capas y complejidades. Pop arty, igualmente, pero más libre, más sabroso, sin ataduras.

Crítica

1. Frank Ocean: “Channel Orange” (Def Jam)

Su primer álbum oficial (y en multinacional) supera en todo a su explosiva mixtape de 2011: más maduro, más sensual, más honesto, compuesto a la perfección, rico en las letras y emocionante de principio a fin. Frank Ocean se confirma como la gran voz actual del R&B.

Crítica

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar