Columnas

La mejor semana del año

Siete días de cultura pop en comprimidos masticables y de buen sabor

Si el casi final de temporada de “Juego de Tronos” te ha dejado en shock, atención al resto de impactos de la semana –la mejor semana del año– porque también van fuertes: These New Puritans, el retorno de The Killing, el anuncio del biopic de Anna Nicole Smith, el regreso de Eleanor Friedberger, etc. Y sí, Disclosure también.

Me atrae la idea de ver “Los Becarios”, en parte por contar con Vince Vaughn y Owen Wilson (estos chicos alegran cualquier funeral) y también en parte por ser una mirada, suponemos que idílica, pero igualmente con guiños insider, del trabajo en Google. Cuando abrí mi tablero de “Lugares para trabajar” en Pinterest puse imágenes del MoMA, The Guardian y, por supuesto, la productora de Jim Henson. Quizá debí añadir algo de Google, porque ¿quién no quiere trabajar en un sitio con hamacas, piscina y mesa de ping-pong? El día que tenga de todo esto en casa (uno es freelance) me pesará menos saltar de la cama. Una Herman Miller Aeron tampoco me iría mal.

En su libro “El Fin de la Enfermedad” (Ariel), David B. Agus –oncólogo de celebrities como Lance Armstrong y Steve Jobs– aboga por una sociedad menos sedentaria. En una afirmación que ya se ha hecho bastante famosa, asegura que estar sentado cinco horas equivale a fumarse un paquete de cigarrillos. Por eso necesitamos menos sillas y más hamacas, o pelotas de goma gigantes. Por algún motivo que se me escapa, en la sociedad de este país se entiende que el trabajo equivale necesariamente a sufrimiento, una idea que ha de cambiar. En realidad, también necesitamos un poco menos de trabajo, horarios menos ajustados que permitan a la gente tener su horario de ocio y, quizás, invertirlo en la cultura. Dicho todo esto, voy a trabajar un poco.

La boda roja

Ya se sabe que los novenos episodios de cada temporada de Juego de tronos son los mejores –recordemos “Baelor” en la primera y “Blackwater” en la segunda–, pero aún así “The Rains of Castamere” sorprendió a todo el mundo esta semana. Por ser una hora de televisión simplemente soberbia, dirigida con pulso firme por David Nutter, a quien debemos algunos de los mejores capítulos de “Expediente X”, como “El descanso final de Clyde Bruckman”. Y, al menos entre quienes no hemos devorado los libros, por una desembocadura sangrienta que afianza la serie en el terreno de la tragedia shakesperiana.

Quienes no conozcan los entresijos de la boda roja, que dejen de leer aquí. En serio, no lo hagáis. Es inevitable hablar de muertes. La muerte de Orell a manos de Jon Snow, quien deja a Ygritte (y sus hermanos) tras de sí. Pero, sobre todo, de muertes que duelen. Puede que la finale de la primera temporada acabara con la decapitación de un personaje favorito, pero eso no nos había preparado para la caída de varios en minutos. Incluyendo el choque gráfico de ver a Talisa acuchillada repetida, sádicamente en el abdomen, asesinada por tanto junto a su feto. Otro ejemplo de la triste tradición de mujeres televisivas que mueren o sufren violencia durante el embarazo: Alyssa Rosenberg y Jessica Valenti entablaron un diálogo sobre el tema en Twitter que puede recuperarse aquí.

Debajo, algunas reacciones al episodio de espectadores desprevenidos. (Las hay divertidas, ¿eh?)

El poder del amor

Mark Lawson escribía esta semana un acertado post en The Guardian a propósito de “The Americans”, la nueva serie de ITV “Love & Marriage” y la mezcla de géneros en las series actuales. “El espectador no sabe a menudo dónde está, y de eso se trata”, decía. Lo mismo puede decirse del mejor cine producido en Reino Unido en los últimos años: títulos confusos en lo genérico y ambiguos en lo temático como “Kill List”, “Dreams of a Life”, “El Impostor” o el gran estreno de esta semana en nuestro país, Turistas (Sightseers), dirigida como “Kill List” por Ben Wheatley, quien parece haberse propuesto revisar todos los géneros.

“Kill List” era un título de terror como filmado por Lucrecia Martel, entre lo realista y lo vanguardista. Y la irresistible “Turistas (Sightseers)” da la vuelta y pone boca arriba la rom-com a través de un humor negro no exento de crítica social. La película sigue a Chris y Tina (Steve Oram y Alice Lowe, coautores del guión) en un viaje en caravana por los Midlands que deviene, no se sabe bien cómo, una especie de slasher hilarante. Muchas de las risas tienen componente canino: Poppy-Banjo, el mejor perro de Sitges 2012, con permiso del golden retriever de “John Dies at the End”.

Nuevos Nuevos Puritanos

La esperada continuación de These New Puritans a “Hidden” –2010; conflagración letal de pop, dancehall y post-minimalismo del siglo XX, entre otras hierbas– carece del componente sorpresa/impacto de aquél, pero como ese terror que, en lugar de jugar al susto, prefiere desplegarse como una humedad que termina calando hasta los huesos, la música misteriosa ¡y a veces luminosa! de “Field of Reeds” puede acabar poseyéndote. No es, en absoluto, “la banda sonora de ballet sin dirección y sin escalofríos” que proclama Mark Beaumont del New Musical Express, cabecera que por cierto eligió “Hidden” como álbum del año. Es una experiencia diferente, más experimental y aérea –la percusión solo asoma en un par de temas–, que ofrece su recompensa a cualquiera que la escuche con calma. ¿Y de verdad alguien puede no sentir escalofríos con el coro infantil de “Spiral”, el órgano eterno de, er, “Organ Eternal” o aquel primer cambio de ritmo en “V (Island Song)”? Por no hablar de la perfección oblicua de toda “Fragment Two”, aquí debajo para su degustación. Quizá, su epifanía.

Pegando al padre (o a los hijos)

Menos convincente me resulta, ay, “Settle”, el álbum de debut de Disclosure tras un puñado de singles casi de leyenda (uno en concreto: “White Noise”, con AlunaGeorge). Aprecio su intención de hacer canciones, pero salvando los singles ya conocidos, esas canciones podrían ser algo mejores. Las producciones superan, aunque tampoco en exceso, a unas composiciones que, por lo general, comienzan estimulantes pero caen en el estribillo anticlimático. El tema con Jessie Ware ( “Confess to Me”) no puede competir con ningún single de la susodicha. El de Ed MacFarlane ( “Defeated No More”) pierde contra “She Sleeps”, colaboración del frontman de Friendly Fires con FaltyDL. Y no sigo porque esto, lo sé, es peor que pegar a un padre, o dada la edad de estos chicos, casi que los hijos. Espero mejores noticias, mejores chorus, del Dúo Maravillas garage.

Mientras tanto a escuchar “White Noise” porque no cansa.

El diario de Eleanor

Mi disco del verano no será “Settle”, sino más bien “Random Access Memories”, aunque solo sea por tener “Get Lucky”. Y otro que viene empujando fuerte es “Personal Record” de Eleanor Friedberger, disco ideal para escuchar con cielos despejados, aunque ella intente no mirar al sol en el tema que sirvió como avance, cuyo videoclip recuperamos debajo. Paradójicamente, a pesar de su título, “Personal Record” es algo menos biográfico que “Last Summer” y abraza perspectivas diversas, gracias en parte al input en la composición de John Wesley Harding, también conocido como el escritor Wesley Stace. Musicalmente, sigue la línea de su predecesor, es decir, una onda (media) de rock de finales de los 60, principios de los 70. Recuerdo personal: con una foto de Eleanor en vivo inauguré mi cuenta de Instagram, ¿se puede ser más paródicamente hipster?

La última cena de los vampiros

El primer vídeo oficial de “Modern Vampires of the City” –disco que, en serio, no me cansaré de recomendar encarecidamente– muestra a Vampire Weekend en mitad de una Última Cena que acaba como el Apocalipsis. Presentes en el convite: Santigold, Sky Ferreira, Dave Longstreth de Dirty Projectors y Chromeo, entre otros amiguetes famosos. Tras el visionado de la explosiva pieza queda clara una cosa: como ya nos avisó “Spring Breakers”, la balaclava (rosa o no) es la prenda estrella de la temporada.

“The Killing” resucita

Los ataques –algunos de ellos personales, racistas y sexistas, así de triste es el mundo– contra la showrunner Veena Sud por el final de la primera temporada todavía resuenan en el Twitter-verse, y la finale de la segunda temporada reunió a menos de millón y medio de espectadores, pero pese a todo AMC tuvo a bien finalmente repensarse la cancelación de “The Killing”. Y la tercera temporada ha empezado bien, no tan solo porque los créditos iniciales sigan siendo de antología: la turbiedad, el pathos y, por qué no, una estilización suprema mandan en dos horas de televisión hipercuidadas; Lodge Kerrigan –que dirigió a Damian Lewis en “Keane”, la gran película que sirvió a Damian Lewis su rol de Brody en “Homeland”– se encarga de la segunda hora.

Biopic intrigante

HBO nos ofrece “Behind the Candelabra”, Lifetime “The Anna Nicole Story”: el último grito en biopics de personajes de culto llega firmado, cuidado, por Mary Harron, directora de “American Psycho” y ese nunca bien ponderado ejercicio de terror feminista que fue “The Moth Diaries”, entre otras. Intriga realmente qué puede salir del cruce de una rosácea producción Lifetime –el anterior telefilme de Harron, “The Notorious Bettie Page”, era para HBO– con el estilo de la directora. Agnes Bruckner encarna a la modelo, al lado de gente interesante como Adam Goldberg, Martin Landau y Virginia Madsen. Intriga hasta el 29 de junio.

La canción del año de esta semana

En caso de bajón, pongan Suecia en su vida. No sé qué clase de agua bebe esa gente, pero su capacidad para crear hits (dance-)pop no conoce parangón. Entre todas las nuevas Robyn (si es que Robyn hay más de una) debemos sumar a Karl X Johan, un dúo, ojo, masculino con gran talento para hacer bailar y llorar al unísono. Prepárense para escuchar esto en una pista y tener que decirle a los amigos: “No, es que se me ha metido algo en el ojo”.

Next: El reality de “The Rock”, CSS, The Lonely Island y algunas otras formas de olvidar que se acerca el final del plazo para entregar la declaración de la renta.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar