PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

La juventud Britney

H

 

Una breve historia de cereales, celebrities y empalagoso amor adolescente

Lucy K Shaw

29 Julio 2014 12:03

La escritora Lucy K Shaw nos trae una breve reportaje ficcionado de lo que supuso para el mundo y para Britney Spears el momento de su trágica ruptura con Justin Timberlake. ¿Qué significó tal catástrofe para las adolescentes del momento? Puro drama millennial para esta quinta entrega de Ficción Rara Vol. II. La traducción al español, como siempre, es de Julio Fuertes.

Ilustración de Joaquín Aldeguer.

Cinco meses después de que se hiciera oficial su ruptura con Britney Spears, Justin Timberlake recibió en la casa de Memphis (Tennessee) donde se había criado, a la anciana periodista y presentadora de telediario Barbara Walters, que entrevistó a la joven estrella del pop y a su madre en la sala de estar de la casa de campo para un especial de una hora del programa 20/20, del canal ABC News. Prime time del entretenimiento norteamericano en los albores del tercer milenio. No se trataba de nada del otro mundo: sólo eran un chico, su madre y una periodista en un rancho, manteniendo una conversación por dinero frente a la cámara. Pero eso era algo que yo, una niña de catorce años, me tragué como si fueran cereales.

Allí estaba ella, en la residencia de los Timberlake en 2002, con el ostensible propósito de comentar el lanzamiento del debut en solitario de Justin: el CD Justified. Trece cortes de música pop con influencias de hip-hop, producido en su mayoría por The Neptunes y diseñado para hacer que Justin Timberlake trascendiera su imagen pública de inocencia infantil de chicle, de póster y de Niño-Bueno N*Sync que llevaba cultivando junto a su madre y mánager desde que su pasado como mosquetero del Club Mickey.

Barbara Walters también fue la primera en entrevistar al Presidente Bush y a su mujer después del 11 de septiembre de 2001.

Y, por supuesto, ya que había hecho el viaje hasta Tennesse para hablar con la joven estrella del pop, Walters se vio obligada a sacar el tema más innegablemente sensacional del momento: el naufragio de la última relación amorosa del chico, aquella que había mantenido con una joven estrella del pop tan famosa como él, una tal Miss Britney Spears.

Lo que esperaba con esto Barbara Walters, de setenta y dos años de edad era, según le dijo a él, ponerle punto y final al asunto de una vez por todas.

‘No creo que lo vayas a conseguir’, contestó él con una risa nerviosa, sentado en el sofá junto a su madre, y durante el curso de unos escasos pero largos segundos fue poniéndose serio y sereno. Con veintiún años, Justin Timberlake ya había sido famoso más de la mitad de su vida. ‘Pero me acuerdo de cuando decidimos separar nuestros caminos. Nos sentamos y le dije: “Si alguna vez me necesitas, puedes estar segura de que estaré a tu lado porque te amo como persona y siempre te amaré…”’

La madre y mánager de Timberlake sonrió y asintió con lágrimas en los ojos mientras su hijo suministraba ese monólogo vago, maduro en apariencia, acerca del desenlace de su primer amor.

Aquel momento sabía cereales en una cuchara. Sabía a nuestras expectativas e identidades desarrollándose a través de un collage de referencias pop. Sabía como la inconsciencia. Quiero decir, que después de un rato… ya no sabía a nada.

Y así fue como el mundo se dolió del desenlace de aquella Pareja Poderosa, otrora tan luminosa.

Príncipe y Princesa del Pop.

Nadie podía hacer nada al respecto. Se había acabado.

Cuando Walters preguntó ‘¿Qué tipo de chica quieres traer a casa con mamá?’, Justin señaló a su madre y mánager y dijo con una sonrisa: ‘Alguien como ella.’

Entonces asumí que sería casi imposible para mí volver a relacionarme con otra persona.

Escuché que alguien decía: ‘Volveremos después de la pausa publicitaria.’

share