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10 escritores jóvenes que lo petan. Guía caótica de lo que está pasando en Estados Unidos

Perfiles de la nueva generación: Blake Butler, Dorothea Lasky, Tao Lin, Ben Lerner, Ana Carrete, Steve Roggenbuck, Kate Zambreno, Richard Chiem, Sam Pink y Marie Calloway

¿Quiénes serán los escritores decisivos del siglo XXI? Todavía es pronto para saberlo, pero sí es el momento para hacer apuestas. Luna Miguel ha buceado entre la nueva generación de novelistas y poetas americanos y nos trae una selección de diez talentos de los que vamos a escuchar (y leer) mucho en los próximos años.

Hace unos años era imposible pensar que en nuestro panorama editorial hubiera sitio para autores jóvenes “de fuera”. Si casi no los había “de dentro”, ¿quién se iba a atrever a apostar por alguien que quizá ni siquiera podría venir a nuestro país a presentar su libro? Esta es una tarea bien arriesgada. Se habla mucho de la maldad de los editores a la hora de publicar a alguien “nuevo”, se dice ‘ Oh! Es que sólo piensan en vender, ¡cómo les gusta la carne fresca y promotable!’, y cuánto se equivocan, creo, pues la apuesta por nuevos talentos es siempre arriesgada.

Afortunadamente, en España contamos con un breve pero buen catálogo de estas apuestas. Muchas de ellas vienen no sólo de nuestra cantera, también de Francia, Reino Unido, Italia y, sobre todo, Estados Unidos. Precisamente, desde hace un tiempo, me he sentido bastante interesada por lo que ocurre en este último país citado, quizá porque su panorama es mucho más fácil de encontrar y degustar. Uno podría pasarse horas y horas intentando encontrar el blog de un joven poeta francés, pero, por algún motivo –quizá la gran abundancia y su buen manejo del medio–, el blog de un poeta de Brooklyn aparecerá en nuestras pantallas en menos de un segundo.

"Esta lista refleja un poco de lo que “está pasando” allí, así como la emoción que seguir a estos autores provoca en sus lectores"

Hace seis años leí por primera vez el blog de Tao Lin, sin saber muy bien quién era. Por aquel entonces él tendría unos veintidós o veintitrés años y venía de publicar sus primeros libros de poemas y cuentos en su país. Su blog me abrió un mundo de posibilidades. Mientras aquí el panorama literario aún parecía “torpe” en Internet, allí se podrían encontrar miles de cosas.

No hace tanto tiempo, quizá hacia 2010, me hice asidua del que para mí es el mejor blog literario de Estados Unidos. Se llama HTML Giant y es bastante divertido. En él uno encuentra noticias sobre grandes autores, pero también sobre gente muy joven o editoriales pequeñas. Un libro de New Directions (¿equivalente a Mondadori o Lumen?) es tan susceptible de aparecer reseñado aquí como uno de Civil Coping Mechanisms (¿equivalente a La Bella Varsovia o a Jeckill&Jill?). Desde ese blog comencé a leer –o a intentar leer– a muchos autores que afortunadamente nuestras editoriales están comenzando a publicar. Es el caso del propio Tao Lin, o de Blake Butler, o de Ben Lerner, o de otros tantos que poco a poco irán apareciendo en librerías españolas.

Así, he decidido hacer una lista de quienes para mí son los autores más interesantes de esta “New Wave”, y contaros por qué me gusta. Por qué lo petan. Por qué pienso que hay que leerlos.

1. Blake Butler

Blake Butler es uno de los editores del fantástico blog HTML Giant y también escribe geniales artículos para la revista Vice. En su país es para muchos un importantísimo crítico, un importantísimo ensayista y un importantísimo novelista. Nació en 1979 y ha publicado (según dice la revista Creative Loafing de Atlanta) unas 1.739 páginas repartidas en siete libros y publicados, a su vez, en cinco años consecutivos. Una bestia, vaya, a la que la crítica ha comparado nada menos que con David Foster Wallace o incluso con William Burroughs. Este año en España la editorial Alpha Decay sacó su “Nada. Retrato De Un Insomne”, una especie de ensayo novelado delicioso que da cuenta de las grandes cualidades de Butler y de por qué se le compara con DFW. Además de sus artículos en Vice y de “Nada”, su novelita fragmentaria “Ever” también es una pasada. Mucha gente piensa que en Estados Unidos los escritores se miran el ombligo más que en ningún otro lugar, y puede que sea verdad en algunos casos, pero nunca en el de Butler. Quien lo lea, verá en su escritura un concienzudo estudio de la literatura europea y latinoamericana, lo que, al final, le da ese toque de originalidad que tanto lo diferencia de sus compañeros de generación. Eso que al leerlo nos hace pensar en lo listo que es, en lo mucho que sabe, en todo lo que, aparentemente, ha devorado y que con su pluma –finalmente– es capaz de devolvernos.

2. Dorothea Lasky

Dorothea Lasky podría ser la mejor poeta norteamericana de su generación. Y digo “podría”, porque aún es muy joven (nació en 1978), y porque no quiero sonar pretenciosa. Pero sin duda creo en ella, porque su poesía es una herencia perfectamente digerida de las mejores poetas en lengua inglesa del siglo XX, hablo de Sharon Olds, de Anne Sexton, de Anne Carson, de Sylvia Plath, de Eileen Myles, de Mary Ruefle, de Louise Glück... Dorothea Lasky pertenece a esa estirpe. La estirpe de las poetas de grandes poemas, de grandes historias, de grades versos. Aún no está traducida por completo a nuestro idioma, pero en varios blogs en castellano es posible leer fragmentos de sus libros; hasta la fecha hemos podido leer “Awe”, “Black Life” y “Thunderbird” (además de otras plaquettes o pequeños ensayos). La poesía de Lasky es muy narrativa. Me gusta porque es capaz de contar historias con una dulzura desgarradora. Además es divertida, irónica, se burla de ella misma para mostrarnos lo ridículo que puede ser el mundo, la vida, la negra vida que a veces no nos deja mirar. Pero ella mira. Y muestra. Como esas grandes poetas... así que leámosla.

3. Tao Lin

Casi todos conoceréis a Tao Lin por ser el autor más polémico del catálogo de Alpha Decay. La editorial publicó su última novela “Richard Yates” (aunque en junio de 2013 viene otra, esperadísima, pues fue contratada por un gran sello), y una de sus primeras obras, “Robar en American Apparel” (cuya adaptación cinematográfica se acaba de estrenar en Estados Unidos). Además, en 2009, una pequeña editorial publicó también su primera novela –impronunciable–, la más divertida y alocada de todas hasta la fecha. Su poesía ha sido traducida por varias editoriales argentinas y se puede acceder a ella desde algunos blogs. Tao Lin (1983) va a cumplir –cómo pasa el tiempo– treinta años. Tao Lin es el escritor más famoso de su generación. Tao Lin es polémico –dije–. La gente lo odia y lo ama con locura, y es esa manera de no dejarnos indiferentes lo que hace que todos temblemos cuando lo leemos, o cuando vemos sus loquísimos dibujos, o cuando leemos sus ensayos y artículos sobre literatura, extremadamente ingeniosos, certeros e irónicos. Detrás de su rostro tímido y de su pequeña voz hay un gran genio. Y creo que cuando en un futuro hablemos de la Literatura del siglo XXI, tendremos que pensar en todo lo que él hizo por ella.

4. Ben Lerner

Precisamente conocí a Ben Lerner (1979) a raíz de una recomendación de Tao Lin, cuando este último vino a Madrid el verano de 2011. Dijo que no podía mirar Madrid sin la influencia de Ben Lerner, pues este autor nacido en algún lugar de Kansas en 1979 acababa de publicar una novela sobre Madrid que a él le había “flipado”. Es la editorial Mondadori la que publicará a Lerner en el primer trimestre de 2013. Su novela, titulada “Saliendo De La Estación de Atocha”, es un divertido relato sobre su estancia con una beca literaria en Madrid. Una visión muy guiri y divertida de la ciudad, pero también de la poesía, desde el punto de vista del creador como joven viajero que ha de descubrir el mundo. Cuando uno recibe el libro de Lerner (en su edición original de Cofee House Press) se lleva una verdadera sorpresa, pues en la contraportada los blurbs que elogian su escritura vienen de nombres como el de Jonathan Franzen, James Wood o incluso John Ashbery. No pasará desapercibido este texto cuando llegue a nuestro país: Madrid, sus poetas, sus turistas, o incluso el 11-M son algunos de sus temas. No pasará desapercibido, decía.

5. Ana Carrete

Ana Carrete (1985) vive en San Diego. Es extremadamente guapa, habla español –su familia vive en Tijuana–, tiene un blog muy divertido, se hace fotos con una cabeza de caballo incrustada en la suya propia, hace fotos a la extraña comida que come, estudia, trabaja, hace vídeos en los que canta con Stephen Tully Dierks, el editor de Pop Serial, y casi podríamos considerarla una especie de musa para los lectores de ese Tumblr o para muchos de los autores de su quinta. Ana Carrete nunca deja de impresionarme. Hace un tiempo leí algunas cosas que se había autoeditado y me encantaron, pero ha sido “Baby Babe” (su recién estrenado libro) lo que me confirmó que era una poeta sin igual. El sexo, la religión, la comida, la cultura de las super-stars y el recuerdo de los 90 (un rasgo generacional muy importante) son algunos de los motivos más frecuentes en su poesía. Poemas dedicados a Sasha Grey y Sor Juana Inés de la Cruz. O a Britney Spears y Frida Kahlo. O a Juan Rulfo y la Cerdita Peggie. El juego tipográfico, las ilustraciones, la narratividad y el aparente desorden hacen de “Baby Babe” un poemario finalmente ordenado, extenso, divertido... que me recuerdan a una especie de conversación larga con una amiga, a una borrachera perfecta y a un momento –ese importante momento– en el que la literatura es un juego continuo. Ana Carrete nos arrastra a El País de Nunca Jamás. Yo me dejo llevar.

6. Steve Roggenbuck

El otro día compré el poemario “Crunk Juice” autoeditado por el propio Steve Roggenbuck (1987). Él sólo cree en al autoedición. Autoedición con papel reciclado. Ecologista. Vegano. Ama a las vacas. Ama el mar. Ama viajar. En Internet tiene un programa. Él va colgando sus vídeos en los que habla de sus preocupaciones, recita poemas, lee libros, etc. Me recuerda a una especie de juglar de nuestro tiempo que difunde mensajes por aquí y por allá. Mensajes sobre la belleza y sobre el mundo. Sobre la política y sobre la poesía. Sus poemas son breves pero contundentes. Quizá parezcan más pensamientos que poemas, pero son pensamientos que impresionan. Hace un par de años le pedí que me dejara traducir algunos de sus versos, pero el poeta argentino Lucas Ruppel se me adelantó. El resultado lo podéis ver aquí. Daría lo que fuera por verlo en alguna de sus lecturas. Por quedar algún día a comer con él en un restaurante vegano. Seguro que lo pasaríamos bien. Seguro que todos tenemos mucho que aprender de él.

7. Kate Zambreno

Casi no he podido leer nada de la ensayista y novelista Kate Zambreno (1977), pero parece que todo el mundo cuenta maravillas de ella. En su blog, titulado Frances Farmer Is My Sister, se encuentran reseñas y micro-ensayos bastante sesudos y lúcidos, centrados, sobre todo, en escritoras. Zambreno a veces destripa y a veces ama, y siempre lo hace escribiendo de una manera bastante punzante. Precisamente Zambreno acaba de publicar un ensayo titulado “Heroines”, que está basado, entre otros temas, en las mujeres de los escritores –también artistas o escritoras–, a las que hemos olvidado, o cuyas importantes obras han pasado sin pena ni gloria ante nuestros ojos. La crítica dice que con este ensayo y con las ideas sobre “Literatura y Mujer” que la autora vierte tanto en este texto como en su blog, estamos asistiendo a una revisión muy necesaria del feminismo, de la crítica y de lo que será la manera de reflexionar de toda una –la nuestra– generación. ¿Para cuándo este libro en nuestras mesas de novedades, por favor?

8. Richard Chiem

Una cosa lleva a la otra. Y fue Richard Chiem (1987) quien me llevó a Kate Zambreno. En la contraportada de “YOU PRIVATE PERSON”, primer libro de relatos de Chiem, encontramos tres blurbs. Uno de Zambreno. Otro de Butler. Y otro del grandioso Dennis Cooper. Los tres aseguran ver en la prosa de Chiem una poesía absoluta. Una especie de mundo personalísimo y oscuro, repleto de un fino humor a través del cual aborda las temáticas de las relaciones, la adolescencia, la intimidad, la literatura y, sobre todo, el amor. Pero hay también mucha muerte, mucho paisaje, mucha música (o musicalidad) en sus escritos. Posiblemente este libro sea el primero de muchos. Posiblemente estas breves historias se conviertan pronto en grandes historias. O en una gran novela. Esa que yo espero. Esa que le convertirá en “el escritor inmortal” que Cooper anuncia.

9. Sam Pink

“Dale la bienvenida a lo que sea que te mate”. Eso escribe Sam Pink (¿19...?) en “Voy a Clonarme, Luego Matar al Clon y Comérmelo”, el libro que la editorial Triana acaba de traducir y publicar en Argentina. Sam Pink ha publicado muchísimos libros más. Todos llenos de “cosas que matan” tanto al autor, como al lector, como a los personajes, como a todo el que se atreve a entrar en su mundo, un mundo, que según Tao Lin es “emocional, divertido, interesante, estimulante y excitante”. Lo tiene todo. Leer a Sam Pink es un colocón de MDMA. Si lees los cuentos y poemas de Sam Pink y después buscas sus imágenes en Internet, te volverás más loco, pues sus fotos, sus portadas, sus dibujos... son otro colocón de vete tú a saber qué. “Si fueras mi sangre me daría una sobredosis de heroína”, dice Sam Pink. “Quiero estar parado, desnudo frente a un gran grupo de gente y cagarme y decir: soy humano como ustedes. Hagan espacio para mí”, dice Sam Pink. “La cultura es estúpida”, dice Sam Pink. “Cuando llegue al infierno te reservaré un lugar”, dice Sam Pink. “No envidio a nadie”, dice Sam Pink. Pero yo a él sí. Yo a él sí.

10. Marie Calloway

La figura de Marie Calloway (1990) es una pasada. Ana S. Pareja, me habló un día de ella y no pude evitar agregarla a Facebook y seguir de cerca todas sus historias. Ella escribe eso, historias. Y lo hace en Google Docs que comparte con todo el mundo. Son historias reales. Polémicas. Sexuales. “No se sabe si lo escribe una feminista o una zorra”, leí por ahí. Historias sobre ella misma y sus experiencias. Una escritora cuyas mayores influencias son blogueras de moda como Cory Kennedy o Bebe Zeva. Cuya aspiración podría haber sido la de una simple bloguera de tendencias, pero que, lejos de eso, ha conseguido convertirse en una de las narradoras más originales de su tiempo. La editorial Tryant Books publicará en 2013 su primer libro. Parece que nunca antes un autor inédito había generado tanta expectación en la prensa nacional. Seguro que Marie está a la altura.

Y aunque me dejo muchísimos nombres fuera, Megan Boyle, Kendra Grant Malone, Noah Cicero, Sheila Heti o tantísimos otros, creo que esta lista refleja un poco de lo que “está pasando” allí, así como la emoción que seguir a todos estos autores provoca a sus lectores.

Traducidos o sin traducir, os recomiendo seguirles la pista.

Con ellos la literatura, la belleza, el entretenimiento y la polémica... están totalmente servidos.

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