Columnas

Diez discos recientes que necesitas conocer para estar al día

Un disco diario no es suficiente, así que aquí tienes diez más para aumentar tu dosis semanal de novedades frescas, con un poco de todo: de los nuevos EPs de Vessel y Autechre a las bandas sonoras porno de Patrick Cowley

Nos sobran discos, hay muchos que se quedan fuera de la sección de críticas, y eso es injusto. Dicho esto, aquí van diez de rabiosa actualidad con cosas interesantes y que no debes dejar pasar por alto si quieres estar conectado al 100% con la actualidad. Cada viernes, diez más.

¿Necesitas más música? ¿Tienes un hambre insaciable y la dosis diaria que tienes a tu alcance te sabe a poco y te quedas con ganas de una ración extra? Bienvenido, pues: este es el lugar donde, semana tras semana, te serviremos en cómodas porciones hasta un total de diez discos buenos –con su respectiva nota– que vale la pena conocer. Descálzate y siéntete cómodo.

Autechre: “L-Event” (Warp)

Nota: 7.5

“L-Event” comparte el mismo patrón de diseño que “Exai” (2013) tanto en la portada (cuadros grises sobre fondo amarillo) como en la confección del sonido, así que hay que entender este EP como un apéndice ligado muy estrechamente al último álbum del dúo. Esto no es algo nuevo en Autechre –tras cada LP siempre llega una nueva dosis de su electrónica abstracta en un formato más breve, para ir matando el hambre–, pero sí ocurre aquí que “L-Event” debe ser escuchado, irremediablemente, como un epílogo en el que se profundiza en las ideas que planteaba “Exai”, un trabajo de transición en el que se intentaban conciliar los dos mundos de Autechre, el de la computer music agreste con el de un regreso a ciertas formas amables y expansivas del ambient. “tac Lacora” es la pieza más rítmica, el típico caos organizado y burbujeante marca de la casa, y “M39 Diffain” no anda manca en ese sentido, pero los otros dos cortes, “Osla for n” y sobre todo “newbound”, plantean un regreso muy esperado y muy emocionante a las oleadas de melancolía del mítico “Amber” (94). Cuidado. RG

Autechre - L-Event EP [2013] by Nikoloz Bionika on Mixcloud

Best Coast: “Fade Away” (Jewel City)

Nota: 7.5

Les teníamos ganas a Best Coast, especialmente después de que el año pasado entregasen un álbum algo irregular, que incidía demasiado en esas canciones de amor/desamor y morriña y cuyos giros ocasiones hacia el country no acababan de convencer del todo. Ahora están de vuelta con un EP titulado “Fade Away”, aunque ellos prefieren hablar de mini-álbum. Son siete canciones en las que vuelven al sonido más acelerado de sus orígenes y que dice estar inspirado en Mazzy Star, Patsy Cline, My Bloody Valentine y el fármaco Ambien. Aunque lo cierto es que todas estas influencias no se observan a lo largo del trabajo. Se les nota optimistas y enérgicos, con ganas de demostrar que lo de su segundo disco fue un pequeño tropiezo y que aún quieren aspirar al trono del surf-pop más cristalino. Con temas como la titular, intensa y épica como pocas, vaya si lo pueden conseguir. RM

Emptyset: “Recur” (Raster-Noton)

Nota: 7.8

Emptyset ya habían publicado un EP en Raster-Noton, y por entonces ya se intuía que los caminos del sello alemán y el dúo de Bristol tenían que coincidir de una manera más grandiosa. El álbum era un plato apetitoso y finalmente ha llegado en forma de “Recur”, quizá el trabajo más extremo y cargado que han publicado hasta ahora Emptyset, y quizá la maximización de su estética techno ruidista desde que empezaron a dar el giro hacia el lado oscuro a partir de “Medium” y su fichaje por Subtext. Aprovechando que están en Raster-Noton, “Recur” consigue sonar más afilado, con más zumbidos y ruido blanco, con más pulsaciones frías y más tensiones propias de un espacio terrorífico, ocupando el lugar que habían dejado vacante Pan Sonic en la electrónica contemporánea justo cuando tomaron la decisión de desaparecer. Ahora resulta que Pan Sonic vuelven, pero con competencia: Emptyset ya están a la altura. RG

Gardland: “Syndrome Syndrome” (RVNG Intl.)

Nota: 7.6

El sello RVNG Intl. está en una buena racha (una racha aún mejor que la que cuajó cuando naciera como plataforma de música disco mutante). El viraje editorial hacia el techno y el house de intenciones experimentales tiene en Gardland un nuevo episodio a sumar a los ya escritos por Blondes o Stellar Om Source, aunque en este caso los patrones rítmicos son más erráticos, más difíciles de apresar. Alex Murray y Mark Smith son australianos, muy jóvenes y este es su primer trabajo ambicioso, sorprendentemente cargado de madurez. Su manera de hacer no está lejos de la de otros artistas importantes del nuevo underground como Huerco S. o Anthony Naples: Gardland ofrecen un techno desgastado, sin pulir a fondo, sin brillo, pero con una energía que se va perfilando como cada vez más fuerte a medida que se suceden los tracks y asoman ramalazos de acid, house sucio y techno profundo. No hay grandes sorpresas, pero sí grandes certezas: esto es 4x4 del raro, y del bueno. RG

Juana Molina: “Wed21” (Crammed Discs)

Nota: 7.6

Juana Molina es una cantautora extravagante, casi que se diría rara del todo. Lleva siéndolo desde principios de la década pasada, y eso no significa que no sea adorable. Sus letras tienen un sello surrealista interesante, no canta sino susurra, adorna sus ideas con sonidos que a veces son familiares y otras veces inconexos. Todo lo que nos enseñó en discos especiales como “Tres Cosas” (2004) o “Un Día” (2008) sigue presente en “Wed21”, excepto su vinculación con Domino, que ha parecido terminarse: se trata de una colección de canciones de cuna experimentales que combinan con mucha gracia un léxico alienígena con un tipo de pop que nos puede resultar cercano, tanto que cuando menos te lo esperas te hechiza. MGS

Patrick Cowley: “School Daze” (Dark Entries)

Nota: 8.00

Junto a Giorgio Moroder y Bobby ‘O’, Patrick Cowley forma el tercer vértice de la santísima trinidad de la música disco computerizada: su territorio principal fue el sonido Hi-NRG –la rama más poderosa y machacona de la escena, habitual en los clubes gays de finales de los 70 y los 80 en San Francisco–, pero más allá de eso también mojó su pie en las aguas del mainstream (compuso el hitazo “You Make Me Feel (Mighty Real)” de Sylvester) y del más remoto underground. Y de eso trata “School Daze”: consiste en una colección de piezas electrónicas que Cowley compuso para acompañar escenas de sexo en las primeras películas porno gay de los 80, cuando el porno tenía pretensiones de gran arte y se gastaban presupuestos considerables. La música aquí recogida es rítmica e hipnótica, pero mucho más rebajada de tempo que la que se encuentra en álbumes míticos como “Menergy” o “Megatron Man”: se acerca más al sonido planeador de Tangerine Dream, pero sin ningún rastro hippie que se le pueda echar en cara. Un objeto (sonoro) de deseo, sin lugar a dudas. MGS

Poliça: “Shulamith” (Mom + Pop)

Nota: 7.7

Uno de los grupos favoritos de Justin Vernon de Bon Iver, Poliça, está de vuelta con su segundo álbum, “Shulamith”, un trabajo que sin duda supone un paso adelante respecto a ese álbum de debut que dividió a público y crítico. La banda de Channy Leaneagh vuelve a incidir en ese pop electrónico y R&B suave y sutil que ya caracterizaba su obra en el pasado, pero esta vez con una instrumentación más robusta y una sensación más acentuada de fluidez. Las letras también parecen haber experimentado una mejoría, y esta vez tratan sobre el inmaterialismo y la idea de que nuestras relaciones personales no son lo único que puede darnos la felicidad. Si no te derrites con la elegancia de “Tiff”, en la que, por cierto, colabora el ya citado Vernon, es que no tienes corazón. RM

Special Request: “Soul Music” (Houndstooth)

Nota: 7.9

Paul Woolford ha sido uno de los productores tech-house más activos en la escena inglesa en los últimos diez años, pero con el estreno de su nuevo alias, Special Request, ha cambiado también la piel: su preocupación ya no está en los bombos sino en los breaks, y cada vez más lejos de la delicadeza para emprender un camino hacia la restauración de ciertos patrones rítmicos de la época del hardcore y el drum’n’bass –algo así como la misma dirección emprendida por Zomby en el interesante “With Love” o el último Four Tet–. La visión de Special Request es menos heterodoxa, de todos modos, y escuchar el álbum es como repasar una vieja colección de fotografías: hay homenajes a Omni Trio, Andy C, Goldie, Dillinja, DJ Hype y todos los grandes del jungle inglés, todo barnizado con una producción más moderna. Como objeto nostálgico es impecable, y como intento de resurrección de una edad dorada (que poco a poco vuelve), encomiable. Pero lo mejor está en el segundo disco del pack, el de remezclas, donde productores como Anthony Shakir, Kassem Mosse, Hieroglyphic Being o Anthony Naples devuelven los originales de Woolford allí de donde partieron, al house. Artefacto valiosísimo. RG

Vatican Shadow: “Remember Your Black Day” (Hospital Productions)

Nota: 8.3

El nombre de Vatican Shadow ya está estrechamente vinculado al movimiento conocido como ‘drone techno’ o ‘noise techno’ –básicamente, la recuperación de la rama más oscura del techno de intención violenta–, pero a la hora de afrontar “Remember Your Black Day”, que no es un plato de digestión fácil, precisamente, hay que tener un par de cosas en cuenta. La primera es que Dominik Fernow ha empezado a cambiar su estética –menos arisca que en sus cassettes y vinilos para Type y Hospital– y, sin perder de vista la pulsación constante del género, empieza a trabajar en una línea más lenta (casi comatosa) y espacial. Este “Remember Your Black Day” es el primer álbum de Vatican Shadow concebido como tal: no hay material rescatado de otras grabaciones, no hay ningún remix, ningún descarte reaprovechado, sino un material hecho ex profeso partiendo desde cero y con instantes tan sorprendentes como “Muscle Hijacker Tribal Affiliation” (más una pieza de ‘dark IDM’ que de dark techno), y otros tan inesperados como “Enter Paradise”, donde organiza un bombo incisivo a partir de samples de guitarras metal. Y, por supuesto, las andanadas de violencia bailable ( “Remember Your Black Day”) siguen ahí. En la cúspide del techno experimental ya sabemos quién está, y lo estará por mucho tiempo. JB

Vessel: “Misery Is A Communicable Disease” (Liberation Technologies)

Nota: 8.4

Si no contamos el álbum de Young Echo, el colectivo de Bristol donde participa en labores de producción e ideología, este es el primer lanzamiento de Vessel desde su celebrado álbum de 2012 para el sello Tri-Angle, “Order of Noise”. Y aunque la espera ha sido larga, la recompensa es generosa: estos tres temas le muestran en una forma excelente, habiendo depurado su sonido de manera decisiva hacia la abstracción techno. Sobre todo la primera pieza, “Misery Is a Communicable Disease”, comparte rasgos con la mejor (y más expansiva) etapa de Autechre: beats fragmentados surfeando sobre capas ambientales de textura plateada y artificial, como en lo mejor del legendario “Tri Repetae”. Los otros dos cortes del EP tampoco van a la zaga: “VMI” plantea una alternativa sonora al grime más oscuro y chirriante, y “Not For Design” es su respuesta a todo el aburrimiento predecible del grueso de la escena house inglesa actual. Un puñetazo sobre la mesa. JB

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