Columnas

Vs. the (Pop) World

Por Juan Manuel Freire

¿Cuándo dejamos de valorar la música? ¿En qué momento dejó de considerarse un bien preciado y valioso para pasar a formar parte de otra posibilidad que damos por hecha? No debe haber un momento preciso –quizá el primer click en Napster–, ha sido un proceso largo, tenso y terco, pero personalmente nunca pensé, ingenuo de mí, que algún día alguien llegaría a considerar caro e incluso criticable pagar cinco euros por el acceso a una biblioteca musical casi inabarcable. ¿Recuerdan, veteranos lectores, cuando sólo nos llegaba para un par de discos al mes y eso no sólo nos parecía poco, sino que era el mundo? Ahora, para muchos, el mundo no es suficiente, como en aquella película de James Bond.

Se rumorea que Spotify está en quiebra, y sería una pena que el río llevase agua. Su modelo de negocio merece debate –sobre todo en lo referente a lo percibido por los autores–, pero lo que no puede debatirse es que, cultural e intelectuamente, estamos ante una ganga. Los jóvenes aspirantes a periodistas musicales, si es que todavía existen, tienen ante sí la posibilidad de acceder fácilmente a unas fuentes sonoras que en los mejores tiempos de Hit Xop no podían ni soñarse. No, no se crean, Spotify no me paga por esto. Mi cuota Unlimited la he pagado con mi tarjeta. Es simplemente que me apena ver cómo se minusvalora la posibilidad que ofrece. Que es, en el fondo, minusvalorar la música. Y por ahí no paso, de verdad.

Washed Out

Es decir, tocado y hundido. Así me siento estos días cuando oigo a gente joven quejarse por los euros del Spotify. Porque, pongamos por ejemplo, si uno quiere saber a qué demonios suena eso de la chillwave, de lo que tanto hablan en blogs, resulta más enojoso rebuscar enlaces de Mediafire que ir saltando ágilmente entre el pseudo-iTunes de los suecos. Puede que no esté todo, pero sí una gran parte. Del icónico maestro de este género Washed Out –autor del tema principal de “Portlandia”, para ser más preciso: “Feel It All Around”– puede escucharse su mini-LP “Life Of Leisure”, aunque no, tristemente, el tremebundo avance ( “Eyes Be Closed”) del que será su debut largo en Sub Pop: “Within and Without”. Aquí debajo está el widget con el citado tema, por si uno quiere mecerse, enamorarse y caerse, todo a la vez.

La banda del baile

Cuando crees que los conoces, que sabes sus trucos, Gang Gang Dance dan una (enésima) vuelta de tuerca a su sonido que te deja por los suelos, con cara de inocente. En su primer álbum para 4AD, “Eye Contact”, su dance-punk tribal adquiere inesperadas cotas de delirio folclórico: “Adult Goth” comienza con un motivo melódico propio de Las Grecas para después divagar entre el pop shoegazer según Blonde Redhead y una Björk mid-fi de los Balcanes. Primero no sabes qué pensar, pero a la segunda ya no quieres oír nada más durante un tiempo. Después está “Mindkilla”, que hace lo que dice el título mediante la mezcla imaginada de unos Rainbow Arabia on (more) drugs, indie trance, hip hop y otras hierbas ácidas. Es uno de los cortes del año. Quien no se agite, que consulte con su forense.

Hacia abajo

Para la bajona posterior, nada mejor que “Higher Than The Sun”, hace poco remasterizada por Kevin Shields en una esencial reissue de “Screamadelica”. Pero si quieren una bajona de verdad, háganse con el nuevo disco de Stevie Nicks, innombrable “In Your Dreams”. La voz más querida de Fleetwood Mac lo tenía todo para convertir su nueva grabación en el gran comeback mainstream-hipster de 2011. Podría haber llamado a uno o varios de los grupos cool que adoran a Fleetwood Mac –de Vampire Weekend a Jenny & Johnny, pasando por productores electrónicos como CFCF (recuperen su versión de “Big Love”)– y haber conocido un disco maduro pero actual, al estilo de los que ha grabado últimamente Marianne Faithfull, solo que en clave baleárica. Podría, en fin, haber hecho tantas cosas. Pero la diva ha pasado de hacer duetos con Ladyhawke –soñar es gratis– para entregarse a algo que ya hacían prever sus duetos con Taylor Swift: pura pompa AOR bajo la inspiración ocasional, va en serio, de los libros de Stephenie Meyer. “In Your Dreams” es el Chasco del 2011. A su lado, el regreso de los Cars, aunque discreto, es una masterpiece.

“Bossypants”

¿Cómo recuperar la sonrisa después de esto? Quizá recuperando el especial “Hormigas Blancas” de Paquirrín, o si queremos reír, pero sin sentimiento de culpa, leyendo el libro de memorias-reflexiones de Tina Fey “Bossypants”: un ameno repaso, poco sistematizado, del ascenso a la fama –o al menos, la realización personal y profesional– de una mujer increíble, a la que cuesta leer sacándose los defectos: ¿qué defectos, Tina? “Bossypants” es autocrítico, cuando no honesto hasta la médula. Vean lo que dice sobre “Rockefeller Plaza”, su comedia de éxito (crítico): “Aunque estamos agradecidos por el afecto que la serie ha recibido de críticos y hipsters, en realidad queríamos hacer una serie de éxito. No estábamos intentando hacer un éxito crítico que se riera en la cara de la convención. Queríamos hacer ‘Un manitas en casa’ y nos salió mal”. Bueno, lo dejaremos en mal-bien. Tina Fey rocks. Y su papá también. Ya sabrán cuando lean.

Ah, también recomiendo, como lectura importada, “I Totally Meant To Do That”, de Jane Borden, una colección de historias –sin demasiado orden– sobre las dificultades de encontrar un sitio que llamar hogar, la adolescencia eterna y, sobre todo, las distancias humanas entre Carolina del Norte y Nueva York. Sólo por el relato de mudanza –ese drama– ya vale la pena rastrear este libro delicioso.

Intermedio cómico muy serio

Disco que hace feliz: “Turtleneck & Chain”, nueva entrega de la tropa de rap satírico formada por Andy Samberg, Jorma Taccone y Akiva Schaffer ( The Lonely Island). Como Flight Of The Conchords, es música de broma, pero ninguna broma al mismo tiempo. Hay recientes hits de “Saturday Night Live” como “I Threw It On The Ground” y “Motherlover”, como también futuros clásicos: “Attracted To Us”, “After Party” y, sobre todo, “Jack Sparrow”, un chiste genial a costa de “Piratas Del Caribe” que, seguramente, divierte más en sus tres minutos que la nueva secuela en toda su elefantiásica largura. Partícipe de esta fabulosa sorna: Michael Bolton, quien se ha ganado el cielo y, probablemente, que a partir de hoy nos tomemos sus power ballads aún menos en serio

Una buena comedia de relaciones entre gente guapa es posible

“Durante años las cadenas han intentado recrear el éxito de ‘Friends’ haciendo un piloto tras otro sobre veinteañeros guapos que viven juntos en Nueva York”, escribe Tina Fey en “Bossypants” . Y añade algo después: “Esta plantilla nunca funciona, porque los ejecutivos rechazan darse cuenta de que ‘Friends’ fue la excepción, no la regla. Las estrellas de series queridas como ‘Cheers’, ‘Frasier’, ‘Seinfeld’, ‘Newhart’ y ‘El show de Dick Van Dyke’ tenían caras humanas normales”. Otra excepción acaba de confirmar la regla –si llega una tercera, repensaremos la regla–: se llama “Happy Endings” y es como “Community” convertida en sitcom de relaciones; no en vano Joe y Anthony Russo, creadores de aquella, dirigían el piloto y son productores. Véanla sin prejuicios, si no lo han hecho ya. Pronto estarán usando términos como “chick-sand” y “skeet-cute” con sus amigos. Y comentando el sorprendente talento cómico de Elisha Cuthbert –hay algún chiste sobre “24”– o Damon Wayans, Jr., el protagonista de la inenarrable “Dance Movie – Despatarre En La Pista”. Otra sitcom a reivindicar es “Workaholics”, muy poco vista e inmensa.

“True Blue” revisited

A base de podcasts, mixtapes y regalos promocionales, nos hemos acostumbrado a que gran parte de los mejores recopilatorios posibles no cuesten un chavo. Pero ni siquiera estar ya tan mal acostumbrados nos había preparado para un regalo como el de Paper Bag. Para celebrar sus primeros ocho años –y una nueva y reluciente web–, el sello ha ofrecido un disco de tributo al “True Blue” de Madonna, que a su vez cumple años en 2011; en su caso, ya 25. Notables artistas de la marca –Born Ruffians, PS I Love You, The Rural Alberta Advantage, los desaparecidos You Say Party– asaltan el repertorio con notable imaginación y dejan su impronta personal. Una debilidad: la flotante, minimalista toma de Young Galaxy de “Open Your Heart”, aquella cuyo videoclip de iniciación romántico-sexual hizo a toda una generación de críos crecer aceleradamente.

Young Galaxy - Open Your Heart to Me

Observatorio alienígena

Llegamos casi al final en clave melancólica, por aquello de llevar un poco la contraria: el sol asoma por la ventana pero somos radicales. ¿Necesitado de una experiencia solipsista en toda regla? Cuidado con el disco allstars girl-power de Prefuse 73, “The Only She Chapters”. Shoegazing, guiños a los girl groups añejos y lo-fi se entrecruzan en una obra absorbente –seguramente la mejor grabada por Guillermo desde sus primeros días– que contiene, además, la última grabación conocida de Trish Keenan de Broadcast. Cuando un tema te sacude lo suficiente para esquivar las palabras, será que es algo importante. Algo parecido sucede con los dos nuevos álbumes de Liz Harris, aka Grouper, para los que poco sirven las palabras. El vídeo de “Alien Observer”, dirigido por Hamish Parkinson, es raro y maravilloso.

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Wild Beasts/ Smother: Owen Pallett es fan, poco más hay que decir. Pop arty cargado de tensión sexual, complejo y ligero a la vez.

The Antlers/ Burst Apart: No decepcionan, es decir, vuelven a dejarte por los suelos. Algo más electrónicos pero igual de humanos.

Fleet Foxes/ Helplessness Blues: Como el anterior, pero con unas dosis extra de intemporalidad y eternidad. Gigante. Favorita: “Lorelai”.

Blue Sky Black Death/ Noir: La secuela de Slow Burning Lights (2008) es hip hop instrumental de alma pop. Para cualquier alma sensible.

Cat’s Eyes/ Cat’s Eyes: El líder de The Horrors se alía con Rachel Zeffira para un disco con fugas a Julee Cruise y Stina Nordenstam.

Next: En Cannes también hay dragones y alienígenas, la reunión de Fleetwood Mac, la maldad de Pierce de “Community”, Timber Timbre, Cults, fiasco Lady Gaga, Scorsese + Von Trier = mi cabeza estalla… Juan Manuel Freire aporta pistas en esta entrega de Vs. para disfrutar de la música. Una, por ejemplo, es pagar 5 euros (que no es nada) por una cuenta de Spotify. Para saber de todas las demás (también sobre libros y televisión) habrá que leer el texto.

Washed Out Ernest Greene (Washed Out)

Gang Gang Dance Eye Contact Crítica: '' Eye Contact''

Stevie NicksStevie Nicks

Tina Fey Tina Fey

Prefuse 73 Guillermo Scott Herren (Prefuse 73) Prefuse 73- “The Only She Chapters” Crítica: The Only She Chapters

Wild Beasts – “Smother” Crítica: Wild Beast Smother

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