Columnas

Vs. The (Pop) World

Por Juan Manuel Freire

Últimamente han llegado, desde el despacho de Everett True o las oficinas de The Wire, curiosos decálogos del buen crítico. Textos así resultan atrayentes para quienes tratamos de ganarnos la vida con esto: significa que uno no está solo en sus preguntas constantes sobre cómo debería desarrollar su trabajo, o si este trabajo sirve realmente para algo, o si solo somos otro producto de la comodidad burguesa. Lo que resulta paradigmático es que textos así (o como esta intro) no deben interesar a mucha gente más allá del gremio. De hecho, me temo que solo los críticos miran quién firma las críticas. Ignoro de quién es la culpa, pero querría defender un poco este curro ante las acusaciones de futilidad que tantas veces recibe. El crítico no salva vidas, desde luego, pero a veces las mejora. Debo a mil críticas haber sobrevivido a la adolescencia. Hoy en día en particular, ante la salvaje saturación de referencias, la labor de filtrado y valoración parece más necesaria que nunca. Dar con una voz fiable es casi como dar con un dentista agradable a la hora de poner la anestesia. Si encima se le puede leer a gusto, mejor que mejor. Siempre habrá quien considere la crítica como algo complementario a (o incluso parasitario de) la obra de arte, pero a lo largo de la historia abundan los casos de crítica musical, literaria o cinematográfica con el empaque de la mejor literatura. Escribir sobre música, por ejemplo, no es solo escribir sobre notas musicales, sino también sobre todo el paisaje a su alrededor. El mundo, más o menos. Uno disfruta por igual leyendo a Anne Tyler que a Pauline Kael. Pues cómo no.

Ye

Todas las luces ( “All Of The Lights”) pueden cegar y llevarte a superar a Justin Bieber en cuanto a opinión controvertida sobre la adopción. Kanye West en Twitter: “Un aborto le puede costar a un nigga 50 del ala, si no 100. Las zorras cazafortunas se dejan preñar a propósito. ¡#PONEOSGOMA, my niggas!”. No es la primera tontería gorda que suelta y lo queremos como es, excesivo y controvertido, así en Twitter como en todo lo que hace. De hecho, el videoclip de “Todas Las Luces” fue retirado de YouTube porque podía causar ataques de epilepsia. Las malas lenguas bromeaban con que el responsable de la retirada fue Gaspar Noé –el videoclip debe mucho a “Enter The Void”–, pero no, fueron los chicos del grupo Epilepsy Action. Aquí debajo tienen la pieza. Fotosensibles abstenerse. Please.

Comedia catódica

El nuevo vehículo de Matthew Perry en la ABC, Mr. Sunshine”, arroja menos luz que sombra sobre nuestra parrilla. No es terrible, no es “un festival del vómito que todo el mundo adora” (así definió Charlie Sheen Dos Hombres Y Medio”), esencialmente porque casi nadie la adora. Pero queda lejos de una perla semioculta como Eagleheart”, regreso a la acción de Chris Elliott, el hombre que vivía en el garaje de casa de sus padres en Búscate La Vida”. Regreso a la acción de verdad: esta creación de Michael Koman y Andrew Weinberg (antiguos guionistas de Conan O’Brien) convierte a Elliott en un absurdo jefe de policía, versión paródica (más, si cabe) del Walker, Texas Ranger” de Chuck Norris. Aunque el término parodia se queda corto para una serie surrealista y bizarra al límite, que hace con “Walker, Texas Ranger” lo que Childrens Hospital” con Anatomía De Grey”.

Los bajones del mes

Cuando, hace algunos Vs., tocó hacer cómputo de las promesas del 2011, se cruzó por mi cabeza la posibilidad de incluir a Clare Maguire. No parecía descabellado: temas como “Ain’t Nobody” o “Strangest Thing” presentaban a una soul woman de voz interesante y cero afán por recargar el sonido, como tantos otros después de las buenas enseñanzas de The xx. Por suerte, al final desistí. Temía lo peor. Que llegase el álbum y viéramos lo mismo que en el 2010 con Ellie Goulding o Marina And The Diamonds: la personalidad reducida, el posible filo limado para no asustar a nadie. Y lo peor llegó, porque en su debut largo Maguire no es competidora de Lykke Li (abrasivo Wounded Rhymes”) por el trono de diva alt. del año, sino aspirante a Annie Lennox. Otros discos para borrar del iTunes: el Fluorescence” de Asobi Seksu (bueno, guardaremos “Perfectly Crystal” y “Sighs”) y el álbum de Stricken City, sin el charme de los singles.

#ByeOT

No, no envié un mensaje de #vivaOT en la noche de su precoz despedida de la parrilla. Y me dolerá no escuchar nunca más eso de “No Dejo De Soñar” (es mejor que Chris Elliott). Pero es que, ni siquiera en 2011, en su oportunidad para ser (realmente) moderno, tenía OT nadie a quien valiera la pena seguir. En otras palabras: les faltaba un Casey James.

Los stalkers de Zooey Deschanel

Entre los mejores Twitter de celebrities indie rock se encuentran los de Ben Gibbard y Zooey Deschanel. Es mejor tenerlos a los dos, porque así entiendes mejor lo que sucede en esa casa; a veces uno completa la historia doméstica que está contando el otro. Pero Benny y Zooey también son buenos por separado: el primero, por recomendar discos excelentes de Bob Pollard o The Moon o anunciar su primera maratón; la segunda, por soltar a bocajarro comentarios tan encantadores como los que suelen hacer sus heroínas en las películas (un ejemplo al azar: “Estoy tan cansada, que siento que realmente ENTIENDO por lo que pasan los zombis. Quiero decir, puedo simpatizar”). Así no debería extrañar, por si alguna vez lo ha hecho, que a Zooey Deschanel le salgan stalkers por todas partes, como en el último Sundance, donde una joven aprovechó el turno de preguntas después de la premiere de My Idiot Brother” para declararle su amor con unas orejas de conejo en la cabeza.

Filetes de temporada

El vs. entre Vincent Moon y Arcade Fire parece haber caído en dique seco, quizá porque la respuesta del manager del grupo fue de órdago. Pero no se agobien, amantes del beef, aquí sigue habiendo tomate (o la vida sigue siendo un juego, que diría Juan Perugia). El beef de la temporada debe ser el que enfrenta a Thurston Moore con Steve Albini, quien, como recordarán, el pasado otoño dejó a Sonic Youth por los suelos en GQ. Para Albini, el salto de Sonic Youth de una indie a DGC convirtió la cultura musical en algo feo y vacío. Pues ya ves. Moore contestó en El País: “Steve tiene opiniones basadas en un punto de vista miope, que seguro no hace extensible a los fabricantes de sus pantalones”. Ahora falta por ver qué contesta Thom Yorke a las palabras de Liam Gallagher sobre “Lotus Flower” en el webzine The Quietus: “¿Han escrito una canción sobre un jodido árbol? ¡No me jodáis! ¿Un árbol de mil años? ¡Que os jodan! No podrían haber escrito una canción sobre un árbol moderno o uno que plantaron la semana pasada, ¿sabes qué quiero decir?”. N. del A.: a mí me gusta “The King Of Limbs”.

Secret Cities

Entre los grupos del indie rock que deberían triunfar finalmente este año figuran Wye Oak –con “Civilian” podrían (deberían) ser los Beach House de 2011, el grupo oscuro y triste y bello que traspasa fronteras– o los deliciosos Secret Cities, a punto de publicar una secuela de “Pink Graffiti” (2010). Si para hacer el anterior se tomaron cinco años, para “Strange Hearts” solo han tardado tres meses, pero el resultado no huele a plato a medio cocinar. Es pop juguetón y revoltoso, con fantasmas amistosos y ecos extraños, que se mira en el espejo del pasado, pero no se sabe bien qué pasado. Grabado en un sótano, sin presión, solo la presión por liberarse. “No Pressure” libera.

{mp3}05 No Pressure{/mp3}

Post-rock, still loving you

Aunque ya no cuente entre las filias más atendidas por la modernidad, el post-rock es un género que todavía puede dar de sí. Lo sabemos por los discos orquestales de Mono, por todo el output de Constellation (aún sacan referencias y todas enormes) o, por supuesto, el último disco de Mogwai, que de bueno no tiene solo el título ( Hardcore Will Never Die, But You Will”). Entre otros hitos, contiene su corte más pop hasta la fecha, “George Square Thatcher Death Party”, con Auto-Tune y unos megateclados deudores de M83.

“George Square Thatcher Death Party”

Un disco a recuperar (del 2011)

Desaparecido del proyecto Antony Hegarty, desaparecido, al parecer, para muchos todo el interés de Hercules And Love Affair. Pero Blue Songs” es otro viaje al corazón de la más emotiva música de baile, más triste (ya lo dice el título) pero no peor. La fuerza del disco se concentra en la columna central formada por “Leonora”, “Boy Blue” (cantada por el propio Andy Butler) y “Blue Song”; aunque para el final queda otro golpe fuerte, esa versión en clave melancólica, taciturna del “It’s Alright” de Sterling Void, que pierde su aire de celebración para convertirse en una especie de elegía. Los fans de Junior Boys, que no son cinco ni seis, deberían estar celebrando con fervor casi religioso todos esos medios tiempos con ecos del más sublime pop de los 80: “Blue Song” es muy Talk Talk:

“Blue Song”

5x140

1) PJ Harvey/ Let England Shake: Otro salto imposible de Harvey, de dama solipsista a niña politizada. Silvestre, salvaje, mágico. Shake!

2) J Mascis/ Several Shades Of Why: Un Mascis acústico y solitario, o mejor, en soledad compartida con amigos de lujo. Para hundirse bien.

3) Toro y Moi/ Underneath The Pine: Menos chillwave que yacht rock, con el olfato para la melodía de costumbre. Ya es verano en el tocata.

4) Sea Of Bees/ Songs For The Ravens: Indie-folk de melodías imponentes y producción filoambient. Para los fans de Mirah y Laura Veirs.

5) Papercuts/ Fading Parade: Temáticas oscuras para canciones evanescentes, de bordes inasibles, en el cruce de The Zombies con el 2011.

Next: Josh Radnor intenta colarnos una comedia quirky, R.E.M. inducen (de nuevo) al coma profundo, las niñas de 5 años aman a Caitlin Rose, la promesa de “The Killing”, el declive de James Franco y algunas observaciones aleatorias en torno al drama de vivir enganchado al lector de RSS. Todo esto, o nada de esto, como ya es habitual por aquí. Juan Manuel Freire vuelve a enfrentarse al magma del pop actual con la loable intención de poner orden en el caos. Háganle caso: este hombre se está jugando un estrés considerable sólo por hacerles felices, informados y mejores personas.

Kanye WestKanye West

Mr. SunshineMr. Sunshine

Claire MaguireClaire Maguire

Ot 2011Operación Triunfo 2011

Zooey DeschanelZooey Deschanel

Thurston MooreThurston Moore

Strange HeartsStrange Hearts

Hardcore Will Never Die, But You WillHardcore Will Never Die, But You Will

Blue Songs Crítica: " Blue Songs"

Let England Shake Crítica: " Let England Shake"

James FrancoJames Franco

Últimamente han llegado, desde el despacho de Everett True o las oficinas de The Wire, curiosos decálogos del buen crítico. Textos así resultan atrayentes para quienes tratamos de ganarnos la vida con esto: significa que uno no está solo en sus preguntas constantes sobre cómo debería desarrollar su trabajo, o si este trabajo sirve realmente para algo, o si solo somos otro producto de la comodidad burguesa. Lo que resulta paradigmático es que textos así (o como esta intro) no deben interesar a mucha gente más allá del gremio. De hecho, me temo que solo los críticos miran quién firma las críticas. Ignoro de quién es la culpa, pero querría defender un poco este curro ante las acusaciones de futilidad que tantas veces recibe.

El crítico no salva vidas, desde luego, pero a veces las mejora. Debo a mil críticas haber sobrevivido a la adolescencia. Hoy en día en particular, ante la salvaje saturación de referencias, la labor de filtrado y valoración parece más necesaria que nunca. Dar con una voz fiable es casi como dar con un dentista agradable a la hora de poner la anestesia. Si encima se le puede leer a gusto, mejor que mejor. Siempre habrá quien considere la crítica como algo complementario a (o incluso parasitario de) la obra de arte, pero a lo largo de la historia abundan los casos de crítica musical, literaria o cinematográfica con el empaque de la mejor literatura. Escribir sobre música, por ejemplo, no es solo escribir sobre notas musicales, sino también sobre todo el paisaje a su alrededor. El mundo, más o menos. Uno disfruta por igual leyendo a Anne Tyler que a Pauline Kael. Pues cómo no.

Ye

Todas las luces ( “All Of The Lights”) pueden cegar y llevarte a superar a Justin Bieber en cuanto a opinión controvertida sobre la adopción. Kanye West en Twitter: “Un aborto le puede costar a un nigga 50 del ala, si no 100. Las zorras cazafortunas se dejan preñar a propósito. ¡#PONEOSGOMA, my niggas!”. No es la primera tontería gorda que suelta y lo queremos como es, excesivo y controvertido, así en Twitter como en todo lo que hace. De hecho, el videoclip de “Todas Las Luces” fue retirado de YouTube porque podía causar ataques de epilepsia. Las malas lenguas bromeaban con que el responsable de la retirada fue Gaspar Noé –el videoclip debe mucho a “Enter The Void”–, pero no, fueron los chicos del grupo Epilepsy Action. Aquí debajo tienen la pieza. Fotosensibles abstenerse. Please.

http://www.youtube.com/watch?v=HAfFfqiYLp0

Comedia catódica

El nuevo vehículo de Matthew Perry en la ABC, Mr. Sunshine”, arroja menos luz que sombra sobre nuestra parrilla. No es terrible, no es “un festival del vómito que todo el mundo adora” (así definió Charlie Sheen Dos Hombres Y Medio”), esencialmente porque casi nadie la adora. Pero queda lejos de una perla semioculta como Eagleheart”, regreso a la acción de Chris Elliott, el hombre que vivía en el garaje de casa de sus padres en Búscate La Vida”. Regreso a la acción de verdad: esta creación de Michael Koman y Andrew Weinberg (antiguos guionistas de Conan O’Brien) convierte a Elliott en un absurdo jefe de policía, versión paródica (más, si cabe) del Walker, Texas Ranger” de Chuck Norris. Aunque el término parodia se queda corto para una serie surrealista y bizarra al límite, que hace con “Walker, Texas Ranger” lo que Childrens Hospital” con Anatomía De Grey”.

http://www.youtube.com/watch?v=hifk5xXG6CA

Los bajones del mes

Cuando, hace algunos Vs., tocó hacer cómputo de las promesas del 2011, se cruzó por mi cabeza la posibilidad de incluir a Clare Maguire. No parecía descabellado: temas como “Ain’t Nobody” o “Strangest Thing” presentaban a una soul woman de voz interesante y cero afán por recargar el sonido, como tantos otros después de las buenas enseñanzas de The xx. Por suerte, al final desistí. Temía lo peor. Que llegase el álbum y viéramos lo mismo que en el 2010 con Ellie Goulding o Marina And The Diamonds: la personalidad reducida, el posible filo limado para no asustar a nadie. Y lo peor llegó, porque en su debut largo Maguire no es competidora de Lykke Li (abrasivo Wounded Rhymes”) por el trono de diva alt. del año, sino aspirante a Annie Lennox. Otros discos para borrar del iTunes: el Fluorescence” de Asobi Seksu (bueno, guardaremos “Perfectly Crystal” y “Sighs”) y el álbum de Stricken City, sin el charme de los singles.

#ByeOT

No, no envié un mensaje de #vivaOT en la noche de su precoz despedida de la parrilla. Y me dolerá no escuchar nunca más eso de “No Dejo De Soñar” (es mejor que Chris Elliott). Pero es que, ni siquiera en 2011, en su oportunidad para ser (realmente) moderno, tenía OT nadie a quien valiera la pena seguir. En otras palabras: les faltaba un Casey James.

http://www.youtube.com/watch?v=kEqakCgR7Io

Los stalkers de Zooey Deschanel

Entre los mejores Twitter de celebrities indie rock se encuentran los de Ben Gibbard y Zooey Deschanel. Es mejor tenerlos a los dos, porque así entiendes mejor lo que sucede en esa casa; a veces uno completa la historia doméstica que está contando el otro. Pero Benny y Zooey también son buenos por separado: el primero, por recomendar discos excelentes de Bob Pollard o The Moon o anunciar su primera maratón; la segunda, por soltar a bocajarro comentarios tan encantadores como los que suelen hacer sus heroínas en las películas (un ejemplo al azar: “Estoy tan cansada, que siento que realmente ENTIENDO por lo que pasan los zombis. Quiero decir, puedo simpatizar”). Así no debería extrañar, por si alguna vez lo ha hecho, que a Zooey Deschanel le salgan stalkers por todas partes, como en el último Sundance, donde una joven aprovechó el turno de preguntas después de la premiere de My Idiot Brother” para declararle su amor con unas orejas de conejo en la cabeza.

Filetes de temporada

El vs. entre Vincent Moon y Arcade Fire parece haber caído en dique seco, quizá porque la respuesta del manager del grupo fue de órdago. Pero no se agobien, amantes del beef, aquí sigue habiendo tomate (o la vida sigue siendo un juego, que diría Juan Perugia). El beef de la temporada debe ser el que enfrenta a Thurston Moore con Steve Albini, quien, como recordarán, el pasado otoño dejó a Sonic Youth por los suelos en GQ. Para Albini, el salto de Sonic Youth de una indie a DGC convirtió la cultura musical en algo feo y vacío. Pues ya ves. Moore contestó en El País: “Steve tiene opiniones basadas en un punto de vista miope, que seguro no hace extensible a los fabricantes de sus pantalones”. Ahora falta por ver qué contesta Thom Yorke a las palabras de Liam Gallagher sobre “Lotus Flower” en el webzine The Quietus: “¿Han escrito una canción sobre un jodido árbol? ¡No me jodáis! ¿Un árbol de mil años? ¡Que os jodan! No podrían haber escrito una canción sobre un árbol moderno o uno que plantaron la semana pasada, ¿sabes qué quiero decir?”. N. del A.: a mí me gusta “The King Of Limbs”.

Secret Cities

Entre los grupos del indie rock que deberían triunfar finalmente este año figuran Wye Oak –con “Civilian” podrían (deberían) ser los Beach House de 2011, el grupo oscuro y triste y bello que traspasa fronteras– o los deliciosos Secret Cities, a punto de publicar una secuela de “Pink Graffiti” (2010). Si para hacer el anterior se tomaron cinco años, para “Strange Hearts” solo han tardado tres meses, pero el resultado no huele a plato a medio cocinar. Es pop juguetón y revoltoso, con fantasmas amistosos y ecos extraños, que se mira en el espejo del pasado, pero no se sabe bien qué pasado. Grabado en un sótano, sin presión, solo la presión por liberarse. “No Pressure” libera.

MP3: “No Pressure” (adjunto)

Post-rock, still loving you

Aunque ya no cuente entre las filias más atendidas por la modernidad, el post-rock es un género que todavía puede dar de sí. Lo sabemos por los discos orquestales de Mono, por todo el output de Constellation (aún sacan referencias y todas enormes) o, por supuesto, el último disco de Mogwai, que de bueno no tiene solo el título ( Hardcore Will Never Die, But You Will”). Entre otros hitos, contiene su corte más pop hasta la fecha, “George Square Thatcher Death Party”, con Auto-Tune y unos megateclados deudores de M83.

MP3: “George Square Thatcher Death Party” http://www.youtube.com/watch?v=RhzOE35057M

Un disco a recuperar (del 2011)

Desaparecido del proyecto Antony Hegarty, desaparecido, al parecer, para muchos todo el interés de Hercules And Love Affair. Pero Blue Songs” es otro viaje al corazón de la más emotiva música de baile, más triste (ya lo dice el título) pero no peor. La fuerza del disco se concentra en la columna central formada por “Leonora”, “Boy Blue” (cantada por el propio Andy Butler) y “Blue Song”; aunque para el final queda otro golpe fuerte, esa versión en clave melancólica, taciturna del “It’s Alright” de Sterling Void, que pierde su aire de celebración para convertirse en una especie de elegía. Los fans de Junior Boys, que no son cinco ni seis, deberían estar celebrando con fervor casi religioso todos esos medios tiempos con ecos del más sublime pop de los 80: “Blue Song” es muy Talk Talk.

MP3: “Blue Song” http://www.youtube.com/watch?v=EjSVFfZjtmA

5x140

1) PJ Harvey/ Let England Shake: Otro salto imposible de Harvey, de dama solipsista a niña politizada. Silvestre, salvaje, mágico. Shake!

2) J Mascis/ Several Shades Of Why: Un Mascis acústico y solitario, o mejor, en soledad compartida con amigos de lujo. Para hundirse bien.

3) Toro y Moi/ Underneath The Pine: Menos chillwave que yacht rock, con el olfato para la melodía de costumbre. Ya es verano en el tocata.

4) Sea Of Bees/ Songs For The Ravens: Indie-folk de melodías imponentes y producción filoambient. Para los fans de Mirah y Laura Veirs.

5) Papercuts/ Fading Parade: Temáticas oscuras para canciones evanescentes, de bordes inasibles, en el cruce de The Zombies con el 2011.

Next: Josh Radnor intenta colarnos una comedia quirky, R.E.M. inducen (de nuevo) al coma profundo, las niñas de 5 años aman a Caitlin Rose, la promesa de “The Killing”, el declive de James Franco y algunas observaciones aleatorias en torno al drama de vivir enganchado al lector de RSS. Todo esto, o nada de esto, como ya es habitual por aquí.

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