Columnas

Vs. The (Pop) World

Por Juan Manuel Freire

Juan Manuel FreireDiscúlpenme si tiro de fácil trending topic para empezar esta columna, pero desde hace unas semanas no se habla de otro asunto en las calles ni tampoco en mi casa: menuda calda. Ahora mismo, la visita que espero con mayor ansiedad no es la del cartero con un paquete de Amazon –o de Barnes & Noble–, sino la del hombre que arreglará el aparato de aire frío y me convertirá de nuevo en un ser con temas de conversación más allá de astenias, chorretones o mareos. Pero podemos extender toda esta cháchara inevitable sobre la canícula hacia la discusión musical. ¿Hasta qué punto modifican nuestros gustos durante julio, agosto y medio septiembre? ¿Y los fans del drone pueden serlo también en verano?Sinceramente, no se me ocurre peor prospecto en estas condiciones que enfrentarme a un disco de Sunn O))), aunque tenga que echar mano de ellos, de cuando en cuando, para contrarrestar la contaminación AOR de mis vecinos, como sabrán quienes leyeran mi columna del mes pasado. La brasa sonora no sienta igual de bien en estos meses. E igual que en invierno nos gusta hablar de canciones-estufa para referirnos con amor a la obra de, qué se yo, Sun Kil Moon, la sola mención del término “estufa” en 17 de julio me convierte en El Hombre Demolido. Tampoco me gusta oír hablar ahora de nombres como Canned Heat, Hot Hot Heat, Warm Jets, etc. En verano nada suena mejor, aunque solo sea por el nombre, que Vanilla Ice. A lo mejor éste le gusta a mis vecinos. ¿Armisticio a la vista?

14–S

Este infierno de sudor sólo lo salva el proyecto de unas vacaciones en un país frío o el traslado mental –al más puro estilo “Inception”– hacia la mitad del mes de septiembre. Al día 14, si hay que precisar, porque será un gran día para quienes todavía compramos discos. Es cuando salen los nuevos de Interpol ( “Interpol”), The Walkmen ( “Lisbon”), Of Montreal ( “False Priest”), Brandon Flowers ( “Flamingo”, que no creo que pille) o Blonde Redhead ( “Penny Sparkle”). Habrá que ver cómo salen Interpol de la marcha de su bajista Carlos D, quien ha decidido cambiar la música por el cine. Su primera experiencia en este terreno –el corto “My Friends Told Me About You”, que coescribió y protagonizó– puede localizarse en el volumen 8 de la revista en DVD de culto “Wholphin”. Aquí el tráiler.

Justin Bieber ReduxSegún “Hollywood Life”, Bieber también salta al cine, en su caso protagonizando un biopic sobre su vida que será un largo pero podría ser un corto, claramente, y cuyo modelo inmediato será “8 Millas”. Pero aunque la dirija Curtis Hanson difícilmente podrá superar a algo como el “SGIN” de su vídeo “Never Let Me Go” creado por Jorge Elbrecht de Violens y Caroline Polachek de Chairlift. “SGIN” no es un grupo, como se ha podido leer, sino una (gran) idea que consiste en crear temas originales a partir de vídeos ajenos. Elbrecht y Polachek han ensayado el concepto con uno de Bieber y el resultado es subyugante y emotivo, además de provocador: mola bastante escuchar palabras como “You stupid slut/Corrupted” en boca de Bieber. De lo mejor visto en los últimos tiempos, con permiso de los tráilers de “Inception”. Así es, siento obsesión por el film de Nolan. Perdonen: la obsesión no es una elección.

Beck vs. INXS

Más reconstrucción posmoderna: el Record Club de Beck, un proyecto que sonaba a diversión curiosa y va, simplemente, en camino de la leyenda. Como seguramente sabrán, la idea del autor de “Odelay” (1996) consistía en versionar un disco entero de un artista en un único día, con la ayuda de un fluido y cambiante colectivo de músicos, para luego ir regalando los temas periódicamente a través de la red. Sus personales tomas de “The Velvet Underground and Nico” (The Velvet Underground), “Songs Of Leonard Cohen”(Leonard Cohen) y “Oar” (Skip Spence) merecían aplauso, pero tampoco era complicado hacer algo notable con repertorios así de respetables. Cuando el asunto se ha puesto realmente interesante ha sido hace poco, con el asalto a discos menos sagrados como “Kick”, de INXS –maravillosa la versión de “Never Tear Us Apart”, con el solo de saxo reemplazado por solo de violín, seguro que para el malestar de Gayngs–, y ahora “Live At The Acropolis”, del dios de la new age Yanni. Un disco publicado el mismo día que “Mellow Gold” (1994) para cuya revisión tiene Beck a Tortoise o Thurston Moore. Tengan esta “Santorini”.

De Yanni a Yannis

La new age –así, con todas las letras: nada de pop hipnagógico– regresa con fuerza. También Yannis –Philippakis, de Foals– está peleón, como demuestra su beef con Lostprophets a través de Twitter. Lee Gaze, guitarrista de estos últimos, gorjeó lo siguiente: “Tengo algunas noticias. Foals son una puta mierda”. A lo que Yannis contestó “Lostprophets. LOL!”, antes de rematar faena con esto: “Ser insultado por Lostprophets es un poco como ver a un ladrador, huesudo viejo chihuahua mearse en su propia pierna”. Mientras “New Musical Express” intenta no cultivar piques para volver a ser revista respetable, algunos grupos británicos parecen morirse de ganas por volver a la era Blur versus Oasis. Por cierto, Yannis, Lee, no paréis. Haced el favor.

El backlash de M.I.A

Diplo tampoco se corta en Twitter y ya es famosa su descripción del nuevo álbum de M.I.A., polémico “// / Y /”, como un “zurullo” (salvando sus temas: “It Takes A Muscle” y “Tell Me Why”). Yo no llegaría a usar un término como ése, pero me temo que mis sentimientos se deslizan hacia la zona de la decepción. Después de “Born Free” y “XXXO”, era fácil esperar de la nueva entrega de Maya tanto una radicalización filo-punk como una exaltación de su vena mainstream. Ha ganado la primera y ha perdido la segunda, y con ella, me temo, también el oyente. No crean que hablo desde el ultraísmo melódico. Se puede ser experimental y dirigirse a algún lado; o no dirigirse a ninguna parte pero hacer al oyente disfrutar del viaje; y Maya, en este incómodo disco, no creo que haga ninguna de las dos cosas. Por primera vez en su carrera, suena confundida y sin dirección, a no ser que su dirección sea el caos industrial cansino. Quizá grabe otro disco rápido, como hicieron Bloc Party, para nada, después del chasco de “A Weekend In The City” (2007).

El otro indie rap

Como un bálsamo, después de “// / Y /”, sienta ese nuevo disco de The Roots con aspecto de hito conciliador de hip hop e indie. Ignoro si David Broc me dará un abrazo o me pondrá una zancadilla por hablar de Las Raíces en esta columna, pero era esencial. “How I Got Over” es un sueño hipster hecho realidad: la house band del programa de Jimmy Fallon se empareja con Dirty Projectors, Joanna Newsom o Monsters Of Folk en temas que no serán pero deberían ser grandes éxitos, por refinados, poderosos y vitales. Hay verdades únicas: si no disfruta con este videoclip, es un problema. Esto es la buena mierda.

Orca, la ballena asesina

Otra colaboración sonada de los últimos tiempos es la que une a Dirty Projectors (ellos de nuevo) con Björk. Hace poco aparecía oficialmente, a beneficio de la creación de espacios marinos protegidos, su EP “Mount Wittenberg Orca”, un ciclo de canciones sobre ballenas que interpretaron por primera vez en mayo de 2009 y grabaron casi un año después sin excesivo adobo, casi en directo. Una cara insólita, más espontánea, de un grupo y una artista conocidos por encajar sus arrebatos creativos en complejos pero siempre intensos armazones formales. Escuchar a Björk decir eso de “Come into my home / Murder my family”, desde el prisma de la mamá ballena, me retrotrae a una película incomprendida: “Orca, La Ballena Asesina”, un exploit de “Tiburón” a cargo del productor Dino de Laurentiis que, sin embargo, guarda lazos con “Moby Dick” y, si me apuran, el Viejo Testamento. Venganza y obsesión salen a la palestra con seriedad casi bíblica en un filme cuyo monstruo es, en realidad, el hombre. Mejor que “Tentáculos” y “Playa Sangrienta”, aunque a ninguna de estas les hago tampoco ascos.

Series, una pasión veraniega

Las orcas son buenas, las playas no me lo parecen tanto. Y mientras algunos piensan en el verano como en la oportunidad de tostarse al sol, otros sueñan con la posibilidad, por fin, de asaltar esos packs de series que no han tenido tiempo de consumir el resto del año. Suena un poco a ostracismo voluntario, pero vuelvo a decirlo: la obsesión no es una elección. Digo packs y no digo tanto descargas de última hora o archivos acumulados en el DVR porque, en realidad, la ficción televisiva no acaba de levantar cabeza tras el final de “Perdidos”. En breve vuelve “Mad Men” –25 de julio: anoten bien–, pero de lo que hay en antena solo me atrevo a recomendar “Louie”, comedia de y con Louis C.K. en la línea de “Seinfeld” y el “Curb Your Enthusiasm” de Larry David, aunque con su propia personalidad y una preciosa fotografía. Por “Rookie Blue” –la peor “Anatomía de Grey”pero con policías–, “The Gates” –soap opera gótica sin substancia– o “Haven” –otra “Twin Peaks” con la rareza rebajada– no hace falta que se preocupen. Mantengo en suspense a la policiaca “The Glades”, que sin ser nada nuevo al menos cuenta con unos personajes y actores adictivos de mirar. El hombre, no obstante, es “Louie”. La escena de póquer del segundo episodio es historia de la tele.

Bloggers alterados

Es raro que el rap de The Situation haya creado en la blogosfera musical menos indignación que el lanzamiento por parte de Pitchfork de Altered Zones, un sitio hermano de estética psicodélico-futurista –I’m lovin’ it– que recogerá hallazgos de un equipo de 14 blogs, entre ellos clásicos como Weekly Tape Deck, Gorilla vs. Bear o Raven Sings the Blues. Es como el Google Reader de un adepto del indie folk, el chillwave y/o el doom metal hecho página web. Una gran idea, sobre todo para los dueños de esos blogs –que recibirán talones de P4K– o quienes no tienen tiempo para bucear en tropecientos blogs cada día. Una mala idea para blogs como Impose, cuyo mail de odio llevó a Sian Rowe de The Guardian a hacerse una pregunta necesaria: ¿pero los blogs no se hacían, sobre todo, por amor?

“Showgirls”, 15º aniversario

Empieza a acabarse mi espacio y todavía tengo un par de promesas por cumplir: el repaso al Blu-ray de 15º aniversario de “Showgirls” y hablar del comeback de Sofia Coppola, “Somewhere”, confluencia de “Lost In Translation” con “Kramer Contra Kramer”, a tenor del tráiler. Entre el mal y el buen gusto, hoy me quedo con el malo, porque “Showgirls” necesita más amor que Sofia Coppola. Es un título de culto absoluto que, en su edición de 15º aniversario, crece y crece, no solo por la calidad de imagen y sonido, sino por un puñado de extensiones que son un delirio. La fantástica edición V.I.P. de 2004 tenía más regalos –el poster de Berkeley, el juego de cartas, incluso un par de borlas para situar donde ya saben–, pero ¿cómo rechazar esos tutoriales sobre pole y lap dancing? En algún lugar, Verhoeven se parte de la risa. Compra obligada de la temporada junto a “By Brakhage: An Anthology, Volume Two”. Si las adquieres juntas en Amazon NO te hacen rebaja. Supergrupo canadiense vs. Supergrupo canadiense (parte II)

¿Recuerdan el (nulo) enfrentamiento entre Broken Social Scene y The New Pornographers por la coincidencia en fechas de salida de sus últimos discos? Pues quizá podría darse ahora que se ha conocido la preselección para el famoso Polaris Music Prize: ahí aparecen BSS –junto a The Besnard Lakes, Caribou, Karkwa, Dan Mangan, Owen Pallett, Radio Radio, The Sadies, Shad y mis queridas Tegan and Sara– pero no hay ni rastro de los pobres NP. Vamos, pornógrafos, anímense. Miren a Lostprophets. Hagan comerse sus palabras a quienes consideran el indie de hoy demasiado remilgado. Come on, fight for what you have.

5x140

Cinco discos dignos de mención y hasta celebración que deberían haber salido en algún tramo de la columna pero se perdieron entre beefs, borlas y demás. Podría haber metido otros cinco; las calles son de fuego. 1) Julian Lynch/Mare: Pop y rock fundidos febrilmente con el drone, la música africana y géneros por definir. Fácil de visitar, difícil de dejar.2) Mountain Man/Made The Harbor: El mejor disco de folk indie desde algunos eones. Frágil, silencioso, delicado, extraño pero reconfortante.3) The Books/The Way Out: Spoken word, una (especie de) historia resumida del hip hop, pop de interiores y toda la magia del mundo.4) Wavves/King Of The Beach: Con el mal año que tuvo el chaval y mírenlo, convertido en rey del bronceador y el voleibol. Sol de disco.5) Electric Sunset/Electric Sunset: El antiguo guitarrista de Desolation Wilderness ciega de emoción con este proyecto electrónico-biográfico.

Next time: Nuevas hordas del R&B ruso, oleada de bajas en Facebook tras “The Social Network”, las casetes de Mel Gibson, “The Suburbs”, la vida post- “Inception”

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