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Venga Monjas: el anticlub de la comedia

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El dúo barcelonés se deja meter mano por siete directores recién salidos del frenopático: el resultado son los cortometrajes al filo de lo imposible que recopila “Directed By…”.

Óscar Broc

27 Junio 2014 09:43

Marc Crehuet, Carlo Padial, Carlos Vermut, Miguel Noguera, Nestor F., Ernesto Sevilla e Isaki Lacuesta firman siete marciandas en formato corto para llevar el universo Venga Monjas a otras dimensiones. Subnormalismo convertido en arte, el gag visto desde otro plano existencial, risas, lisergia e incomodidad a granel: el equivalente a las casetes de chistes de Eugenio del siglo XXI. Sin desperdicio.

Posthumor. Etiqueta algo pomposa —como todo lo que lleva post— para contener lo incontenible. Otro tampón fabricado por la prensa cultural para siluetear el descacharrante y amorfo magma de creatividad de una generación de humoristas llegados del espacio profundo que no se han querido situar fuera de la comedia, sencillamente ha puesto patas arriba sus códigos fundamentales. La incomodidad, el ridículo, el fracaso, la autohumillación, el absurdo, el feísmo y, sobre todo, la perplejidad total y el sumo descoloque son los nutrientes que han blandido en nuestro país los Chanantes y Miguel Noguera —cada uno a su aire— en su misión de alimentar a una nueva estirpe de consumidores, necesitados de nuevos estímulos más allá del chiste cañí o el monólogo barato de La Sexta entonado por algún actor de moda (y de mierda). En este cuadrilátero me faltan dos lados más. Carlo Padial —el responsable de Go, Ibiza Go! acaba de estrenar la peli Taller Capuchoc y tenéis que verla sí o sí— y una de las células humorísticas más amenazantes del panorama actual: Venga Monjas. El dúo barcelonés lleva 8 años impartiendo un máster en esto de pergeñar el gag desde el otro lado del espejo; su universo es flipante: una realidad descoyuntada de monguismo, cotidianidad distorsionada y perplejidad que a mí me hacen reír como un puerco, con gruñidos cochinos muy penosos, muy molestos. Y eso en mi casa no es posthumor ni es post nada. Se trata simple y llanamente de humor, pues no está ni antes ni mucho menos después de la risa; la provoca a espuertas.

En España se ha hablado mucho de posthumor, aunque sus principales valedores, más allá del big bang chanante, siguen moviéndose en trincheras underground, captando a sus numerosos fieles en la inmensidad de la red todavía ajenos al mainstream de la comedia patria. La televisión no les quiere, pero no hace falta que nos volvamos locos: ellos no la necesitan. No imagino a los miembros de Venga Monjas ofreciendo sendos pescuezos a La 2 a cualquier precio. No les veo en El Club de la Comedia hablando de comida de aviones con Dani Rovira. Los delirios de Xavi Daura y Esteban Navarro (o el tío que pega latigazos en la canción de Informe Semanal) encuentran perfecto acomodo en internet, un feudo donde drenan sin coto y con todas sus malditas fuerzas una sesera infectada por la cultura trash, el pop, los videojuegos, la seborrea nacional, el Jueves, la tele basura, Andy Kaufman, Manuel Parada y así todo el rato. En el infinito virtual, mantean sus delirios sin corsé, situando el gag en un margen tan pero tan al margen que nadie antes se había atrevido a pisarlo en este país, en este formato, en semejante estado de inspiración.

"Su movida no se parezca a nada de lo que sale de este país, por mucho que las malas lenguas les acusen de chanantismo."

Los remakes esquizos de capítulos míticos de Los Simpson con personajes de carne y hueso y disfraces chusquísimos (“Da Suisa”). Los diálogos en la eterna cocina Venga Monjas —uno de los escenarios más utilizados para sus experimentos— sobre felaciones a Jesucristo y otros asuntos fundamentales para tener una vida adulta plena. La reciente y lacrimógena disección del éxito del grupo M83, con la aparición casi mariana de Briel, un humanoide enajenado que hace ruiditos con un globo en la melodía de “Midnight City”. La serie sobre Barcelona “Coneix La Teva Ciutat”… Lo de Venga Monjas es un no parar de momentos histéricos en un abismo de gilipollismo radical. Te descacharras seriamente. Agarran elementos de la cultura pop y los amoldan a sus propias leyes de la física humorística. De ahí que todo sea distinto, que tenga un idioma propio, que su movida no se parezca a nada de lo que sale de este país, por mucho que las malas lenguas les acusen de chanantismo.

El de Venga Monjas es un currículum viral preñado de vídeos magistrales que alcanzan categoría de pequeñas obras maestras en sus piezas más elaboradas y chaladísimas, como la historia de Claudia, un actor de publicidad interpretado por Miguel Noguera que acapara más flashes que Brad Pitt. Como el blockbuster de Carmen Sandiego, protagonizado por un ser contrahecho, esperpéntico y grosero en el papel de la mítica señora del gorro lesbiano. Alucino con el mundo Venga Monjas, su estilo, su avasalladora creatividad, sus recursos visuales, esa influencia sucia y estridente de la subcultura española y americana. Es un humor que parece basado en el caos y el desorden; desconozco el grado de preparación de sus trabajos, pero traspiran una improvisación muy loca a cada minuto. Subnormalismo fino con pedigrí, con sabor a Sarrià y speed de manzana. El dúo atraviesa la simple carcajada y te sitúa en un estado de adictivo estupor: si has entrado en su mundo a la primera, les buscarás en Vimeo, Youtube, donde sea, a modo de rutina.

Así pues, no extraña que en los últimos años se hayan tendido alianzas entre el dúo barcelonés y cerebros afines, como Miguel Noguera —es habitual verle en sus vídeos—, los chanantes, Carlo Padial, etc. Venga Monjas han tejido una telaraña de compinches de frenopático que están redibujando la comedia española. De tamañas colisiones de intelectos han surgido pajotes audivosuales como los que esconde Directed By…, el primer DVD del dúo. Aunque bien mirado, no se trata estrictamente un DVD de Venga Monjas. Bueno, sí que lo es. Sí y no.

Básicamente son los Venga Monjas dejándose dirigir (y quién sabe si toquetear) por otros. Pero vaya otros. Marc Crehuet, Carlo Padial, Carlos Vermut, Miguel Noguera, Nestor F., Ernesto Sevilla e Isaki Lacuesta legan a la humanidad siete marciandas en formato cortometraje que ubican la dialéctica absurda Xavier Daura y Esteban navarro en otras dimensiones. Sin perder el delicioso subnormalismo que impregna las bastísima videografía del dúo, pero en una colección de universos tan dispares como dispares son los modus operandi de los directores invocados. Directed By… es una rareza de difícil catalogación en la comedia española actual. Cada corto es una inmersión a un mundo de paranoia, surrealismo, psicodelia y carraspera. Hay que diseccionar las diferentes viñetas con tiento y, qué demonios, algunas onzas de marihuana en la mesilla para crear más ambiente.

"Los cortometrajes del DVD terminan revelándose como pequeñas joyas humorísticas que merecen ser recapituladas con honores en las estanterías de tu keo."

Porque es una gozada fumarse Don Pepe Popi de Carlos Vermut, con los Venga Monjas protagonizando una historia de humor negro a medio camino entre descojone y el glups. He gritado como si el Vietcong me arrancara las uñas con el relato alucinógeno del vidente que dispara rayos láser de Stramcomb Tope De Fuerte de Nestor F. Ernesto Sevilla reinventa magistralmente Amour de Michael Haneke, con el dúo en plan matrimonio octogenario. Me he levantado del sofá, he aplaudido como un imbécil y, qué coño, me he dado pena a mí mismo disfrutando con la historia del equipo de baloncesto femenino y los Venga Monjas antirracistas en Tres Tristes Triples de Isaki Lacuesta. Partida de caja seria con el disparo en el ojo a un subnormal con una escopeta de balines en Aniversario de Marc Crehuet. Carlo Padial se sale con el estroboscópico La Ferguson Party, un corto triposo como el mismísimo demonio, algo así como una mezcla de Carretera Perdida y Spring Breakers con una suerte de Drake ibérico a modo de narrador distante, filosofando sobre la futilidad de las fiestas. Tan demencial como Smoker Phone, de Miguel Noguera, una inquietante joya que podría ser un capítulo de Twilight Zone si Rod Serling se hubiera inyectado ayahuasca en la arteria sublingual.

Directed By… es mucho más que una parida entre amigos, que en principio lo es. Los cortometrajes del DVD terminan revelándose como pequeñas joyas humorísticas que merecen ser recapituladas con honores en las estanterías de tu keo. Dos cosas para terminar. Primero, no te saltes los extras: en ellos encontrarás una reunión esperpéntica entre los directores de los cortos y Venga Monjas, amén de una aparición tan fugaz como pesadillesca de Nacho Vigalondo. Segundo, ¿cuánto habrá que esperar a que venga Monjas saque el DVD con sus mejores vídeos en la red? De momento, la droga se regala aquí: vengamonjas.blogspot.com.es.

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