Columnas

Spain is pain

Sabores de aquí

Spain is Pain Luis M. RodriguezTercera entrega de Spain is pain, ésta en formato exprés (o sea, con prisas), y algo más encogida de lo que nos hubiera gustado. Encogida, digo, porque vuelven a quedarse en el tintero un buen manojo de temas de interés, de iniciativas promotoras, jóvenes proyectos, sellos, discos que intentaremos ir rescatando en futuros despachos. De momento hoy, no sabemos si por culpa de la canela fina, del que se dice harto del amor, de Mago de Oz (su último trabajo era el disco más vendido en España la semana pasada), o de Los Planetas (seguirán encumbrados por casi todos en este país, pero a mí me parece que acaban de entregar un disco tirando a mediocre, con muchas flaquezas que no han sido sin embargo óbice para que los granadinos ocupen ahora mismo el segundo puesto en la lista de ventas de este país con... apenas 4.000 copias vendidas, así de malas están las cosas), nos apetece abrir boca regurgitando ruidos.

1. Hablábamos en la anterior entrega de esta columna de logros internacionalistas de algunos de nuestros -o sea, de aquí, de Hispania, no crean que nos arrogamos derechos sobre nadie- artistas, recurriendo a ejemplos que en mayor o en menor medida cabían en los compartimentos del rock, el pop y la electrónica menos áspera. Es cierto que en esos segmentos se vienen abriendo puertas que deberían traer nuevos aires al entorno “indie” español, pero no es menos cierto que fuera de esos ámbitos hay un buen puñado de artistas que vienen gozando de una movilidad geográfica y un reconocimiento a nivel transnacional que está muy fuera del alcance de la mayoría de nuestros artistas, digamos, pop. Un ejemplo preclaro -y de sobra conocido- sería el de Esplendor Geométrico, dúo con su base de operaciones repartida entre Pekín (allí reside desde hace tiempo Arturo Lanz) y Roma (hogar actual de Saverio Evangelista) que estos días vuelven a ser actualidad por partida múltiple. ¿Te casarían Stones Throw y Esplendor Geométrico en la misma frase? Uno diría que no, y sin embargo ahí está su clásico “Moscú está helado” ocupando posición central en The Minimal Wave Tapes. Vol. 1”, esa recopilación que Veronica Vasicka, alma de la plataforma Minimal Wave, ha compilado para el sello de Peanut Buter Wolf. Además, el sello japonés Captain Trip Records acaba de reeditar buena parte de su discografía, por separado, y reunida en dos cajas retrospectivas (simplemente bautizadas “E.G. Box 1” y “E.G. Box 2”) que ven la luz en edición limitada y con categoría de lujo fetichista. Tamaños esfuerzos reeditores encajarían mejor con un perfil de banda ya desaparecida, y sin embargo ahí están Esplendor Geométrico, huidizos pero activos, tan vivos que hace sólo un par de semanas estuvieron presentando su más reciente trabajo - Pulsión (Geometrik, 2009)- en Madrid, en compañía de otro adicto al ruido industrial y al dark ambient como Scumearth.

Esplendor Geometrico . Moscu Esta Helado.mp3
Francisco López también sería ejemplar. A finales de los años setenta, este biólogo-músico madrileño comenzó a manipular cintas y grabaciones naturales en su estudio casero desde el más sincero desconocimiento del legado concrète y en busca de los fundamentos de lo que él denomina la “Música Concreta Absoluta”: una particular aproximación al hecho sonoro que pretende la total descontextualización (su consideración al margen de cualquier posible asociación simbólica o figurativa, la total privación de un contexto genético o cultural en relación a los sonidos que se ofrecen) de unas materias primas sonoras que suele sacar de entornos naturales. Tres décadas después de aquellos primeros experimentos caseros, Francisco López es uno de los más reputados audioartistas que ha dado este país, valedor de una de las trayectorias más sólidas del arte sonoro internacional. Su vasta discografía es literalmente inabarcable. A lo largo de casi tres décadas ha publicado cerca de dos centenares de trabajos en más de 170 sellos distintos (entre ellos Staalplaat, Alien8, Mego, Antifrost o Room40) trabajos casi siempre desprovistos de título, identificados sólo por un número de catálogo, donde no suele haber referencias explícitas ni al origen de sus fuentes sonoras, ni a las técnicas usadas para sus posteriores manipulaciones.A esa regla escapa su penúltimo trabajo, “ Machines. El disco (dos CDs, cuatro largas piezas entre el noise de regusto industrial y el drone concebidas a partir de grabaciones de campo realizadas en fábricas y laboratorios localizados en Amsterdam, Leipzig, Barcelona y Riga) debería haber visto la luz hace ahora dos años a través de Raster-Noton, pero al final, desconocemos las razones, el proyecto quedó archivado. Muchos meses después, ha sido el sello norteamericano Elevator Bath el que ha puesto el disco en la calle presentado dentro de una vistosa carpeta desplegable en la que hay espacio para títulos, textos y fotos que arrojan algo de luz sobre el proceso de gestación del álbum. Más reciente aún es Amarok, primera referencia de Francisco López para Glacial Movements, sello que se dice interesado en todas las formas de música “gélida”. A partir de grabaciones de campo realizadas durante los últimos tres años, López ha parido una larga pieza en clave de ambient drone aislacionista de evocación polar (parece ser que en la mitología Inuit, el Amarok es un gigantesco lobo que ataca a quienes se atreven a vagan solos bajo la noche ártica) que podría pasar como reverso oscuro, naturalista y lo-fi del By The Throat de Ben Frost, y que no desentonaría en tu estantería al lado de trabajos de Thomas Köner (con su “Nuuk”, por ejemplo) o Deathprod. Una pena no llegar a tiempo de avisar de su reciente presentación en el Auditorio Nacional en Madrid dentro del marco del ciclo Musicadhoy.

Francisco Lopez . Amarok.mp3
Mattin, agente discordante interesado en el software libre, el anti-copyright, la improvisación y el ruido (o el contraste silencio/ruido) como vías de experiencia y reflexión a menudo dirigidas a cuestionar las convenciones que vienen rigiendo la práctica de la improvisación como género, y a explorar los límites de la resistencia (física y psíquica) de su público a través de prácticas que podríamos tachar de confrontacionales y alienantes. Nada mejor que el artículo central que le dedicaba hace dos meses la revista The Wire para entrar en contacto con el curioso mundo de este punk airado y leído.Seguirle la pista a la muy irregular discografía de Mattin cuesta, así que el que se crea interesado en las cosas de este hombre que acuda directamente al inventario que él mismo mantiene al día en su web. Para que te hagas una idea, durante el año pasado Mattin estuvo involucrado en más de una docena de lanzamientos, un par como colaborador del desaparecido Josetxo Anitua en Josetxo Grieta, hasta tres otras referencias como parte de Billy Bao (publicadas en Afterburn, Parts Unknown y Drone Errant, todos sellos extranjeros), otras dos como mitad -junto a Tim Goldie- de Deflag Haemorrhage/Haien Kontra (dos álbumes para Tochnit Aleph), y más como mano derecha de Philip Best en Consumer Electronics, o en colaboración con gentes como Eddie Prevost, Bruce Russell, Alan Courtis, Malatesta... El pasado febrero, el sello berlinés Rumpsti Pumsti (también tienda de discos consagrada al mundo más experimental) publicaba su último trabajo hasta la fecha, Distributing Vulnerability To The Affective Classes, disco que documenta la performance a-musical que Mattin y el japonés Taku Umani ofrecían a mediados del pasado diciembre en la sala Rigoletto de París.Además de esas grabaciones, en el currículo más o menos reciente de Mattin destaca su papel como coeditor -junto a Anthony Iles- del libro Noise & Capitalism, recopilación de ensayos breves -de Eddie Prevost, Ben Watson, Ray Brassier, Nina Power o el propio Mattin- que exploran el rol de las músicas experimentales en relación al contexto socioeconómico en el que esas músicas se vienen produciendo, poniendo un especial interés en investigar los momentos de emancipación (emancipación de las pautas de conducta determinadas por un capitalismo que afecta a cada parcela de nuestras vidas) que pueden derivarse de prácticas como la improvisación y el ruido.

El libro, publicado en formato físico por Arteleku Audiolab, puede descargarse en formato PDF haciendo un click aquí. Merece la pena leérselo. Y si un día descubres que Mattin toca cerca de tu casa, acude. Servidor le ha visto algo así como una decena de veces, y el vasco siempre ha ofrecido un “concierto” distinto. Eso sí, avisamos de que en sus performances a menudo se le otorga más valor a la idea, al concepto que se explora, que a la propia música.

2. Tirando del hilo de Mattin (en concreto el de uno de sus tres sellos, sus Free Software Series) llegamos vía Pato al ((( Gargal))). Pato es Ruben Patiño, experimentador barcelonés reafincado desde hace cosa de un lustro en Berlín, tiempo que ha venido dedicando a sumergirse en los secretos del Pure Data como entorno básico para la creación de su particular visión -glitcheante, impaciente, accidentada, irreverente, ruidosa- de la computer music, una que le debe mucho a la tradición vienesa -la laptopista, la de Mego-, y que aspira a posicionarse en el fascinante terreno de la psicoacústica. En los últimos tiempos, Pato también viene trabajando en el campo curatorial como pieza del equipo programador del muy interesante espacio N.K. Si trabajas en el ámbito de las músicas experimentales o el sound art y buscas un espacio en el que presentar tus cosas (conciertos, conferencias, workshops, etc.) en la capital alemana, Pato puede ser tu hombre.

Pato . Simplemente simple.mp3
Balago, Crystal Plumage, Les Aus, Pauk, Za!, Cuzo, Nueva Vulcano, Furguson, Mujeres, Rosemary's Babe, Larry Gus, Karl Baterij, Kmpru, C_utter, Don the Tiger... cinco decenas de proyectos entregados al rock y al ruido, a la electrónica díscola, al drone o a la improvisación libre que llegan a recordarnos que en este país vienen cocinándose infinidad de propuestas distintas -mucho más aventureras, a veces también más interesantes- a esas que a día de hoy siguen considerándose el orgullo de la escena indie nacional.

Za . Doble Cobra.mp3
su blog e investigue de paso a todas esas propuestas (algunas merecen la pena) que aún no cuentan con el favor popular.

En el ámbito de esas otras bandas ya de sobra conocidas, el (((Gargal))) nos brinda una excusa para mencionar que habrá nuevo disco de Balago este año (uno de título “Extractes d'un diari” que supondrá la vuelta del proyecto de David Crespo al formato trío), que Acuarela acaba de verse obligada a reeditar recientemente el “Macumba o Muerte” de los putos Za! (la primera tirada del álbum se ha quedado corta), y que Les Aus acaban de publicar -en marzo- su “Mitología Natural” en el sello norteamericano Gravity Records. Hay que señalar también que el enérgico, crudo, y atropellado álbum de debut de los chicos descarados de Mujeres ya está disponible en formato de vinilo vía Sones. Además la banda acaba de estrenar vídeo para “L.A.”, el segundo single de ese álbum. Como en su día no sacamos por aquí el clip de “Reyerta”, aquí os dejamos hoy ambos para que el disfrute sea, si cabe, doble.

Mención aparte merecen los chicos de Nueva Vulcano. De su Los Peces de Colores (Bcore, 2009) ya se habló mucho y bien aquí. Una emoción parecida a la que traspira esa reseña es la que ha movido a nuestros amigos de scannerFM a producir un gran vídeo-documento dividido en tres partes que no es sino un sentido homenaje al mundo sanguíneo y emocional de Artur Estrada, Wences Aparicio y Albert Guàrdia. “ Nueva Vulcano en estado puro, electricidad y volumen y algunos de sus temas más míticos interpretados en directo con la fuerza que les caracteriza, además de algunas reflexiones de la banda para poner la guinda en el pastel”, nos dicen desde scannerFM. El vídeo te espera tras el salto. Los créditos completos de este proyecto concebido por Natxo Medina para scanner puedes consultarlos al final de este hilo.

3. Hace ahora justo un año, la primera materialización española (doble, en Madrid y Barcelona) de la International Noise Conference vino a poner de manifiesto algo que casi todo el mundo ya sabía: que en este país existe una sana escena consagrada al ejercicio del ruido en todas sus formas -desde al ambient drone más contemplativo al más estridente harsh noise- que no para de crecer, y que poco a poco empieza a saber relacionarse de tú a tú con los grandes agentes del negociado noise internacional. ¿Algunos nombres? Atomizador, Bèstia Ferida, Sons Of Bronson, Homenatges, C_utter, Trigal, Terrortank, Don the Tiger, Au, Baalte, Aupier, O.Barras, Ahno Zwei, Mixturizer, Chien!, Krapoola, Tubullar Balls...

Buena parte de la sección madrileña de estas ordas del ruido (ruido que a veces adopta formas propias del rock con mordiente, de la psicodelia exploratoria o de la deconstrucción No Wave) tiene como nexo común el sello For Noise's Shake, plataforma que este próximo fin de semana estará celebrando en Madrid su No Es Fest, sobremesa festiva que reunirá sobre un mismo escenario a Les Yeus Sans Visage, The Murgers In The Rue Morgue, Telephones Rouges, Chien!, Krapoola, Shalocins, Au, Baalte, Pier, Indigents, Ahno Zwei, Plonk Moist y Garabatti. La cita es el sábado 24, a partir de las 17:00 horas, en el Planeta de los Watios (búscalo en el número 53 de la Calle del Sorgo, Metro Valdeacederas). Por si te apetece algo distinto.

Au . Amor, amor.mp3
Störung Festival, evento consagrado a las artes visuales y a las músicas electrónicas de corte experimental que llega este año a su quinta edición. El festival estará aconteciendo entre los días 21 y 24 de abril en La Farinera del Clot (espacio sito en el número 837 de la Gran Vía de les Corts Catalanes), contando con presencias tan interesantes como las de Biosphere, Kim Cascone o un Frank Bretschneider que aprovechará su visita a la Ciudad Condal para presentar en sociedad su nuevo trabajo, ese álbum audiovisual de título EXP del que avisábamos en estas mismas páginas hace apenas un par de semanas.Una última recomendación: a partir de este mismo miércoles (21 de abril) y hasta el próximo día 13 de junio, la La Casa Encendida (y alrededores) de Madrid servirá de contenedor para la exposición ARTe SONoro, muestra comisariada por José Manuel Costa que pretende familiarizar al espectador con la gran variedad de formas y complejidades que el sound art ha venido adoptando durante la pasada década. Además de instalaciones sonoras (entre ellas la gran escultura “Disenchanted Forest x 1001” de Angela Bulloch, la obra “Test 2.0” del japonés Ryoji Ikeda, una instalación de Carsten Nicolai -aka Alva Noto- basada en sus obras “Anti” y “Reflex”, otra de Chris Watson a partir de sus grabaciones de campo), dentro de ese programa expositivo habrá lugar para un ciclo de cine, talleres, y performances de artistas tan sugerentes como Jakob Kirkegaard, Michael Northam o Aki Onda. Todo un universo de sonidos para escuchar sin prejuicios.

4. Desde la primera entrega de esta columna venimos intentando ser espejo de una escena, la del beat making patrio, que va creciendo fuerte y sana. Y puestos a hablar de beats con sabor de aquí, se hace del todo obligado mentar al vigués Mwëslee, ex alumno de la Red Bull Academy, columna vertebral del colectivo Arkestra, productor y selector de gustos amplios y hocico finísimo que desde mediados de la década pasada viene sumando argumentos a un corpus de trabajo aún sucinto (corto, pero sin mácula) que parte del hip-hop abstracto para dibujar vías de fuga y líneas tangentes que buscan la manera de avanzar en mil y una direcciones.A pesar de tenerlo todo a su favor (su primer EP para Nod Navigators, “Megaplast” (2006), tuvo una repercusión considerable, llegando a ser elogiado por taste makers de la talla de Gilles Peterson), a Mwëslee no le gustan las prisas. Él prefiere ir deshojando canciones a su ritmo, mantenerse alejado del charco mediático mientras va depurando su estilo, ajustando las piezas de un puzzle panorámico en constante expansión en el que se pueden ver reflejos del electro y del boogie, del funk y la música disco, del house, la electrónica idmesca, el post-rock y la escuela minimalista americana, del R&B, el skweee y la moderna bass music.

El de Mwëslee es un trazo mudable y complejo, que puede manifestarse en una u otra dirección en función de lo que en cada momento le pida el cuerpo o la canción. Lo suyo son más que bases cortadas con intención funcional, más que beats tendentes al brillo sintético y la deformidad (recuerden: la arruga es bella) wonky. Acudan por ejemplo a los dos cortes que aportó hace cosa de año y medio a la serie “7X7” del sello irlandés All City. “Chandal 500” nos muestra a un Mwëslee a la pata coja, jugando a mezclar beats de cadencia post-Dillista con sintes de evocación ochentera y filigranas melódicas de estética chiptune. En su segunda carta, “Jamás Jamé Jamón”, el vigués se lanza hacia terrenos de evocación múltiple en los que es fácil reconocer a los espectros vocales del deep house revoloteando sobre una base de sabor warpiano -piensa en Boards Of Canada o Brothomstates- afectada por todo tipo de radiaciones cromáticas y recorrida por el virus deformante del glitch-hop. Pues eso, beats abstractos y experimentación urban sí, pero no sólo.En breve estará en la calle su esperado Eurocarne, un nuevo EP para Nod Navigators (subsello de Kindred Spirits) en el que cabrán seis cortes polimorfos que se atreven con los timbres de gaita, y que a golpe de beat y filigrana sintética avanzan hiperdinámicos por las aguas del electro-hop más neurótico y deformado ( “Eurocarne”), el boogie pop miamizado ( “Nova Olimpia”), el post-dubstep (tenso, denso y trompicado en “Far Lop Era”), la escuela minimalista norteamericana ( “Variations Pour CX Pallas”, cercana en intención a los ciclos de teclas de Terry Riley o Philip Glass), o el hip-hop más luminoso ( “Pacífico”). Tras el salto tienen tres bocados completos, y un teaser en el que caben fragmentos de todos los temas de un EP que deberías poder conseguir en tiendas a principios de mayo.

Mweslee . Nova Olimpia.mp3
HepCat Radio (“a weekly excursion into the sound of 21st century soul”, en sus propias palabras) un mix revelador en el que hay sitio para algunas de las músicas que le han venido acompañando mientras trabajaba en su “Eurocarne”; temas de Joe McPhee, Thomas Leer, New Musik, Radian, Prefab Sprout, The Style Council, Chaka Khan, Tyondai Braxton... Eso y más, al final de este hilo. Y para seguir dando cuenta de su amplio y variado abanico de referencias, y además dar fe de que las gentes de Arkestra llevan ya un buen tiempo abriendo orejas, recurrimos a su archivo para dejaros aquí las tres sesiones que Mwëslee ha aportado hasta ahora a la serie de podcast temáticos ( Arkcast prefieren decirle ellos a su colección de guisos sonoros para gourmets virtuales). Todo skwee en la primera (fechada en primavera del 2007); post-punk, synth-pop y minimal wave en la segunda (verano del 2007); y jazz astral de finales de los sesenta y primeros años setenta en la tercera (firmada a medias con MasQ y fechada en la primavera de 2008). Olvídate del calendario, y a disfrutar.

No te extrañes si a Mwëslee volvemos a mentarle muy pronto aquí, porque volverá a estar en el próximo Sónar, esta vez mano a mano con su compañera BFlecha, y porque entre otros asuntos propios ambos andan preparando un split para Lo Fi Funk (habrá una cara para cada uno) que debería estar en la calle a la altura del mes de junio. Por cierto, que eso nos recuerda que teníamos pendiente hablar de... Lo Fi Funk es la más reciente apuesta editorial del zaragozano Chelis, deejay agitador y mercader (de discos) veterano que a medias con su amigo Hybakusha ha decidido dar salida a algunas de sus más recientes pasiones (el skweee escandinavo, el funk sintético de baja fidelidad, lo wonky) a través de un pequeño sello -“boutique label”, si lo prefieres- que lleva editadas hasta la fecha tres gustosas referencias. A un primer sencillo del propio Hybakusha (con remezcla del finlandés Mesak en el envés) han seguido este año 7”s del inglés Recordah y el canadiense Hovatron. Ambas referencias tienen ya unos meses, pero no está de más echar la vista atrás y hacer un poco de eco de las cosas de Lo Fi Funk. Sólo tienes que hacer click en los players (en la parte derecha, dónde pone “info”) para saber quién es quién.

La mejor vía para hacerse con los discos de Lo Fi Funk es Robot Discos, distro online en la que podrás encontrar poco pero muy bien escogido material llegado desde los ámbitos del dubstep, el skweee, el Bmore, el wonky... músicas de beats sintéticos y bajos gordos, en definitiva.

Robot Discos surgía a finales del año pasado como prolongación online de la tienda física (ya desaparecida) que Chelis tuvo en Zaragoza durante algo más de un lustro. O sea, que el hombre sabe bien lo que significa estar tras un mostrador atendiendo a vinyl junkies. Seguro que su experiencia como conseguidor de discos -para otros y para él mismo- le llevó a acudir aún de mejor gana a oficiar como plato fuerte de la fiesta que las gentes de Discos Paradiso (tienda de discos qie acaba de abrir sus puertas en el número 39 de la calle Ferlandina, en La Ciudad Condal) celebraban el pasado fin de semana en la barcelonesa Sala Becool. Ya lo ven, en tiempos de mudanza general hacia el entorno digital, aún hay gentes intrépidas dispuestas a confiar en el valor del vinilo (aunque en la tienda habrá espacio para otros formatos, el vinilo es su principal apuesta) y a reivindicar de paso el papel de la tienda de discos como entorno social, punto de encuentro para el intercambio de experiencias, escaparate para todo tipo de iniciativas relacionadas con la música. Puede parecer que esta apuesta por la antigua usanza es un suicidio, un capricho a contracorriente, pero lo cierto es que las cifras de ventas de los últimos años reflejan una clara tendencia al alza -también en nuestro país- en lo que respecta al formato de vinilo. Aún más interesante desde el punto de vista de esta columna es el hecho de que Discos Paradiso nazca con la intención declarada de convertirse en plataforma para la distribución y promoción de pequeños proyectos locales en un momento en el que faltan espacios abiertos al intercambio de ideas. El suyo no va a ser un viaje nada sencillo, eso seguro, pero desde aquí les deseamos la mejor de las suertes, que la dicha les dure.Tiramos del hilo de Robot Discos para hablaros de las novedades de Disboot, esa marca cofundada por Uxuka y Cauto a finales del 2008 como plataforma híbrida (netlabel por un lado, sello que plancha vinilos por otro) desde la que contribuir al contagio dubstep en nuestro país. En cuestión de días deberían estar disponibles sus tres nuevas referencias, un 12” de C156 ( “Oink”, segundo EP de este proyecto conjunto de Cauto, The Gardner, Dr Res y Drome, fusión de cerebros enfocada en un primer momento al Bassline House más sofisticado, y a día de hoy escorada hacia ese espacio de elucubración de gramática post-garage en la que cabe un poco de todo lo que tiene que ver con el continuum rave), un EP digital de Nehuen ( “Let It Go”, en el tercero de los players de abajo) y un nuevo 12” de Downliners Sekt ( “Hello Lonely, Hold the Nation”, un EP que en su versión digital os podéis bajar desde aquí) que seduce sin remedio a base de bass music lenta, humosa y crepitante.

Downliners Sekt . Negative Green.mp3

También hay nueva referencia de Avant Roots en la calle, y bien merece nuestra atención (al fin y al cabo, lo que editan nuestros sellos son “cosas de aquí”) aunque quien la firma no esté en posesión de ningún pasaporte español. Después del debut en casa propia del jefe Pablo Bolivar, el protagonismo recae esta vez en el moscovita Ilya Orange, productor de un ambient techno templado y profundísimo, acuoso y texturado en el que no cuesta nada flotar. Cinco cortes propios más una remezcla de Sendo, todos a tiro de un click aquí.

En terrenos más cercanos al hip-hop (ahí están las raíces, aunque luego el árbol crezca y se ramifique para dar sombra a un cuerpo musical rico y variado, a menudo virado hacia el downtempo más humoso, casi siempre borracho de soul, de funk y de deep jazz) hay que hacer eco de The Isolitics. Desde principios de año está disponible a través de Bandcamp su denso y sofisticado “Let's play”, un álbum concebido con vistas a su edición vía Supakanja (el sello de Dive Dibosso) que al final se ha quedado relegado (o casi, porque existe una edición limitada en formato físico que puedes encargar aquí) al medio digital. Escucha, pásate por Bandcamp a llenarte la vaina digital de gratis, y no te olvides luego de hacerle llegar tus respetos a The Isolitics.

Para para ir cerrando la separata electrónica, volvemos a fijarnos una vez más en el universo singular del guay't label Galleta. Además de ese 7” de Niño del que ya os adelantamos audios en marzo, en algún momento del próximo mes de mayo debería ver la luz un 7” compartido entre Diploide y Garbanzo (el grupo). Como aparitivo de ese disco de tres cortes, aquí te dejamos “El lenguaje”, contribución única de Diploide a ese goloso split.

Además, en breve deberían estar disponibles vía Bandcamp (en descarga, y a coste cero) dos EPs coleccionables de Diploide, uno dedicado a reunir algunos temas “viejos” del dúo nunca antes editados, y un segundo entendido como contenedor de las remezclas que Bitcode, BFlecha, Coco Bryce, Zar1 ( Urano Players), Single, Thelematicos, Ricky a.k.a. o Hybakusha han hecho -o están aún preparando- del überhit “Ven conmigo a bailar”. Tienes dos muestras -dos de las más viradas hacia la pista de baile- de ese surtido de rehechos al final de este hilo.Al margen de Diploide, cabe señalar que Niño acaba de colar uno de sus temas en el el primer 12” recopilatorio del sello holandés Myor. Nadie podrá decir que gasta malas compañías: compartiendo créditos con el vallisoletano están, entre otros, Slugabed y Mesak. ¿Apetecen unos snipets?

5. Seguimos insistiendo en algunos de esos discos de pop y de folk que han visto la luz en fechas recientes, discos que creemos merecen la pena, y a los que nos gustaría poder dedicarle más espacio (toda una reseña que, quién sabe, a lo mejor acaba llegando) del que en verdad podemos brindarles dentro de esta columna de intenciones panorámicas.Por ejemplo, ahí sigue buscando tu atención el debut homónimo de los madrileños Hola A Todo El Mundo, un álbum madurado sin prisas, y cortado con un tiento y un saber hacer artesano impropio de una pandilla de debutantes (debutantes como equipo, pues varios de sus miembros tienen ilustre pasado). Sorprende comprobar la cantidad de matices con los que HATEM son capaces de jugar en sus mejores canciones, lo esmerado de unas arquitecturas de gramática predominantemente folk que pueden alargarse hasta los siete minutos sin que se eche nada de más, que se repliegan y descansan, se elongan y se ensanchan creando espacios para que la canción respire, se deje mecer por unos vientos que cuando soplan de cara (o sea, cuando cuentan como acierto) son toda una exhalación de vida. Cierto es que no todas las canciones brillan al mismo nivel (por ejemplo, uno no es nada fan de ninguna de las dos partes de “Choose Your Own Adventure”, canciones en las que el aditamento electrónico no termina de convencer) que hay momentos en los que parecen no encontrar la manera de hacer que sus canciones exploten (quedándose siempre a un paso de suscitar algún tipo de catarsis, rozando con la punta de la nariz esa sensación de liberación total que a veces suscita en nuestros cerebros una experiencia musical profunda), que algunas de esas secciones de llamada/respuesta -o de entonación coral, todos a una, momentos que en sus conciertos son como auténticos cañonazos de júbilo- pueden parecer algo forzadas dentro de ese espacio más íntimo que define la propia naturaleza del disco como medio, pero su álbum de debut sólo puede ser tenido por un gran comienzo, al alcance de pocas bandas nuevas de por aquí.

Hola A Todo El Mundo . A Moment Between these Two.mp3
María Rodés en su debut con nombre propio. La que hasta hace poco firmaba sus canciones como Oníric, ha dado un firme paso al frente con Una forma de hablar (BCore, 2010), un disco en el que se deja cnotar la mano de Ricky Falkner. La Rodés podría pasar por mera postulante a “nueva chica folkie” dispuesta a asomar su cara al paredón mediático de este país, encajar en ese corsé estilístico que asocia a todo aquel que tira de guitarra y voz con la enésima reinvención del folk parco y acústico de antaño, pero basta escuchar canciones como “Desorden” (en especial esas armonías vocales de sabor tropicalista que hacen que la canción flote en su centro), “De cero a cine” (suerte de slowcore que acaba amagando tormenta eléctrica), “Rima con canción” (aromas de café concierto y jazz) o “Desastra” (una miniatura apuntalada en cuatro notas de thumb piano, apuntando tanto al imaginario melódico del Brasil de gran salón como a una forma de psicodelia pop onírica y nostálgica de otras décadas que podría pasar por una versión naivista y anti-electrónica de los primeros Broadcast) para ver que en el cajón de referencias de esta chica hay espacio para otros muchos brillos distintos al del folk, para entender que de esas ramas viejas ella busca hacer unos cestos muy propios, que su voz y su guitarras no son más que un material de base para la construcción de unas postales abiertas al juego y a la experimentación positiva que destilan una belleza especial, tierna, relajada e íntima, que intriga y atrapa.

Maria Rodes . De cero a cien.mp3
Pauline en la Playa llevaban cuatro largos años sin ofrecernos nuevas canciones. Concluida de forma amigable su relación con Subterfuge, al final ha sido Siesta la compañía que ha confiado en las hermanas Álvarez. Desde principios de marzo está en la calle su Física del Equipaje, un álbum maduro y sosegado, pensado y grabado -en analógico, en el estudio del incomparable Jorge Explosion- en Gijón tras una década de prisas y ruidos en Madrid. El cambio de casa se deja notar en canciones como “Esos besos”, atravesada por un muy favorecedor arreglo de acordeón diatónico reimaginado por David Varela (acordeonista del grupo folk La Bandina) a partir de la melodía de un tema tradicional asturiano, “Dame un besu”. Hace tiempo que las hermanas Álvarez se distanciaron de aquel aire a juego infantil que desprendían sus primeros discos. Ya no basta con buscar palabras que suenan bonitas cuando se juntan, con forzar la metonimia hacia un universo de connotación naive y exaltación de lo cotidiano a la manera de Vainica Doble, de buscar la aliteración en cada párrafo afinando la música de las palabras. Las palabras siguen mandando en unas canciones que se recrean en el paso relajado de los tiempos medios; canciones leves, ligeras, pero con emociones bien cosidas a su centro; canciones que rehuyen el melodráma o la falsa hondura sin dejar de ser, a su manera y en su sencillez, observaciones de calado vital profundo que encuentran su reflejo en el espejo anti-espectacular de lo cotidiano.

Pauline en la playa . Tendencias de Sastre.mp3
El Hijo, el proyecto post Migala de Abel Hernández. Aunque ya esté disponible en la tienda online de Acuarela, será el 27 de abril cuando vea oficialmente la luz su Madrileña, un álbum que se dice estandarte de un nuevo genero de canción, “la madrileña”, una forma de “canción melancólica (ni alegre del todo ni triste del todo) en la que se cuentan las aventuras sentimentales más o menos complejas de la gente que está sola en las grandes ciudades”. Peregrinos argumentos promocionales al margen, hay que decir que El Hijo suena más fresco y ventilado en su segundo álbum, mudado a una sensibilidad nueva, haciendo gala de una renovada forma de mirar y entender su realidad -no muy distinta de la nuestra- más cercana.Siendo un disco en todo momento bonito (aunque la suya tuviera más de atildamiento preciosista -siempre en busca de una pátina clásica- que de belleza natural, fulgurante o explosiva), “Las Otras Vidas” (Acuarela, 2007) era una obra tirando a fría, demasiado evadida de la realidad. O te dejabas envolver por su bruma de escenario medieval (castillos, fantasmas, fosos, o jinetes misteriosos entre las presencias protagonistas de aquellas canciones), por el cariz fantástico de buena parte de las historias que allí se nos contaban, o corrías el peligro de acabar percibiendo su mundo como algo artificioso y distante.El lenguaje ha cambiado en “Madrileña”, las canciones respiran vida, retratan situaciones y a gentes de unas vidas que entiendes, que podrían ser la tuya. Esa cercanía narrativa, ese observar desde la esquina, ese runrún de cuerpos y mentes sobreviviendo y soñando a pie de calle es una de las mayores bazas de un álbum en el que también se asumen mayores riesgos a nivel de arreglos y tímbricas. No te dejes llevar por esa sosa portada, que además de sonar muy bien, el álbum viene empaquetado con esmero, acompañado de un cuidado libreto en el que diez ilustradores nos muestran su particular visión de cada una de las canciones de un álbum sugerente.

El Hijo . Balada Baladi.mp3
Thelemáticos deberías estar ya al tanto. Desde el pasado viernes está disponible en estas mismas páginas el streaming de su primer largo, un breve y personal muestrario de psicodelia pop ligera y de entretiempo que se disfruta sin sudor y sin prisas, que crece y cambia de color a cada escucha, así que sólo insistiremos aquí en eso: escucha, más de una y de dos veces, que el disco tiene sus pliegues, pero la cosa acaba calando.Nos despedimos avisando de la nueva apuesta de Mushroom Pillow. Además de ese segundo trabajo de Triángulo de Amor Bizarro del que ya habrá tiempo de hablar con calma más adelante, en breve (en principio a partir del próximo lunes, día 26 de abril) deberías poder encontrarte en las tiendas el primer álbum de los valencianos Polock, “Getting Down From The Trees”, un disco que promete causar un buen revuelto a base de rock refinado y con un punto bailable que podría pasar por un cruce entre Phoenix y Delorean. El disco lo grabaron este invierno en el Berlín (ahí les tienes haciendo sus cosas por el Kreuzberg 36 en el vídeo del abajo), y suena tal que así:

El mes que viene más.

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