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Spain is Pain

Hivern: diez razones para preferir el invierno

Hivern Spain is Pain Por Luis M. Rguez

En apenas dos veranos, el sello barcelonés Hivern (“invierno”, en catalán) se ha convertido por méritos propios en una de las plataformas discográficas de aquí con más proyección internacional. Buena parte de la culpa de su creciente repercusión a nivel global la tiene el sin cara John Talabot –y, en particular, su enorme “Sunshine”, un dechado de slow-house fulgurante e hipnótico, ocho minutos de gozo en ascensión que hacen del loop y la repetición un arte irradiador de vida–, pero nombres como Pional o Kresy auguran un futuro brillante para una marca que es fruto exclusivo de la pasión de sus tres almas directoras. Oriol Riverola (alias D.a.r.y.l., mitad de The Requesters y algo más), Salva Coromina (alias MouseUp) y Franc Sayol (alias Stainboy), los tres bien conocidos en la escena de clubs de Barcelona (y residentes en Razzmatazz Clubs), entienden Hivern Discs como extensión natural de sus gustos sin atender a escenas, modas o limitaciones de género, apostando por un hacer electrónico “de autor” que a menudo se sitúa en el cruce perfecto entre el cosmic disco de dejes balearic, el house profundo y emocional y la electrónica de dormitorio menos reacia al roce con la melodía pop. Hivern es música electrónica matizada y melódica, música de baile con sentido y sensibilidad.

Este verano editaban su décima referencia, “Hivern A L’Estiu Vol.2”, un muy sugerente disco colectivo que sirvió para presentar en sociedad a los recién llegados Aster, Pettre y Kresy. Y en cuestión de días pondrán en la calle –esta vez también en formato físico, en vinilo de 12”– un nuevo EP de Pional, “We Have Been Waiting For You”, que promete dar que hablar. El resto de su historia –desde sus primeras motivaciones a sus deseos para el futuro– nos la cuentan ellos.

I. Primeros pasitos.

¿Cuándo y por qué os decidisteis a montar Hivern? ¿No os seducía la idea de mover vuestro material por sellos ajenos?

La idea del sello siempre había estado en nuestra cabeza. Habíamos tenido ciertas experiencias con otras plataformas, pero cada vez más sentíamos que necesitábamos crear algo propio, algo en lo que tuviéramos la responsabilidad y la última palabra, que nos permitiera tomar las decisiones que quisiéramos y los riesgos que nos apeteciera. Sentíamos que la estructura de sello de música meramente de club tenía los días contados y queríamos reformular un poco la propuesta de sello local. También es cierto que habíamos tenido tiempo para observar cómo otros sellos –como Factor City o Regular– se habían desarrollado y sabíamos qué queríamos hacer igual y qué no. Por eso creamos Hivern, ajustándolo a las necesidades que teníamos como productores y músicos, pero también como consumidores de música y compradores compulsivos de discos.

¿Surge el sello como extensión de vuestras experiencias en el entorno de Razzmatazz?

No, para nada. Jamás hemos querido vincular el sello al Loft o al Razz o a ningún otro club. Jamás hemos querido casarnos con nadie, porque queríamos que el sello tuviera autonomía propia. En este momento, es una extensión de nuestro gusto musical. La música que editamos requiere pasar el filtro de una pregunta básica que siempre nos hacemos: si me encontrara este disco en la tienda, ¿me lo compraría? Si la respuesta es que sí, lo editamos y buscamos la mejor manera de hacerlo atractivo.

¿Se aleja Hivern de forma consciente de lo que podríamos entender por “música de club”?

Por nuestra parte, el concepto del sello no va enfocado a cabinas o a DJs; va enfocado a gente a la que le gusta la música, que cree que hay discos que merece la pena tener, que cree que la escena local puede aportar algo y que tiene ganas de apoyarla y de formar parte de ella. Hivern en ningún momento se ha definido como sello todavía: no nos queremos limitar a nivel de estilos, y ni tan siquiera queremos que sean discos que se puedan pinchar. Queremos que la gente sea capaz de percibir una referencia de Hivern como algo que merece la pena escuchar; no queremos referencias vacías de contenido que pasen de largo, y si eso implica renegar de la música de club, tal como está definida hoy en día por “beatports” y demás plataformas, lo haremos, a sabiendas de que el riesgo es alto.

A la hora de echar a andar como sello, ¿os fijasteis algún tipo de “reglas de juego”, o unas metas, o la cosa fue más bien un “hagámoslo, y ya iremos viendo qué tal”?

Es un poco una labor de ensayo y error. No queríamos llevar un sello de la manera tradicional y nunca hemos pensado en él como un negocio, algo rentable o que nos reportara beneficios económicos. Sólo queríamos hacer las cosas con cariño, con ganas de aportar algo y dar salida a música que quizás otros sellos no hubieran tomado el riesgo de editar. Nos reconforta pensar que hemos editado música de la cual nos sentimos orgullosos, y queremos seguir haciéndolo y fomentar las posibilidades de los músicos locales a la hora de encontrar una plataforma que no les va a cerrar las puertas a ciertas propuestas. Editaremos la música que nos guste, sea hip hop, electropop, techno o dubstep. Si nos gusta y nos apetece editarlo lo haremos, y de la mejor manera que sepamos.

El nombre del sello, Hivern, resulta “biensonante”, bonito a nivel caligráfico, y además intrigante. ¿Responde a alguna imagen o idea que quisierais transmitir, como de “electrónica recogida” en contraposición a una más de club?

Ese nombre lo escogimos por tres razones: la primera, porque queríamos un nombre catalán (es nuestra lengua, sin entrar en nacionalismos, y nos gustan cómo suenan algunas palabras); la segunda, porque nos gustaba la palabra en sí, significara lo que significara para gente de fuera de Cataluña; y la tercera, porque el invierno acostumbra a ser la época en la que más trabaja un músico. En verano siempre se está fuera, tocando o pinchando o de tapas con los amigos o de vacaciones. El invierno es más relajado, más de estar en casa viendo una peli en el sofá y después ponerse a hacer un poco de música, y eso es un poco lo que es Hivern. Es cierto que queremos música de autor, personal. Quizás dé la sensación de que es un sello de electrónica sosegada, pero en ningún momento ese rasgo es una prioridad. Y tampoco es que no queramos editar hits de verano; si encontramos uno que nos guste, lo haremos.

Las dos primeras referencias fueron cosa de la cúpula del sello, de D.a.r.y.l y MouseUp. ¿En algún momento concebisteis Hivern como plataforma exclusivista, enfocada sólo a dar salida a vuestras aventuras personales?

Queríamos editar nuestra música y la de otros. Cuando empezamos el sello teníamos claras algunas cosas y sabíamos qué errores no íbamos a cometer. En este sentido, el apoyo al artista con remixes cuidados y ediciones bonitas de sus vinilos era para nosotros una premisa básica, puesto que dinero no podíamos ofrecer. Si nosotros decidimos editar algo de un determinado artista, intentamos apostar por él, buscar gente –ya sea local o internacional– que le remezcle, para que aporte un valor añadido a su referencia y sitúe al artista, y de paso al sello, en un contexto actual e internacional. Eso es lo importante: que cada artista de tu sello cobre fuerza y sea capaz de desenvolverse a nivel internacional con una personalidad propia.

Eso implica un esfuerzo y un dinero considerable.

¿Es caro? Sí, evidentemente. Mandamos muchos mails a gente que nos gusta pidiéndoles remixes, y de cuando en cuando suena la flauta y acceden a hacerlo, como Gavin Russom, por ejemplo, que se interesó por el sello porque le gustó el diseño de nuestras referencias. Hivern es un sello que vive muy extremadamente al día; todo lo que se recupera es dinero gastado de antemano, y para llegar a recuperar la inversión tiene que venderse todo, todas las copias. Si algún día metemos la pata de forma seria puede ser el fin del sello, pero creo que ese riesgo hace que nos esforcemos por mejorar nuestras referencias. Las primeras las firmamos nosotros, Salva y Uri. Más adelante fuimos buscando gente afín que tuviera ganas de hacer música para el sello, gente que se encontraba en un impasse a nivel creativo, que estaban hartos de lo que estaban haciendo y querían romper con lo hecho en el pasado, pero que no encontraban el respaldo de ningún sello porque lo suyo no acababa de encajar. Ahí es donde entra en juego Hivern, una pequeña plataforma en la que encajar toda aquella música que no tiene sitio en otros sellos, por no responder a una definición estilística clara, o por no tener, al menos aparentemente, una vertiente comercial muy potente. John Talabot - La Cabanya by Hivern Disc

II. Identidades

A lo mejor es un efecto secundario del “fenómeno John Talabot”, pero da la sensación de que Hivern ha apostado por mantener cierto anonimato, priorizando la imagen de marca sobre los rasgos personales de los artistas. ¿Existe esa intención de mantener el sello como “entidad anónima”?

Nunca nos habíamos parado a pensar en esto, en si la gente nos pone cara o no, pero la verdad es que no queríamos convertir Hivern en un sello que sirviera como plataforma promocional de sus propietarios, como algo que les llevara a tener más bolos o más repercusión en la prensa. Queríamos un sello que se comprometiera con la gente a la que firma, que tenga una credibilidad que venga dada por la música que edita. Queremos que sean los músicos y su música los que den entidad al sello, no los propietarios. Ese es el verdadero valor de un sello, su música.

Ese anonimato, ¿tiene que ver con intentar evitar que se os encasille por razón de vuestros otros proyectos, The Requesters o Spare Time, o de vuestras vidas como DJs?

No, sinceramente creo que tiene más que ver con separar cada cosa. Cada uno puede tener sus mil proyectos paralelos, pero no queríamos que eso, sea lo que sea, interfiriera en la marcha del sello. Queríamos que el sello tuviera entidad propia, evitar que la gente pudiera pensar en Hivern como “el sello de MouseUp del Loft y d.a.r.y.l de Requesters”. Desde el principio hemos intentado llevar esa premisa con la mayor seriedad posible.

Está claro que Hivern es un sello que se preocupa por la imagen que transmite y se esmera en el aparato gráfico. ¿Qué nos podéis contar sobre esa parte del proceso?

El proceso de hacer un disco es un trabajo realmente duro, y el apartado gráfico es el que más cuesta siempre. Ahí es donde tiene una gran implicación Arnau Pi como diseñador. Su talento está en saber sacar el máximo rendimiento de los recursos, que a veces son muy limitados, y conseguir hacer vinilos que queden realmente bonitos. Funcionamos con un presupuesto bastante ajustado, pero Arnau siempre se las arregla para hacer un gran trabajo. Primero pensamos cosas que nos inspiren, cosas que relacionamos con la música que irá en el disco. Arnau estudia cosas antiguas, busca referentes, y presenta ideas. Al principio nos costaba más llegar a un acuerdo, pero ahora podemos decir que es él quien ha cogido las riendas del apartado gráfico del sello. Es él quien decide por dónde tirar, y la verdad es que casi siempre nos gustan sus propuestas.

¿Es importante para vosotros dotar de una personalidad gráfica propia y diferenciada a cada una de vuestras referencias?

Al principio queríamos que Hivern tuviera siempre la misma imagen, las mismas fundas; queríamos que la gente supiera que era un disco del sello sólo por la funda. Era más barato también, pero después cambiamos de idea y decidimos que cada disco tuviera su propia personalidad e historia. Cuando nos pusimos a mirar fuera nos dimos cuenta que, en líneas generales, los sellos electrónicos siguen una linea muy distinta a la de los sellos de pop o rock indie. En los sellos electrónicos a menudo se pretende lograr una unidad gráfica de manera que todas sus referencias sean muy reconocibles, mientras que los de rock y pop suelen preocuparse por que cada proyecto tenga una portada y un diseño acorde a cada grupo. Nosotros intentamos hacer las dos cosas: dar personalidad a cada referencia con un diseño distinto y un formato distinto (vinilo de color, con funda, con y sin pegatina), a la vez que intentamos que todos esos discos, considerados en conjunto, tengan una unidad que da la imagen de sello.

Hivern parece un sello “familiar”, un asunto privado en el que no todo el mundo podría tener cabida. Hasta hace poco, además de vosotros tres, sólo Pional y Cora Novoa habían asomado la cara. ¿Seguirá siendo Hivern un asunto “familiar”?

Sí, realmente el formato familia es la única manera de funcionar. No podemos garantizar retribuciones económicas a los artistas porque no sabemos si lograremos recuperar el dinero que se invierte. Todos los artistas se han implicado en el sello hasta el punto de que John Talabot realizó un intercambio de remixes con el inglés Blue Daisy con la condición de que éste remezclara a Pional. A los artistas les aconsejamos, intentamos decidir entre todos qué nos gusta y qué no, buscamos remixes que creemos le pueden aportar un plus a su música, y todo eso hace que el artista sienta que hay una voluntad de que su nombre salga reforzado. A veces las cosas van más lentas de lo que nos gustaría, no siempre tenemos en mano el dinero que se precisa para editar, y todavía no podemos delegar trabajo en otra gente porque no podemos pagar a nadie, así que todo queda entre nosotros.

¿Os cuesta encontrar tiempo para el sello?

Bueno, no siempre respondemos los mails súper rápido (risas), casi siempre por falta de tiempo, pero intentamos trabajar seriamente la música de nuestros artistas. Tampoco tenemos dinero para mandar promos a mansalva. No hacemos spamming que devalúe la música, sólo mandamos promos a gente que sabemos que está realmente interesada. Últimamente sucede que nos escriben artistas importantes pidiendo que les enviemos promos, cosa que todavía nos hace más felices. En el capítulo de la promo tenemos a un gran ayudante detrás, que es Fernando Yañez, de Live In Dallas, que nos ha aconsejado muy bien. No sólo es una familia de músicos, sino también una familia de gente que trabaja mucho. Cualquier posible éxito es mérito de todos. Suena hippie, pero es así.

En “Hivern A L'Estiu Vol. 2” habéis abierto la puerta a Kresy, Aster y Pettre, estos últimos estrechamente vinculados al recomendable blog Gran Mostacho. ¿Qué podéis decir de ellos?

A Aster y Pettre quisimos incorporarlos a nuestras filas porque se parecen a nosotros, además de que nos gusta su música, evidentemente. Gran Mostacho es un blog que tiene estrecha relación con nosotros porque tenemos gustos similares. Ahora estamos preparando una fiesta conjunta, que será en Becool, en una fecha aún pendiente de confirmar. No éramos muy partidarios de organizar fiestas del sello, pero ellos tienen esa energía para sacar adelante este tipo de cosas que a nosotros a veces nos falta. Pretendemos hacer una cosa muy chula en esa fiesta que anunciaremos en breve. Será algo para amigos, gente a la que le guste la música del blog, a la que le apetezca estar cómoda, y pondremos música entre todos. Aster tienen grandes ideas, y también quieren editar su música en vinilo en su propia plataforma, así que dentro de poco habrá otro sello en Barcelona a tener en cuenta.

Parecéis más interesados en editar a gente que está aún empezando, y menos en buscar el tirón de nombres consolidados. ¿Es cuestión de recursos, o es la gente más joven la que hace cosas más frescas?

Ambas cosas. Nos gustaría editar un maxi de Joy Orbison si pudiéramos, pero también queremos comprometernos a sacar cosas de gente de nuestro entorno que consideramos muy talentosa. Nos llegan bastantes demos y promos, pero en muchos casos son de gente que hace música pensando en un estilo o en un ámbito muy concreto, y ahora mismo nos interesa trabajar con música diferente, música que no tenga una ubicación específica, que esté en un cruce entre varios estilos. Nos gustaría editar cosas techno, y nos gustaría editar cosas dubstep también. Pero sobre todo buscamos cosas con personalidad. Estamos abiertos a cosas de fuera. Por ejemplo, en colaboración con True Panther Sounds editaremos en breve un EP con el “Cheaters” de Teengirl Fantasy con remezcla de JTMT (John Talabot y Mano Le Tough) y la gente de Beautiful Swimmers (Maxmillion Dunbar).

Si dispusierais de un cheque en blanco, ¿a quién os gustaría editar?

Firmaríamos ahora mismo lo que fuera por editar un álbum de Boards of Canada, el siguiente EP de Space Dimension Controler o un nuevo álbum de John Maus. Soñar es gratis, ¿no?

¿Qué tiene que tener un productor para encajar en Hivern?

La única cosa que debe tener es música que nos guste y la voluntad de estar en el sello, a sabiendas de que es un poco especial.

Tenéis planeado sacar algo del danés Nick Kold, alias Eim Ick y Taragana Pyjarama. ¿Qué nos podéis contar de él?

Eim Ick es una apuesta muy personal de Hivern que responde a nuestra idea de acoger a artistas que hagan una electrónica más pop, como entre Four Tet y Gold Panda. Fue él mismo el que se interesó por editar en Hivern y nos mandaba cosas cada semana. Tenemos mil demos e ideas de sus temas, nos volvía loco con versiones y más versiones y siempre hemos intentado guiarle. No sabemos si lo hemos logrado. Entre todo lo que nos enviaba encontramos cuatro temas que nos gustaban mucho y tiramos adelante con el EP, que además de temas originales incluirá dos o tres remixes. Tiene una gran sensibilidad para hacer melodías con pocos elementos y canciones cortas, pero es muy joven también, y a veces me da la sensación que aún no confía totalmente en su música. A día de hoy, todavía hay un tema del EP en el aire: “I Need You”. A nosotros nos parece un tema brutal y, sin embargo, él dice que es un tema aburrido y simple, y que no le gusta. Esperamos convencerle, porque no puede ser que ese tema se quedé ahí, en el limbo, sin que nadie lo pueda disfrutar.

John Talabot - Sunshine by John Talabot

III. En el camino.

Lleváis menos de dos años funcionando y habéis puesto en la calle una decena de referencias, varias sólo en digital. Si volvéis la vista atrás, ¿cómo valoráis el camino recorrido?

Son diez referencias en total, y cuatro en vinilo. No tenemos dinero para editar todo lo que nos gustaría en vinilo, pero estamos contentos de que con esas diez referencias hemos podido marcar un poco nuestro camino y llamar la atención de gente que valora lo que hacemos. No somos un sello fácil al que puedas clasificar dentro de un único estilo, y pensamos que eso es un punto a nuestro favor: la gente mantiene esa excitación de “a ver qué editaran estos en su siguiente referencia”. Dentro de unos meses haremos una pequeña compilación en CD con las canciones de los vinilos. Será una manera de poder presentar el sello un poco más seriamente de cara a la prensa.

¿Cuáles serían las efemérides más reseñables en la corta historia de Hivern?

Tampoco hay muchas de momento, y unas cuantas están relacionadas con John Talabot.Momentos importantes en la historia del sello:1. Que James Holden empezara a pinchar “The Farewell” de D.a.r.y.l. haciendo que mucha gente se interesara por la canción. Curiosamente, había sido el primer tema que regalamos en la serie “Hivern Free”. Nuestro primer “éxito” fue un tema que dimos gratis. Más tarde, Holden volvería a ser importante en el éxito de “Sunshine”.2. HVN004 en su conjunto. Fue el primer vinilo que editamos y la referencia que nos dio visibilidad. Eran 500 copias y se agotaron sin problemas. No dio prácticamente beneficios, pero la repercusión que tuvo fue mucho mayor. También fue la primera vez que contamos con los servicios de remezcladores ajenos al sello.3. La explosión de John Talabot, que hizo que Hivern asomara la cabeza en medios de referencia como Pitchfork.4. El debut de Pional. A nosotros nos encantaba “In Another Room” desde la primera versión que nos pasó, pero nunca sabes si la gente opinará lo mismo. Resultó que sí, y hemos recibido un montón de buenas palabras sobre esa canción.5. La reedición de “Sunshine”. Cada vinilo es muy especial. Éste lo es también por poder contar con Delorean como remixers, y también por el pedazo de remezcla de Blondes.

¿Y cuáles los mayores handicaps a los que os habéis tenido que enfrentar?

Es triste, pero en el principio de todo ser un sello español es un handicap muy duro, cuesta que la gente te tome en serio. No sabríamos decirte por qué, pero creemos que es debido a que ahí fuera aún no se conocen muchos sellos o productores de España, y la gente cree que no vale la pena trabajar con sellos de aquí. Demostrar lo contrario es la tarea más dura. Otro de los handicaps que uno se encuentra es el de los precios de los vinilos: las distribuidoras te piden en muchos casos que reduzcas costes para poder ellos vender mejor y más barato el producto. Nosotros nos negamos, porque si accediéramos a sus peticiones nos sería imposible hacer vinilos especiales, cuidados, con buenos remixes. Por esa razón nuestros discos son un poco más caros. Todavía no entendémos cómo hay sellos que son capaces de vender discos a 2’5 o 3 euros a las distribuidoras. Nosotros vendemos poco en digital, porque no encajamos en el perfil específico que suele buscar el cliente de esos grandes portales, así que debemos cubrir buena parte de los costes con el vinilo.

Uno de los hitos, si no el hito en la historia del sello, es el éxito cosechado en todo el mundo por el “Sunshine” de John Talabot. ¿Cómo habéis vivido ese éxito?

Nos sorprendió, y es algo que no podemos obviar en la historia del sello. Fue una conjura de los astros increíble: en menos de dos semanas, Delorean y John Talabot aparecieron en Pitchfork como “Best New Music”. Para Hivern fue literalmente un SUBIDÓN. Que con una primera referencia en vinilo un pequeño sello barcelonés se coloque en el número 57 de las mejores canciones de 2009 según Pitchfork es algo que te cambia. Pasas de que nadie sepa de Hivern a que te escriban de Japón para comprarte las referencias. No hicimos dinero como mucha gente cree, pero sí nos sirvió para posicionarnos en el mapa y poder empezar a exportar a otros nuevos artistas del sello.

¿Notáis que gracias a Talabot se os hace más caso ahora, que la gente le presta de entrada más atención a vuestros nuevos lanzamientos?

Totalmente. John Talabot ha cosechado éxito y ese éxito nos ha dado de refilón. Creemos que es un artista que define muy bien la filosofía del sello. Y aunque ahora tiene exclusividad con Permanent Vacation, nos ayuda en todo lo que puede. Él fue en buena medida el que nos dio a conocer, y nos alegramos mucho cuando vemos que gente de carreras muy sólidas se fija en cosas que editamos. Four Tet, por ejemplo, la última vez que vino al Nitsa pinchó el tema de Kresy que apareció en la compilación digital “Hivern A L’Estiu Vol.II”. Cuando estas cosas pasan piensas que, a pesar de llevar el sello en modo semi amateur, tenemos que estar tomando algunas decisiones adecuadas.

¿Hay miedo a no lograr repetir el impacto logrado por “Sunshine”?

No, cada referencia tiene su recorrido y nuestra idea es que cada referencia aporte una nueva perspectiva del sello. No podemos estar sacando discos pensando sólo en cómo serán acogidos por la prensa. Cada uno debe hacer su camino, y si apoyamos a nuestros artistas de la manera correcta puede que algún día el éxito se repita.

Pional - In another room (original version) by Pional

IV. Territorios

¿Se siente Hivern un sello estrechamente vinculado a la escena barcelonesa, o podríais existir igual en cualquier otra ciudad?

Hivern es un sello de Barcelona y queremos que sea así, que la gente sepa de dónde somos. Pero no sólo editamos cosas de la escena local. Estamos dispuestos a editar cosas de cualquier parte del mundo, pero el localismo para nosotros es un factor importante, porque tenemos mucho apoyo de la gente de aquí, gente que nos ha respaldado y se ha volcado con nuestro proyecto.

En ese caso, ¿cómo veis la escena de clubs en Barcelona en este momento?

En España las cosas están yendo muy a peor en cuanto a clubs. Cuesta introducir ciertos conceptos básicos como los de lograr un sonido cuidado, o el hacer sesiones agradables, y las autoridades públicas cada vez dificultan más el proceso. La gente está muy acostumbrada al hit, y el concepto de sesión como discurso se está perdiendo. Pero no es algo que nos quite el sueño.

¿Qué destacaríais a nivel de productores?

Nos resulta difícil decir cómo está el tema en España, estamos un poco desconcertados. Bandas como Delorean o El Guincho, o la gente del colectivo Arkestra han aprovechado las posibilidades de la producción electrónica mejor que el 80% de los productores de música para club de este país porque han decidido experimentar, arriesgar y componer rompiendo normas que los productores electrónicos no han sabido o querido traspasar. La música de club en España ha dejado de ser excitante. Hay mucha gente haciendo los mismos temas techno-house una y otra vez, intentando vender un millar de descargas en Beatport, pero demostrando poca voluntad renovadora o artística. Creen que ese es el único modo de hacerse un hueco en el circuito internacional, de lograr pinchar fuera de España. A veces parece que la música fuera un mero trámite para todo lo demás.

Y a nivel de sellos de aquí, sin limitarnos a Barcelona, ¿hay algo que os llame la atención?

Nos gusta el trabajo que hacen sellos de aquí como Sones, Discoteca Océano y Arkestra (que llevan un carrerón de aúpa con sólo dos vinilos). Asumen riesgos y defienden con esfuerzo a la gente que llevan. Nosotros queremos hacer lo mismo en Hivern, queremos trabajar con los artistas y sentir que crecen y forman parte de esa pequeña historia. Nos hace sentir bien.

¿Una máxima para la vida (la musical y la no musical)?

Creer en lo que haces. Arriesgarnos a tener el sello es una de esas cosas de las que nos sentiremos orgullosos toda la vida.

Página siguiente: Hivern visto por Hivern Hivern visto por Hivern

A continuación, los artistas de Hivern descritos en palabras propias de los responsables del sello: un repaso somero a las características y rasgos de personalidad que hacen únicos a cada uno de ellos.

MouseUpSalva es un productor muy fino, con mucha clase. Se nota que el house ha jugado un papel importante en su vida, porque sus canciones son sensuales, con mucho feeling. Su “FloorDance pt. 2”, que inauguró el sello, es un auténtico hit. Echamos de menos que se prodigue más como productor.

D.a.r.y.l.Siempre ha sido un productor interesante que nunca ha querido estancarse con su música. El éxito le ha llegado por otro lado, pero desde que empezó a producir se veía que tenía mucho potencial. Sus tracks siempre han tenido el equilibrio perfecto entre efectividad y creatividad. Siempre ha mirado hacía delante y tiene una habilidad especial para las melodías.

Alt FensterSu primer alias ha quedado ensombrecido debido a la explosión de Pional, pero Miguel Barros ya hacía música grandiosa como Alt Fenster. A nosotros nos llamó mucho la atención su “Clipeé” porque se alejaba del techno en la onda Border Community y sonaba clásico y novedoso al mismo tiempo. Y encima nos permitió “conocer” a Pional.

John TalabotPoco podemos añadir que no se haya dicho. Estamos inmensamente felices y orgullosos de su éxito, y que éste haya llegado gracias, además de a su talento, a su constancia y capacidad de trabajo. Recordamos escuchar “Sunshine” por primera vez y darnos cuenta de que estábamos frente a algo gordo de verdad. En Hivern somos los números uno en su club de fans.

Cora NovoaSu música tiene un punto muy personal y especial. Es lo que también tenían las primeras referencias de Border Comunity, por ejemplo, eso que nosotros solemos llamar “el punto Danny Elfman”. Esas melodías con aire de misterio, oscuras y melancólicas al mismo tiempo. Es normal que le vayan bien las cosas, porque Cora es una gran productora.

StainboyFranc es de la casa y nos gusta la música que hace. Sus canciones mezclan muchos elementos, siempre con predilección por los ambientes oscuros y las melodías. Se toma las cosas con calma produciendo pero nos consta que tiene música nueva acabada.

PionalJunto a John Talabot, Pional es la gran revelación del sello. Nos pasó “In Another Room” y nos quedamos bastante pillados. Miguel es un crack en todos los sentidos. Tiene una manera de trabajar un poco peculiar, pero quizá por eso la música que hace nos gusta tanto. En sus temas puede pasar de todo, pero normalmente opta por cruzar el pop con géneros más de baile como el house. Además, es un buen cantante.

AsterEs un dúo de Barcelona que está empezando, pero lo que hacen nos gusta mucho. Son Pettre y su amigo Juan Miguel II haciendo música con sintetizadores y cajas de ritmo analógicas. Su música es muy cósmica, con influencias que van del kraut al house. Próximamente van a editar un tema en un sello de Chicago, Mathematics, y quieren iniciar su propio sello.

PettreEs Pedro Rufí, DJ de Barcelona que también está empezando a sacar a relucir su música. El tema que editó en la recopilación es deep house con un toque cósmico también. Está haciendo música nueva y nos manda cosas chulas, o sea, que seguramente su relación con el sello no se acabe aquí.

KresyEs un productor asturiano que hace tiempo que nos manda música muy chula. El tema en cuestión que editó en nuestra segunda recopilación ha resultado ser todo un éxito. Four Tet lo viene pinchado regularmente. Próximamente editará referencia propia en el sello.

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