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Spain is Pain

Alek Stark y la invasión de los Elektro Domésticos

Alek Stark Luis M. RguezHablar de Alek Stark es hablar del electro en España. Desde mediados de los noventa podemos seguir su rastro en multitud de proyectos responsables de muchos de los hitos del género en nuestro país. A él le debemos la existencia de Headspin o Star Whores Records, marcas discográficas pioneras en materia de electro patrio. En paralelo a su incansable iniciativa editorial, Serafín Gallego (así reza su DNI) lleva más de dos décadas produciendo bajo múltiples alias, en compañía de otros (junto a Moockie grabó como Star Whores, con Glen Anthony Henry compartió Illektric) o en solitario (como Khosmaker, Afterfuture, Invisble Man o Elektroser), trabajos siempre orientados a los sonidos del electro de la vieja escuela que, poco a poco, fueron adentrándose en terrenos más abiertamente enfocados al club: este recorrido fue el que le llevó a recalar en las filas de un sello tan prestigioso como Disko B.

Durante su carrera, Alek Stark no sólo se ha preocupado de hacer evolucionar su música; para él siempre ha sido importante difundir la de otros. A él le debemos recopilaciones de género como “Start To Fuck With Star Whores” (Star Whores, 2001) y “Still Fucking With Star Whores” (Star Whores, 2003), y aún antes, a finales de la década de los noventa, su sombra llega hasta la cocina de “ Elektro Domésticos” (Tu Pierdes, 1998), seminal disco recopilatorio dedicado a radiografiar la escena del electro made in Spain. Doce años después de aquello, un poco por sorpresa, acaba de ver la luz un segundo volumen, “ Elektro Domésticos 2”, que viene a dar debida continuidad a aquella histórica primera mirada panorámica. Al hilo de ese disco hemos querido interrogar a Alek Stark sobre el pasado y el futuro del electro hecho aquí.

¿Cuándo y cómo se te mete el virus del electro en el cuerpo?

Empecé a bailar poppin’ en el 83, patinaba en los bajos de Azca, en Nuevos Ministerios, y un buen día vi por allí a un grupo de tres o cuatro personas que bailaban junto a un ghetto blaster. Nos acercamos, e inmediatamente me quité los patines. Dicho así parece algo fácil, pero en aquella época yo comía y casi dormía con los patines puestos. En mi barrio, Simancas, siempre hubo muy buen nivel de breakdance, sobre todo bailando arriba, así que también había siempre mucha música. Recuerdo que un día “los mayores” del grupo me invitaron a ir con ellos a comprar discos al rastro. Lo recuerdo como si fuera hoy.

¿Qué compraste, si se puede saber?

Ese día compré mi primer vinilo, de Twilight 22, el maxi de “Electric Kingdom” y “Siberian Nights”. A día de hoy sigue siendo uno de mis maxis favoritos, y sin lugar a dudas esas dos pistas están entre mis diez preferidas de todos los tiempos. “Planet Rock” también fue muy importante para mí, pero la pista que no paraba de escuchar era el “Al-Naafiysh (The Soul)” de Hashim con Aldo Marin. Es una pista muy especial para la gente que bailamos poppin', te hace sentir algo que te incita a bailar. Además, es un track muy oscuro.

¿Algún tema fetiche más de la vieja escuela?

Otros de mis temas favoritos son el “Tebitan Jam”, la versión instrumental del “Reckless” (con Ice T), producida por Chris “The Glove” Taylor y Dave Storrs… Ese sí que es un tema que se anticipó a su momento, un tema irrepetible. Otro tema increíble es la versión de François Kevorkian del “Tour De France”, el edit que se hizo para “Breakin'”, la película. Nosotros no sabíamos ni como se llamaba en su momento; la llamábamos “el baile de la escoba”, porque el protagonista hacía una serie increíble utilizando una escoba. Hace unos años conseguí una edición mexicana de ese remix, y en la portada reza “Kraftwerk / Tour De France/ El baile De La Escoba”. ¡No os podéis imaginar lo que sentí cuando lo vi entre mis manos! Además incluía un póster gigante a dos tintas de los New York City Breakers enseñándote unos pasos con el texto en español.

¿Y si estiramos la misma pregunta hasta el formato largo, a nivel de álbumes?

En formato largo el disco que me marcó y mucho fue el “Clear” de Cybotron. Hoy todo el mundo sabe quién es Juan Atkins. Hace 15 años la gente del techno no sabía quién era Cybotron, y la gente del electro-hip hop no sabía quién era Juan Atkins... Puedo estar exagerando si digo que no lo sabía nadie, pero para mí en aquella época, en el 96-97, era una forma de medir el nivel del típico sabelotodo de tienda que te decía qué era electro y qué no. La pregunta era “¿tienes algo de Juan Atkins?”. Y la respuesta era: “Juan Atkins no hace electro”.

Desde tu óptica personal, ¿qué hace del electro un género tan especial?

Es difícil de explicar. Para mí es mi vida, la música la entiendo desde esa perspectiva. Me gusta escuchar todo tipo de músicas, por supuesto, pero supongo que la entiendo de una forma diferente dadas mis influencias. Creo que el electro es un tipo de música que no se pasa de moda. Hoy puedes pinchar “Alleys Of Your Mind”, de Cybotron y alguien vendrá a la cabina a preguntarte qué es y dónde lo puede comprar, y si le dices que es un tema del 83 te mirará con cara de incrédulo. Eso es lo que hace del electro una música especial: está fuera de ese circuito de vinilos de usar y tirar. Aparte está el hecho de que en el electro está el inicio de la música electrónica contemporánea. Lo puedes oír en los primeros y los últimos temas de monstruos como Aphex Twin, y también puedes cazar muestras que han usado Autechre de, por ejemplo, “Al-Naafiysh”. Casi toda la buena música electrónica actual lleva en su ADN la esencia del electro.

Como tantos otros, llegarías al electro desde el hip hop. ¿Cómo recuerdas los primeros años de florecimiento de la escena rap en España? Dentro de la escena, ¿el electro era un amor compartido por la mayoría o era cosa de algunos pocos “raros”?

Yo Gano/Tu Pierdes fue el único sello de hip hop que apoyó el sonido electro. Zona Bruta nunca estuvo interesada en editar ese sonido. Yo hacía electro desde mucho antes de que estos sellos siquiera existieran. Mis primeras maquetas son del 87/88. En aquella época mi equipo era muy básico: una caja de ritmos Yamaha, un sinte de juguete, un par de platos y la mesa. Mis producciones eran básicamente un ritmo con pequeños samples de discos clásicos, aunque anteriormente ya había hecho algunos intentos cortando casetes que previamente grababa de una emisora de radio americana que emitía desde la base de Torrejón.

No del todo. Más tarde, cuando todos quedábamos en Ascao –y cuando digo todos me refiero a la gente que inició el hip hop en España, como CPV–, el electro se respetaba, pero ya entonces se consideraba algo completamente desfasado. Recuerdo, por ejemplo, cómo llevaba mis trabajos en casete a aquellas quedadas y, al ponerlas en el equipo de algún coche, Nafri (productor CPV) me comentaba que le molaba y se interesaba por el equipo que había utilizado para tal o cual sonido. En general, el electro se respetaba, aunque a la mayoría le fuera indiferente y se considerase pasado de moda. Siempre me he considerado un outsider del hip hop: hoy en día no escucho absolutamente nada de hip hop, me aburre, y creo que lo que se hizo a principios de los noventa es irrepetible. Pero tampoco me he sentido nunca parte de la escena electrónica, y mucho menos de la del techno.

La importancia del primer “Elektro Domésticos” como documento de la incipiente escena electro española en los noventa es indudable. ¿Crees que aquel disco tuvo además un efecto “catalizador de escena”?

Es lo que en realidad fue. En aquel momento ya había productores que no salieron en el disco que estaban haciendo electro. Venían del tecno pop, de la música blanca europea o –como pasa en Cataluña– de la escena más fiestera, incluso del bakalao, pero sé que gente que no participó en aquel disco estaba más o menos empezando por aquel entonces, y que gente como Groof, por ejemplo, ya tenía unos temas y un directo bestial para aquella época. Todo lo que yo oía por aquel entonces (hablo del año 98), provenía de gente que había crecido escuchando electro funk y más tarde hip hop. Sé que había otra gente por ahí, pero nunca llegué a oír nada de ellos entonces.

¿Cómo recuerdas la gestación de aquel primer volumen? La idea surgió de Sergio Aguilar, si no recordamos mal.

La idea fue de Sergio Aguilar, sí. Él sabía que varios de nosotros estábamos metidos de lleno en la producción de nuestros primeros trabajos serios. En ese momento yo había acabado mi primer largo para Crab Shell, el sello de Toni Rox y Bimba Bosé, y Sergio sabía que o hacía algo o perdería ese carro. Sergio apostó por mí, financió parte de mi equipo de producción y me dijo que haría todo lo que estuviera en sus manos para que mis producciones salieran tal y como yo quería. Y así fue: ediciones limitadas, discos a color, con recortables incluidos en los vinilos… una locura que hoy sería imposible, pero él lo hizo realidad.

En cualquier caso, tú y Zeta ejercisteis en cierta medida de comisarios del disco, ¿cierto?

Lo que Zeta y yo hicimos fue implicarnos un poco más, pero fue algo que cualquiera habría hecho. Sergio nos pidió nuestra opinión sobre algunos temas y se la dimos, pero no fue más allá. Split le dio nombre al recopilatorio (esto lo saben pocos, que conste). Lo que a posteriori sí fue un trabajo duro fue Headspin, el subsello de Yo Gano dedicado exclusivamente a editar electro, el primer sello español de electro, que yo fundé y mimé durante casi dos años. Y lo hice por amor a “esto”, sin cobrar un duro.

¿Qué te ha llevado a hacer una segunda parte de “Elektro Domésticos” precisamente ahora?

Pensé en ello en 2008, igual que ahora estoy pensando en los diez años de Star Whores. Pero no era el momento, no me sentía bien y la gente que me rodeaba no era ese tipo de gente que te da energía, sino más bien de la que te la roba, así que realmente no tenía ni tiempo ni fuerzas para poder hacerlo, y yo era consciente de que a una segunda parte de aquel disco clásico había que dárselo todo. Ahora estoy pleno, y tenía claro que podría hacerlo.

¿Recuerdas si hubo algún tipo de situación concreta que sirviera de detonante, que te llevara a pensar “ este es el momento”?

Recuerdo que un día entré en Contacto Sintético, el foro de electro español, y creo que fue Criti el que dijo algo así como “Elektro Domésticos 2, molaría, ¿eh?”. Creo que ese fue el detonante para ponerme de verdad a ello. Ahora estoy en uno de esos momentos en los que todo lo que tengo en la cabeza se hace realidad, me siento bien tanto físicamente como a nivel creativo. Sentirte así es el 50% de lo que vas a necesitar para hacer un disco como éste. Mi último álbum, en Transient Force, ha tenido éxito, y eso también me ha llevado a sentirme así. La gente lo ha entendido, y eso era algo que no esperaba. Además, mi sonido ha evolucionado de forma exponencial tanto a nivel de composición como a nivel técnico, y la gente se ha molestado en escribirme y decírmelo. Eso te da una energía extra para seguir tu camino.

¿Cuánto tiempo ha tardado en gestarse el álbum? Algo así no se cocina de un día para otro...

Casi nueve meses. Al final el recopilatorio tiene más de treinta tracks, y eso es mucho curro. Al principio las cosas van suaves, tranquilas, pero hay un momento en el que todo se acelera y de repente te das cuenta que no haces otra cosa en todo el día.

¿Con qué dificultades te has encontrado durante ese proceso?

Dificultades reales, ninguna. Ha sido más el ir haciendo ver a la gente que este disco iba a ser desde ya un disco clásico, como lo fue la primera parte. Este segundo volumen lo veo como un camino hacía algo más. Técnicamente ha sido difícil porque éste no ha sido un recopilatorio de esos de “mándame un temita electro” y ya; había unas normas que seguir, exactamente iguales para todos, fueran productores reconocidos o completamente amateurs. Esa fue la regla de oro en “Elektro Domesticos 2”: todos somos iguales.

¿Qué criterios has seguido a la hora de decidir qué artistas deberían estar representados en este “Elektro Domésticos 2”? ¿Están todos los que deberían estar?

Pues verás, una de las cosas que más se repiten en los emailes que vienen de fuera de España es la pregunta sobre si la escena electro en España es realmente tan grande.

¿Y tú respuesta es?

Evidentemente, la gente de aquí sabe que la escena electro sencillamente no existe. Sí hay productores de gran calidad, pero escena, lo que yo entiendo por escena, como la que se originó en Colonia alrededor del minimal o en Berlín con el techno… ni de coña. Vamos, ni un 0,00001%. No hay escena. De vez en cuando nos vemos en algún sitio porque coincide que viene tal o cual artista, pero realmente el electro es algo que se sabe que está ahí, pero nadie sabe dónde. Sin embargo, lo que le suelo responder a la gente que me escribe completamente alucinada con que haya tanto productor de electro aquí es que no están todos los que son. Esto tiene una explicación, es compleja, y quizá sólo me sirva a mí, pero ya que me das la oportunidad...

Faltaría más... Adelante.

La segunda parte de “Elektro Domésticos” tenía que afrontar varios handicaps, pero el más duro era localizar a los productores de la primera parte. Para mí era esencial que hubiera una representación de la edición del 98, pero era muy difícil llegar a dar con algunas de aquellas personas. Así que decidí publicar la noticia en Contacto Sintético y dejar que se expandiera por el boca a oreja; sólo había que esperar a que todos, de una forma u otra, contactaran conmigo. En ningún caso, y esto fue otra regla de oro de este recopilatorio, yo me puse en contacto con nadie. Lo hice así premeditadamente porque lo que no quería era llegar a ese momento en el que el disco se editara y, por ejemplo, saliera Sace 2 y no saliera N-Fecto y, semanas después de la salida del disco, recibiera una llamada de N-Fecto diciéndome “pero como no has contado con nosotros”. N-Fecto se enteró, como se ha enterado todo el mundo, y ahí están, con uno de mis temas favoritos. La gente que quería estar y sigue en la brecha está en el recopilatorio, de eso no me cabe duda. Otro buen ejemplo es Annie Hall. Yo quería que ella estuviera en el recopilatorio, sabía que era una de esas artistas que están explotando y que no podía dejar fuera. Habría sido muy fácil contactar con ella, pero nunca lo hice. He preferido que la gente se enterara por su cuenta y que fueran ellos los que contactaran conmigo. Lo que quiero decir con esto es que están los que han querido estar porque la puerta del “Elektro Domésticos 2” ha estado abierta durante meses a la participación de todo el mundo. Sí que ha habido gente que se quedó fuera del disco voluntariamente porque entendían que no tenían el nivel necesario, cosa que yo mismo dudaría. De todas formas, los que no están por una u otra razón tendrán su oportunidad en “Electro Domésticos 3”.

Si en vez de hace unos meses te tocara decidir el tracklist final de “Elektro Domésticos 2” justo ahora, ¿incluirías algún corte distinto o adicional a los que han acabado formando parte del álbum?

La elección de los temas para el vinilo fue traumática, de verdad, fue muy difícil. La edición en doble CD contiene 32 tracks, pero el triple vinilo sólo 18. Esa fue una de las tareas más difíciles que he hecho nunca. El nivel era alto y quería que hubiera varios estilos completamente diferentes, que fuera una representación de lo que está sucediendo en estos momentos. Hace unos días me mandaron un email en el que me decían que el disco es diverso pero coherente, y creo que es porque el tracklist del vinilo está muy estudiado. Esa ha sido la parte que más tiempo me ha llevado. Bueno, esa y el mastering, claro. Así que no me planteo si hay algún tema del vinilo que ahora dejaría fuera o al contrario, para nada.

¿Cómo valorarías la respuesta, a nivel de disposición, de prestarse a colaborar, de querer contribuir al proyecto, de los productores representados?

La respuesta ha sido increíble. Algunos se retrasaron con la fecha de entrega, pero todo dentro de lo normal. Lo más difícil fue hacerles entender que el disco también tenía que resultar coherente a nivel de sonido y para ello les pedí que mandaran los temas sin masterizar, con un margen suficiente como para poder hacer yo un trabajo de mastering muy dinámico, algo bastante raro en estos días.

Entiendo que esa predisposición tiene que ver con la escasez de vías editoriales para el electro dentro de España. Teniendo en cuenta que tú mismo has sido impulsor en el pasado de sellos decididamente enfocados al electro como Headspin, Star Whores o, a día de hoy, 158.8 MHz y Fundamental Records, ¿cómo ves la cosa editorial en España en estos momentos? ¿Por qué habiendo talento a nivel de productores, y habiendo público interesado, no existen apenas propuestas discográficas aquí que le presten atención al género a día de hoy?

Es complicado. Algo que la gente tiene que entender es que no todo el mundo siente la necesidad de tener su música editada. Algunos de los artistas que han salido en EK2 son auténticas ratas de estudio con muchos años de experiencia a sus espaldas y con el estudio lleno de joyas analógicas y sin embargo no tenían nada editado. ¿Se debe a la calidad de su trabajo? No, simplemente no sienten esa necesidad. Por otro lado, hace diez años, con Star Whores yo editaba tiradas de mil copias y hacía entre cien y ciento cincuenta whities para regalar entre DJs internacionales. Ahora la mayoría de los sellos sacan cien o doscientas copias como mucho, y sólo sacan trabajos que saben que tienen vendidos de antemano, casi no se arriesga dentro de lo arriesgado que ya es de por sí sacar hoy en día un disco en vinilo. Yo nunca limité mi espacio al territorio español, nunca lo pensé de esa forma; mi territorio era el mundo, era algo que siempre le demandé a Sergio Aguilar, y de hecho empecé Star Whores porque Headspin no me permitía llegar fuera de España. Pero aún así es complicado. A día de hoy no es fácil colocar doscientas copias de un disco, y no depende de la calidad del trabajo de producción o edición. Yo abogo por limitar las tiradas al máximo y que esos discos lleguen a tiendas donde sepan cuidar tu trabajo.

“Elektro Domésticos 2” es un proyecto más maduro y ambicioso que su precursor: más productores, el disco suena infinitamente mejor, el estándar de calidad es más alto... ¿Cómo ves la escena electro ahora en comparación con lo que había hace 12 años?

No se puede comparar. Los que estaban siguen ahí, más o menos, pero hay gente nueva muy fresca. El sonido es algo que preocupa. Antes simplemente se hacía música y listo, ahora realmente ves que la gente estudia e invierte en conocimiento aunque no se dedique profesionalmente a esto.

El disco es una prueba de que hay renovación. ¿Qué destacarías en cuanto a savias nuevas?

A nivel de nuevos productores destacaría a Annie Hall. Desde la primera vez que escuché un tema suyo en su MySpace pensé que era buenísima. OCP me ha gustado mucho, se nota que está desconectado y eso a veces es bueno. También me gusta cómo suena el track de Zuples Fuck. Sé que SDF va a ser un grupo que dará que hablar en breve y ya tienen buenos tracks editados. Hay mucha gente en el disco, y otros que no han salido pero que están ahí. A Spanish Robots el recopilatorio le ha servido para encerrarse en el estudio y quemar sus máquinas, y a saber con qué nos sorprende en unos meses.

Este segundo volumen se mueve en terrenos más electrónicos que el primero, que era más de la vieja escuela. Desde tu punto de vista, ¿cabría hablar de distintas tendencias o escuelas dentro del electro contemporáneo español?

Este segundo volumen guarda ese lado más break, más vieja escuela electrofunk, pero no sólo eso es electro. Uno de mis temas preferidos es el de The Activist, y a muchos de los productores clásicos que aparecen en el disco les cuesta entender que eso es electro. Mi tema como Alek Stark también tiene algo de eso. En Barcelona hay un sonido más comercial (entre comillas), un sonido que tiene una especie de nexo entre los productores de allí, con la excepción de Zuples Fuck. Sin embargo, Madrid es una ciudad en la que todos intentan, de forma consciente o inconsciente, buscar un sonido distinto, su propio sonido. En ese sentido sé qué tipo de producciones voy a escuchar de gente como Split, Downrocks o Dark Vektor, pero Annie Hall, The Activist, OCP o Fastliner sé que siempre me pueden sorprender. No eres de los quieren estar pensando siempre en pasado…

Hace unos días quedé en Madrid con alguno de los participantes en EK2 y hablábamos sobre los productores que llevaban más de 20 años haciendo exactamente lo mismo. Opino que es mucho más difícil permanecer “guardando” un estilo concreto, cercano a la esencia de la vieja escuela, que evolucionar. Desde mi punto de vista es más difícil permanecer inalterado, ajeno a la gran cantidad de música que te puede influir y, por ende, hacerte evolucionar, quizá no hacia delante, pero si hacia otros sitios. Por eso admiro a gente como Sace 2: tiene claro lo que quiere hacer, y eso es lo que hace, su música permanece en una línea muy concreta. Me imagino el esfuerzo que tiene que hacer para mantener su estilo, porque evidentemente Sace no sólo escucha electro old school. Respeto mucho a la gente que quiere mantener el sonido de la vieja escuela, porque sin ellos se perdería parte de la raíz.

El disco lleva cosa de un mes en la calle. ¿Qué tal está siendo la respuesta del público?

Muy buena, la edición limitada en doble CD de carbono se agotó en menos de tres semanas, y el vinilo está en las últimas. He recibido cientos de mails apoyando EK2 desde todas las partes del mundo. El disco se ha vendido literalmente en todo el mundo, y más del 50% de las ventas se han realizado sin pasar por distribuidoras o tiendas, directamente desde nuestra tienda online.

Además de como descarga digital, el disco ha visto la luz en cuatro formatos físicos muy cuidados. Lo limitado de las tiradas ¿responde a la disponibilidad de recursos, a la situación del mercado, o desde el primer momento se ha buscado darle al lanzamiento categoría de objeto muy exclusivo, de fetiche dirigido al coleccionista de vinilo?

Estamos en un momento en el que hacer 100 copias de más marca la diferencia entre hacer rentable un disco y perder dinero, pero incluso a finales de los noventa hubiera editado “Elektro Domésticos 2” de la misma manera. De mi segundo álbum, el “Klonik” (Tu Pierdes/Headspin, 99) de Khosmaker, se hicieron 500 copias –eran dos vinilos de 12” con la galletas extra grandes, en una carpeta desplegable y con un vinilo de cada color– en un momento en el que se vendían sin problemas más del doble. Lo mismo hice con las dos primeras referencias de Star Whores: de las ediciones normales se vendían más de mil copias y, sin embargo, de la versión en picture disc sólo fabriqué 690 copias, aunque se podrían haber vendido muchas más. La edición en vinilo de “Electro Domésticos 2” es un lujo: son tres ediciones complemente diferentes (no sólo en los colores de los vinilos, también en los materiales usados en las carpetas, muy exclusivos y muy caros), ¡limitadas a cien copias!, numeradas a mano... Eso es algo muy exclusivo. Era consciente de que este disco tenía categoría de clásico ya antes de ser editado, y tenía muy claro que había que darlo absolutamente todo.

Centrémonos en tu trabajo. Desde fuera puede parecer que has estado parado durante los últimos años: entre “Highway To Disko” (Disko B) y “Fundamentals Of Space Travel Vol. 1” (Transient Force) han pasado casi ocho años. ¿Por qué tanto tiempo?

He aprovechado ese tiempo para hacer muchas cosas, no todo en la vida es música. Musicalmente hablando he sacado varios trabajos, pero es cierto que no me sentía con la suficiente energía como para afrontar un álbum. Arnold (AS1), el dueño de Transient Force, ha sido una pieza clave, su forma de animarme y de empujarme hacia un álbum ha sido muy importante. Él entiende mi música profundamente y eso ahora mismo es algo básico para que yo me plantee editar en un sello. Entrar a formar parte de Disko B me llevó a conocer mundo, a otros artistas, me ha permitido pinchar y tocar en sitios a los que no hubiera tenido acceso de otra manera. Que Daniel Miller se te acerque en la fiesta del 25 aniversario de Mute y te diga que cuando te vio en tal sesión le pareció increíble lo que ponías sólo te pasa si estás en un sello como Disko B. Mis remezclas para Arthur Baker, Newcleus o Marc Almond (Soft Cell) se deben al estatus que conseguí gracias a Disko B. En Disko B conocí mundo y tuve grandes experiencias, pero en Transient Force he evolucionado como músico.

En los últimos tiempos pareces cada vez más interesado en desarrollar proyectos con carga conceptual. ¿A qué responde ese interés? ¿Crees que el oyente medio está dispuesto a prestarle atención a proyectos de ese calado?

Ahora estoy de lleno con la segunda parte de “Fundamentals of Space Travel”, que se editará en Transient Force antes de final de año, y hace unos días escribía a AS1 comentándole que esta segunda parte iba a ser mucho más experimental. Le comentaba que no sabía si la gente lo entendería, pero también le decía que me daba igual, y él me respondió al mismo nivel. Eso es lo bueno de Transient, no es un sello que te limite en tu sonido. Todo lo contrario: es un sello que te hace crecer a nivel personal.

Por tanto, te lanzas a lo conceptual de cabeza.

El concepto que hay detrás de un trabajo es muy importante, sí. Mi nuevo EP para Last Known Trajectory ( “Lights In The Horizon”, con colaboraciones de Jauzas The Shining, Proto 70 y Victoria Lukas, componente de Zerkalo junto a Gerald Donald, de Dopplereffeckt), que saldrá en los primeros días de septiembre, también responde a un concepto muy concreto, aunque en un EP no puedas desarrollarlo como en un álbum. Para hacer algo así necesitas tener muy claro a dónde quieres llegar y necesitas estar bien contigo mismo. No es sólo cuestión de ponerse a hacer temas, eso ya lo hago cada día del año. Cuando estás liado con un álbum, tratando de dar un contenido serio en cada track y que esos track juntos signifiquen algo, necesitas sobre todo estar bien contigo mismo. Si no es así, más te vale esperar el tiempo que haga falta.

* En el siguiente player puedes escuchar los 32 cortes que se incluyen en la edición en CD de “Elektro Domésticos 2”. Debido a la política de Bandcamp, el audio se ofrece comprimido a 128 kbps. Cabe señalar que el sonido real del álbum, en cualquiera de sus ediciones, es sustancialmente mejor al que aquí se ofrece.

Más información sobre “Elektro Domésticos 2” en elektro-domesticos.com. Puedes conseguir tu copia del disco a través de la tienda de Alek Stark en Bandcamp.

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