Columnas

“Skrillex, te necesito”

O de cómo las cantantes, las actrices y las modelos más modernas decidieron adoptar el peinado del DJ más popular del movimiento EDM

Las estrellas del pop femenino y las celebrities se contagian del estilo del productor californiano y optan por rasurar uno de los laterales de su cabellera. ¿Es el estilo emo-mohicano una moda pasajera? Analizamos cómo un peinado a priori feísta se ha convertido en emblema del modernismo actual.

Ni las mechas californianas a lo Jessica Alba, ni el moño cardado de Amy Winehouse, ni el estilo multicolor de Katy Perry. Si existe un peinado que ha calado hondo en las modernas de hoy en día es el rapado a lo Skrillex. Sí señores, para mostrar su rebeldía contra la feminidad y la simetría estética, las jóvenes transgresoras del Olimpo pop y hasta las mozas de su barrio más cercano han optado por rasurarse parte del lateral de su cabeza y copiar el look del joven productor de brostep que asaltó la lista de Forbes a ritmo de bajo penetrante.

Desde hace unos meses, parece imposible escapar a esta fiebre del (semi)afeitado capilar. No existe revista de tendencias, cola del súper o plaza por torear en la que uno no deje de observar este curioso experimento estético, que deja a sus cobayas con el aspecto de estar recuperándose de una intervención cerebral. ¿Tanto sexappeal transmite Sonny Moore para que Avril Lavigne, Miley Cyrus, Ke$ha o hasta su actual pareja, la überdulce Ellie Goulding, se hayan pegado una rapada considerable? No sabemos si el ganador de tres Grammys y ex vocalista post-hardcore de la banda From First To Last desprende testosterona allá por donde pincha, pero está claro que además de forrarse con la producción de dubstep comercial, la influencia de su peinado ha calado hondo en el famoseo internacional. Estrellas tan dispares como Rihanna, la cantante de R&B Cassie, la Spice deportista (Mel B), Jada Pinkett-Smith o su hija prodigio Willow, son algunos de los artistas que se han dejado seducir por un estilo que, para trasladarlo al entendimiento patrio, vendría a ser como si los kale borrokas de antaño se refinasen por obra y gracia de Lisbeth Salander en “Millenium” (véase el “proyecto de artista” que es la hija de Veronica Forqué para aclarar posibles dudas frente a esta progresión temporal).

El buzz que no cesa

Para los incrédulos, los que piensen que se nos está yendo de madre esto de atribuir al californiano esta tendencia contagiosa, aportamos tres pruebas fehacientes que demuestran una obsesión que roza lo enfermizo con la cabellera del nuevo rey midas del EDM.

1. El tumblr: Si te gustó Lesbians who look like Justin Bieber, Girls that look like Skrillex hará las delicias de tus horas de procrastinación. Desde abril de 2011, la autora de esta esperpéntica y adictiva web, Keaton Kustler, ha recopilado sin pudor verdaderas joyas en las que alegres jovencitas muestran su semejanza aspiracional con Sonny. ¿Existe el amor incondicional a las gafas Sabre (el modelo Madness está agotado desde que lo lució en los Grammy), las dilataciones, las camisas de cuadros, los piercings bajo el labio y los tatuajes en el antebrazo? Sí, y las que lo profesan son legión. Los caminos de la Skrillexia son inexorables, amigos.

2. La canción: Casi 300.000 visionados recopila en YouTube el video “Girl, You Got Skrillex Hair”. El dúo Electric Valentine tira de autotune para rendir un cachondo tributo al peinado en ciernes en las calles y juergas nocturnas de Los Ángeles. [Nota aclaratoria de la articulista: aunque los machos alfa del video consideran un auténtico horror la posibilidad de confraternizar con las féminas adictas a la maquinilla eléctrica, un estudio patillero realizado por la que escribe estas letras ha analizado a una amiga que luce este rapado y asegura que las posibilidades de ligue se multiplican. Nuestra informante afirma sin tapujos que “aunque les apeste o les mole, caen como moscas”].

3. La parodia: ¿Mariah Carey? ¿Celine Dion? ¿Michael Bolton? ¿Bob Dylan? Llegados a este punto, sólo nos queda imaginar qué sería de otras diez celebrities si decidiesen hacer uso de la maquinilla y apostasen por mostrar esas cicatrices que imprimen los trompazos de nuestra niñez. También desde BuzzFeed, pero con menos poderío estético, nos ofrecen la posibilidad de copiar y pegar los cabellos de Moore en cualquiera de nuestras fotos para imaginarnos como sería la vida bajo un pelucón a lo Skrillex. ¿Conoceremos los entresijos del Ableton Live al instante? Obviamente no, pero sirve como aviso para navegantes entre los indecisos con su futuro capilar y como ejercicio inútil a la par que entretenido en días de lluvia y recogimiento.

Pasado, presente y futuro: Los orígenes, la pionera, la seductora punk y la reina hipster

Puede que su peinado haya destronado a la popularidad que sólo pudo alcanzar la melena catódica de Jennifer Aniston en “Friends” (lo que venía a ser “hacerse un Rachel”), pero lamentamos comunicar a Sonny Moore que, ni de lejos, es un visionario en esto del rapado capilar.

Su peinado le debe mucho al movimiento Grebo, una tendencia originaria del condado inglés de West Midlands que aterrizó entre la juventud mucho antes que el Grunge y el Britpop hiciesen acto de presencia. Entre los 80 y los 90, las rastas en cabezas semiafeitadas (también se dejaban ver nucas despejadas con coletas altas), camisas de leñador, chaquetas de piel, ropa holgada, tejanos roídos y prendas del ejército de salvación eran parte del uniforme indispensable del movimiento. ¿Su banda sonora? Carter USM, Pop Will Eat Itself, The Wonder Stuff o Ned’s Atomic Dustbin.

Sin olvidar que este artículo busca la exaltación de las jóvenes con ganas de enseñar cráneo, no podíamos olvidarnos de los referentes del movimiento en el universo fashionista. Por un lado tenemos a dos visionarias de la era pre Skrillex: la modelo Alice Dellal y la protagonista de la trilogía “Millenium”, Lisbeth Salander. Si la primera lleva años luciendo un rapado eterno y sufriendo imitaciones entre las fashion victims más punkies, de la segunda nos quedamos con la versión Fincher encarnada por Rooney Mara, que pone mucho más, para que engañarnos. El personaje de Mara ha aportado esa oscura mezcla de piercings, chaquetas de piel, botas moteras y rudez sexy que tan solicitada ha estado en las colecciones de invierno. Desde Calvin Klein en su desfile de febrero hasta H&M (que lanzó una colección cápsula basada en su personaje), las influencias de la hacker con microflequillo y afeitado asimétrico no han dejado de salpicar los editoriales de medio planeta.

¿Qué nos depara el futuro de este peinado? Por lo pronto, su invasión instantánea entre la modernidad más selecta. Nuestros peores temores se han hecho realidad y las hay que amenazan con multiplicar la tendencia a límites insospechados. ¿El motivo? Chloë Sevigny, la reina hipster por excelencia, ese oscuro objeto de deseo entre las aspirantes a moderna de pedigrí, ha decidido hacerse un Skrillex. El rostro de Miu Miu se ha rapado para protagonizar la portada de septiembre de XOXO Magazine, bajo el objetivo de Casey Spooner. Que Rupert nos pille confesados, esto va para largo.

Actualización: Grimes, TAMBIÉN

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