Columnas

“Oye, ¿somos amigos o estamos de networking?" 11 consejos para creativos freelances

O cómo aparentar que no se vive en la indigencia lamiendo culos en internet, poniendo buena cara al mal tiempo y sortear el acoso de tu gestor teniendo la profesión más precaria del universo

Ser autónomo en España es lo peor. Si encima entras en la categoría del freelance en el sector de la creatividad, la escritura, el diseño y otras artes, probablemente estés abocado a la indigencia. ¿Cómo salir de ese duro trance? Es difícil, pero se puede, al módico precio de 20 euros (brutos) la factura. Carlo Padial te lo cuenta.

Desde que vivo en el centro de Barcelona, hará aproximadamente tres meses, he descubierto a un nuevo tipo de espécimen urbano, a medio camino entre el homeless y el profesional liberal, un tipo de gente del que hasta ahora desconocía su existencia. Son personas jóvenes, que a primera vista parecen mendigos, pero que luego te das cuenta de que son freelances de entre veinte y treinta años con un sentido de la moda muy particular y que pertenecen a profesiones creativas. Como si fueran carros de la compra llenos de electrodomésticos rotos, algunos de ellos llevan a cuestas cámaras de vídeo y trípodes, otros transportan pesados instrumentos musicales, los hay que parecen DJs, o fotógrafos, ilustradores, etc. Pero todos comparten el que su estrambótica imagen se mueve entre la de un mendigo cool y el freelance drama queen que está a punto de ser desalojado de su apartamento.

La aparición de esta nueva tribu, el freelance homeless, desconocida para mí, me llamó poderosamente la atención, y me hizo pensar en lo difícil que es ser creativo autónomo en España, especialmente en la actualidad, no sólo por la situación económica, sino también por la época que nos ha tocado vivir, con Internet y la explosión de las redes sociales, llenas de ruido, donde resulta al mismo tiempo tan fácil intentar llamar la atención como difícil distinguirse del resto. Por ello, para facilitar la comprensión de nuestro entorno y paliar en la medida de lo posible las dificultades del autónomo creativo, he confeccionado una lista de CONSEJOS PARA CREATIVOS FREELANCES, construida a partir de observaciones e impresiones subjetivas compiladas a través de mi experiencia como guionista y escritor autónomo en los últimos años. Espero que sean útiles. Vamos con ellas.

1. Sed amables con los cretinos. La mayoría de ellos trabajan en productoras, o en estudios de diseño, cadenas de televisión, emisoras de radio, periódicos, revistas, etc.

Nunca sabes quién va a ser el próximo colega del que necesitarás un favor. En el mundo de los freelances creativos no hay amigos ni enemigos, solo existe el networking. En cierto modo es algo terrorífico, pero da igual. Jamás hables mal de nadie. A no ser que hacerlo te sirva para ganarte la simpatía de alguien mucho mejor situado que aquel al que criticas. Es un mundo de perros. Tu próximo encargo puede depender de con quién estuviste tomando copas la semana pasada. Así que toma muchas copas. Bebe hasta que tu presencia en el sector de tu elección se consolide, o hasta que tu hígado te solicite una orden de alejamiento.

2. Twitter y Facebook son un trabajo más, tuitea con pasión, a todas horas, como si una empresa india te pagara 0,000000005 céntimos de euro por cada tweet.

Cuando eres un freelance creativo, las redes sociales son tu principal herramienta de comunicación. Vive acorde al viejo principio Zen, que dice: “desperdicia tus días envidiando obsesivamente la versión idealizada de ellos mismos que proyectan tus colegas de profesión en Facebook”. No pierdas la oportunidad de venderte, monetízate incluso con amigos, en bares. Cualquier oportunidad es buena para hacer networking. Busca el retweet cara a cara, donde sea, en galerías de arte, en presentaciones de libros, estrenos de cortometrajes, etc. Recuerda que eres tu propia empresa, actúa como tal. Acaba todas tus frases en fiestas con un ‘.COM’ rotundo.

3. Las finanzas de un freelance son incomprensibles: consigue un gestor que entienda los cientos de facturas de 20 euros brutos que le llevas cada mes, o estás perdido.

Las facturas de un autónomo en España son un infierno esotérico, necesitarás un gestor con poderes sobrenaturales, un exorcista de lo financiero. El problema es que la mayoría de gestores en España odian la figura del freelance, ya que les genera un montón de trabajo y escasos ingresos. Yo mismo, tengo una relación muy complicada con mi gestor. Para empezar, no sabe a qué me dedico. El otro día estuvo media hora intentando encontrar en el libro de actividades laborales cómo se llamaba a lo que me dedico: “Tirititero” “¿Charlatán?” “¿Neurasténico?” Empezaron a aparecer profesiones del siglo XVIII mezcladas con enfermedades mentales del siglo XVIII. Al final me dijo, “tu ocupación no aparece en el registro. Mm, tendremos que denunciarte a hacienda”. Nuestra relación es la cosa mas absurda del mundo, le tengo tanto terror a mi gestor que nunca le respondo los emails, ni tan siquiera los abro, tengo 20 emails suyos sin abrir. Es como un juego raro que tenemos, yo le pago para que intente contactar conmigo pero ambos sabemos que no lo conseguirá, y eso nos va a generar muchos problemas, pero esa es la naturaleza autodestructiva de nuestra relación, no pasa nada. Ese es el intercambio entre un gestor y un autónomo, lo tenemos asumido. Tiene algo casi de happening artístico. Pero intenta que la broma no acabe contigo en la cárcel por impago de impuestos. No caigas en los mismos errores que yo. Consigue un gestor acorde a tu perfil de freelance, o factura a nombre de la empresa de tu padre, como hace todo el mundo.

4. Transfórmate en vegano.

No por una cuestión de ética, sino de frugalidad. Las verduras y la fruta son mucho mas baratas que la carne de ternera y el bacon. Y la economía de mínimos es importante cuando eres freelance creativo y tienes 50 euros para pasar el mes. Con el paso del tiempo, irás desarrollando un discurso en torno a tu dieta vegetal, a partir de esto te volverás un histérico del medio ambiente y acabarás respetando la vida. Esa es la cuestión. Defiende la vida.

5. Cuando tu futuro hijo te pregunte cómo era ser freelance en 2013, le dirás: “Eran años muy oscuros, había que poner FAVS en Twitter y ‘Me gusta’ en FB a toda clase de imbéciles a los que apenas conocía, esperando que eso le reportara algo a mi moribunda carrera de diseñador gráfico”.

Vivimos una época durísima, una versión tecnológica e hiperconectada de “Las Uvas de la Ira”, en un entorno un poco más limpio, quizá, pero igual de cruel e inhumano. Al igual que en la novela de Steinbeck, los freelances somos pequeños productores de recursos expulsados de nuestras tierras por cambios en las condiciones de explotación, ya no hay trabajo y vivimos rodeados por la ausencia de aprecio por la dignidad humana en un entorno que vive una etapa de profunda injusticia económica y política. De la gran depresión hemos pasado a la histeria omnipresente del siglo XXI, todo el día en Facebook y en Twitter retuiteando y poniendo “Me gusta” a gente que en la vida real nos da asco, esperando que en el futuro ese gesto absurdo tenga algún tipo de influencia positiva en nuestras carreras. Cubiertos de barro, haciendo un oscuro trabajo de fondo, labrando en las redes sociales a cambio de nada. Entretanto, mientras tú estas atrapado en el triangulo de las Bermudas del freelance (email, Facebook, Twitter, email, Facebook, Twitter), las facturas impagadas se acumulan, y el buzón de voz de tu teléfono se llena de llamadas de tu gestor anunciándote multas de la seguridad social y otras catástrofes financieras. Pero no importa. A diferencia de los personajes de Steinbeck, tú tienes camisetas de tus grupos de música favoritos y de tus películas predilectas. Tienes un montón de camisetas alucinantes. Sonríe. El freelance debe sonreír.

6. Sé positivo, tú eres tu mejor propaganda. Aunque te vaya mal, jamás te quejes.

Tener buena actitud te consumirá por dentro, pero te reportará innumerables contactos y encargos en el futuro. Para entonces, probablemente serás un cínico resentido y estarás en disposición de alcanzar algún puesto de responsabilidad como externo freelance en alguna empresa desde la que pisar a tus antiguos colegas de profesión. O por lo menos, lograrás un puesto fijo dando clases en algún sitio.

7. Y jamás seas tímido, al revés, ten confianza.

¿Confianza en qué? Eso no importa, desprende alegría y seguridad en ti mismo. Recuérdale a todo el mundo que viviste en Nueva York, por ejemplo. Y si no has vivido nunca en nueva York, no pierdas la ocasión de empezar alguna frase o replica casual, diciendo: “Pues eso me recuerda, a cuando estuve en nueva York…”

8. Produce lo justo, no pierdas el tiempo generando material cuando puedes estar en alguna terraza hablando de tus proyectos.

Mucho más importante que producir material es generar la impresión de que eres una figura dinámica, global e imprescindible para tus coetáneos, y eso no se consigue tanto a través de tu producción creativa (que no le interesa a nadie, porque nadie tiene tiempo para juzgar) como dejándote ver a todas horas en cualquier ranchito cultural. Sé el freelance más extrovertido del evento, en cualquier evento, rompe algún vaso, genera anécdotas. Es lo que hace todo el mundo, la mayoría de tus amigos freelance (es decir, tu competencia) hacen exactamente eso, ningún autónomo del sector cultural sale de casa sino es para lograr algún tipo de beneficio para su modesta empresa, aunque sean ganancias intangibles, como estrechar la mano de un escritor famoso, o haber formado parte de una conversación casual con diseñadores, ilustradores, o directores de cine, o quien sea, más conocidos que tú. Lo único que cuenta en la era de Internet es dejar constancia online de que estuviste allí, en el corro mágico, y a ser posible tuitearlo o comunicarlo mediante una foto que rápidamente irá a tu Facebook. La lucha del freelance no pasa tanto por lo económico como por la conquista del prestigio simbólico.

9. Exagera tus logros. Los dioses empezaron así: conviértete en tu propio biógrafo, sé el juglar de tus gestas inventadas.

Gracias a la desinformación en la que andamos inmersos, eso será suficiente para ascender a la cima de la cadena alimentaria. Te lloverán los encargos. Nadie comprueba nada. Aunque seas un inútil, si generas la impresión de que te encuentras en un momento óptimo y que eres un tipo o una tipa desenvuelto y HOT EN LA RED, signifique eso lo que signifique, las marcas comerciales y los dueños de las empresas apostarán por ti, toda esa gente se mueve a ciegas, viven desconectados de la realidad en su burbuja fantasiosa y narcisista, apenas tienen el tiempo ni la concentración necesarias para comprobar si lo que dices es cierto o inventado, todo vale mientras proyectes una imagen lo suficientemente COOL & HOT.

10. Desprende dinamismo y descaro. Aunque tengas cuarenta años, compórtate y viste como si fueras joven.

Los medios de comunicación y las editoriales parecen dirigidas por un grupo de pederastas, lo único que les importa es que seas MUY joven, la juventud representa el gran valor actual para el freelance emergente, conviértete en un travesti de la juventud si es necesario, viste como un joven, ponte una gorra, presentante en las reuniones con una lata de red bull en la mano aunque tengas cuarenta años y estés divorciado, da igual, las empresas de tipo cultural solo están interesadas en invertir en aquello que les garantiza el tipo de imagen juvenil e irresistible que aparece en los anuncios de Diesel, dan igual los resultados. Quieren a la peña fresca. Personalmente, la obsesión por la juventud, el éxito a cualquier precio y el hedonismo me dan asco, pero este es el mundo en el que nos ha tocado vivir. Ve en bici o skate a todas partes.

Y sobre todo, lo más importante de todo,

11. Nunca confundas a otro freelance con un homeless.

Cuidado con a quien le das dinero por la calle, mucha de la gente que parecen mendigos en realidad son freelances de nueva hornada, gente como tú y yo, profesionales liberales, escritores, guionistas, DJs, diseñadores gráficos, realizadores y artistas contemporáneos que se enfadan mucho si les das dinero por la calle, especialmente si el ofrecimiento proviene de otro autónomo creativo. Hay una merienda de negros ahí fuera. Por si no te has dado cuenta, los carteles en los que muchos mendigos jóvenes del centro piden dinero, presentan tipografías excelentes, muy bien acabadas, y esto es gracias a que quien mas quien menos ha estudiado diseño gráfico. En fin, tira otro paquete de flyers en la hoguera, que a esta hora refresca.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar