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Ovejas descarriadas: historias nada ejemplares de ídolos infantiles seducidos por el sexo, la droga y otras malas costumbres

Selena Gomez, estrella del Club Disney, se pasea en bikini en “Spring Breakers”, la nueva película de Harmony Korine, y se suma a la larga lista de estrellas teen abducidas por la mala vida

Selena Gomez, protagonista en “Spring Breakers”, la nueva película de Harmony Korinne, parece estar poniendo rumbo hacia la mala vida: erotismo salvaje, fiestas con raperso... No es la única estrella adolescente seducida por el lado oscuro. Repasamos más casos ilustres de sexo y drogas en la primera etapa post-menstrual.

Juguete roto: dícese de esa persona que, por varias razones, lo fue todo en su debido momento y, por vicisitudes de la vida, ha acabado cayendo en el mayor de los ostracismos. La historia está plagada de este tipo de fracasados. Aunque si centramos exclusivamente la mirada en los niños prodigio del show business, éstos son los que en mayor medida han terminado sus últimos días post-púberes hundidos en el fango de la droga, la delincuencia y los centros de rehabilitación. La factoría Disney puede dar buena fe de ello: jóvenes con millones de dólares en sus cuentas corrientes que renuncian a su adolescencia, su privacidad (ahí están siempre los paparazzis para sacar rentabilidad) y su libertad de movimiento. ¿Qué hubiera sido de nosotros si en plena edad del pavo nos hubiéramos encontrado con esta situación?

Si os preguntáis por qué nos hemos molestado en hacer acopio de niños estrella con problemáticas transiciones a la edad adulta la respuesta la encontraréis hoy mismo en las salas de cine. Se estrena “Spring Breakers” en España, la última cinta de Harmony Korine. En ella, tal como hiciera en “Kids”, (donde ejerció de guionista a las órdenes de Larry Clark), el polémico director vuelve a hacer un retrato de la adolescencia envuelto en drogas y sexo. La diferencia estriba en que para este último trabajo Korine aboga por un reparto plagado de estrellas teen, caras angelicales que nos han acompañado en la pequeña pantalla en los últimos años –además de James Franco o el rapero Gucci Mane–. Vanessa Hudgens de “High School Musical”, Ashley Benson de “Pretty Little Liars” y Selena Gómez de la factoría Disney interpretan a las protagonistas de la cinta. Como ya parece estar ocurriendo, han tomado buena nota de cómo portarse mal en la vida real. Hablamos de Gómez, de su abrupta ruptura con Justin Bieber y los rumores que ahora apuntan a un romance entre bambalinas precisamente con Gucci Mane, el rey del trap y uno de los raperos del sur con más historial delictivo.

Selena podría ser la última en engordar una larga lista de jóvenes que han pagado caro los excesos de su temprana fama y han pasado de niños ejemplares a algo a medio camino entre el yonqui, la ninfómana y el homeless. Aquí hacemos acopio con nuestros 10 casos favoritos de gloriosos fracasos en la era del Club Disney.

1. Selena Gómez

Selena Gómez ha sido hasta hace poco una chica digna de admiración. Hija de una madre adolescente separada, joven estrella en Disney Channel, cantante y compositora, incipiente empresaria con tres millones de líneas de cosas cuquis y la embajadora de buena voluntad de Unicef más joven de la historia. Hasta que Harmony Korine se cruzó en su camino con el guión de “Spring Breakers”. Primero se desprendió de su novio Justin Bieber, para escándalo de las yihadistas fans del canadiense. Ahora la rumorología habla de largas y solitarias estancias en el camerino de su compañero de reparto, el rapero Gucci Mane. Selena ha empezado a portarse mal…

2. Lindsay Lohan

Es ponerse “Tú a Londres Y Yo A California” y llorar de pena por el gafe que persigue a la actriz desde que en 2007 se convirtiera en una habitual de los centros de desintoxicación y los calabozos. Con una carrera más hundida que el Titanic (por mucho que haya intentado reflotar su mala estrella con cameos como el de “Machete” de Robert Rodriguez; a ver si tiene más suerte con “The Canyons” de Paul Schrader, en la que comparte escenas y cama con el actor porno James Deen), Lindsay, con su credibilidad bajo mínimos, se ha convertido en el mejor entretenimiento para las cabeceras de gossip gracias, entre otras cosas, a su gustillo adquirido por la harina. A destacar también ese tórrido romance lésbico junto a la DJ Samantha Ronson (aunque ahora parece que comparte lecho con Max George de The Wanted) y ese juicio televisado, morbosamente nauseabundo, que la llevó a prisión 90 días por su reincidencia etílica.

3. Aaron Carter

El hermanísimo de Nick Carter de Backstreet Boys se ganó a pulso, a finales de los noventa, el título de teen más odioso del pop. Más allá de trajinarse a Hillary Duff y a Lindsay Lohan poco después de descubrir que ya menstruaban, lo que más nos interesa del rubiales son los problemas jurídicos que tuvo con el que fuera su manager, Lou Pearlman, y ese mes de febrero de 2011 en el que por voluntad propia se recluyó en esa Disneylandia para yonquis adinerados que en realidad es el californiano Betty Ford Center. En ningún momento se confirmó qué adicción tenía que desquitarse, pero atendiendo a que en 2008 le pillaron con marihuana en el coche podemos deducir por dónde van los tiros. Quienes le conocen afirman que está vivo, pero para nosotros es un sonado juguete roto.

4. Britney Spears

2007 fue el año donde se sucedieron todos los dramas habidos y por haber. Paraguazos contra paparazzis, rapadas de pelo que han pasado a la historia negra del pop, fiestas sin fin donde los estupefacientes embozaban sus fosas nasales… Su nueva vida como soltera tras divorciarse de aquel chupóptero sin talento alguno llamado Kevin Federline sólo nos trajo una cosa buena: “Blackout”, aquel álbum que grabó literalmente ausente en el estudio y que a día de hoy, ya recuperada de los vicios, se antoja casi imposible de superar. También nos quedará para el recuerdo el desastroso y enajenado número en playback que se marcó de “ Gimme More” en los MTV Music Video Awards de aquel año. Arte toxicómano en estado puro. “Femme Fatale” también fue un disco radiante, pero nos gustaba más cuando iba pedo todo el día.

5. Demi Lovato

La chica Disney que hace años tuvimos que sufrir en aquel atentado unineuronal llamado “Camp Rock” no lo ha pasado muy bien que digamos. En múltiples ocasiones, la que fuera novia de Joe Jonas ha tenido que recluirse en un centro de rehabilitación por severos trastornos alimenticios. No obstante, hasta el pasado febrero en la revista Seventeen no confesó públicamente que, aparte de eso, también tenía problemas con el alcohol y las drogas. Parece que ahora, con apenas 20 años, la normalidad ha vuelto a su vida. Aunque eso sí, una normalidad relativa, ya que recientemente acaba de enterarse de que tiene una hermana secreta diez años mayor que ella. ¿Para cuándo el biopic?

6. Mary-Kate Olsen

Cuando las vimos con apenas ocho meses debutar en la serie “Padres Forzosos”, nunca nos hubiéramos imaginado que aún hoy en día se seguiría hablando de las gemelas Mary-Kate y Ashley Olsen. Con los años ambas se han convertido en auténticos iconos de la moda, el sueño húmedo de esa parroquia hipster que se gasta buena parte de su sueldo en tiendas de segunda mano con aroma a polilla. Sea como fuere, Mary-Kate es la que peor lo ha pasado de las dos. Las malas lenguas afirman que sólo se alimenta de caffe lattes del Starbucks. Por ello su obsesión a marcar hueso le ha llevado a ingresar en varias ocasiones en centros de lujo para erradicar su síndrome anoréxico.

7. Macaulay Culkin

Con 11 años ya había amasado toda una fortuna en el mundo del cine gracias a “Solo En Casa”. Macaulay Culkin podía presumir, además, de ser íntimo de la estrella más grande del pop, Michael Jackson. Exento de tener que justificar su vida en el planeta en plena adolescencia y en medio de la sucia y rastrera separación de sus padres, el niño prodigio de Hollywood se abandonó a los escándalos, el alcohol y las adicciones. Primero fue una boda prematura a los 17, luego las sustancias, a las que parece haber dicho adiós con 33 años gracias a su vocación pictórica.

8. Danielle Fishel

A Danielle Fishel todos la conocemos por su papel en la mítica serie de los noventa “Yo Y El Mundo”. Allí, en las carnes de Topanga, se convirtió en una de las fantasías sexuales adolescentes más globalizadas. Todo en ella era carnoso, tanto que no pudo contener su propio volumen corporal. Campañas de productos dietéticos, una detención por conducir ebria y algún programilla en la MTV la pusieron de vuelta en la pequeña pantalla. Sin embargo, esta semana sorprendía protagonizando tórrida portada de la revista Maxim, dando alas a nuevas fantasías, esta vez más adultas.

9. Dustin Diamond

Si la fama te viene interpretando al panoli del grupo, es probable que te queden secuelas el resto de tu vida. Es lo que le ha pasado al actor que hacía de Screech en “Salvados Por La Campana”. Entre sus intentos públicos por desprenderse del traumático encasillamiento contamos varias apariciones en realities chungos, una sextape (aburridísima, por cierto) y su biografía “Behind The Bell” en la que narra –con más hambre de venganza que aspiraciones literarias– los oscuros tejemanejes que se daban en el set de grabación de la serie. Casi preferimos su versión Screech que su personalidad real…

10. Jaimee Foxworth

La hija pequeña de los Winslow en “Cosas De Casa” tenía grandes aspiraciones cuando interpretaba su papel en la famosa serie. Entre ellas, labrarse un hueco en el mercado musical junto a sus hermanas con la formación S.H.E. Sin embargo, la suerte no le sonrió y, con la serie finiquitada y las deudas comiéndose el presupuesto familiar se pasó al porno. Oprah la acogió en su sillón para airear lo sórdido de su historia y contar cómo le daba al frasco y a las pastis para afrontar los rodajes. A día de hoy ha cambiado el porno por una agencia de jóvenes talentos y es mamá.

* Entra en esta galería para descubrir el lado oscuro de las estrellas teen.

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