Columnas

Odd Future

Vistazo rápido a una familia de rappers degenerados (parte II)

Odd Future Por Franc Sayol

En la primera entrega de este artículo hablábamos de Odd Future como colectivo unido por una estrategia común de hacer ruido. Ahora nos centraremos en las individualidades, empezando por Tyler, The Creator, el lobo que vino a comerse el mundo. Para entender el fenómeno Odd Future en toda su dimensión es imprescindible sumergirse en su compleja mente creadora. Y es que, a pesar de que la idea de colectividad es un activo imprescindible del grupo, nada tendría sentido sin la figura de Tyler, The Creator.

Nacido en 1991 y de nombre real Tyler Okonma, es el líder, ideólogo y figura sobre la cual gravita todo el colectivo. A los siete años inventaba discos imaginarios y dibujaba sus propias portadas para el “2001” de Dr. Dre. Hoy, a los 20, compone, produce, rapea, dirige vídeos y es el responsable de toda la imaginería visual relacionada con el clan. Una fuerza creativa totalmente autodidacta y alimentada por la rabia de años de soledad, rechazo e incomprensión. Más allá de su ajetreada vida académica (fue a doce colegios distintos en sus doce años de escolarización), de todas las chicas que le repudiaron o de los que no nunca creyeron en él (con los influyentes blogs 2DopeBoyz y Nah Righta la cabeza), si hay un hecho que ha marcado la personalidad de Tyler éste fue el abandono de su padre. Una figura a la que nunca conoció y que se ha convertido en la llama que alimenta su incontrolable pulsión creativa. Porque, más allá de los innumerables desprecios que le dedica en sus canciones, el demostrarle a su padre que no le necesita para nada es la gran motivación de Tyler para llegar a lo más alto. Pero además de la sed de “venganza”, el hecho de ser bastardo influye sobremanera en el factor que, más allá de su música, le está llevando a ser una estrella (si es que ya no lo es): su personalidad volcánica.

Hiperactivo, ocurrente, travieso y de trato cercano (lo que puede incluir insultos aleatorios), Tyler es un personaje complejo y contradictorio que, a distintos niveles, es un reflejo puro y sin pulir de la alienación, desafección y relativismo absoluto de la era post-post-modernidad. “I'm a fucking walking paradox / no, i'm not” es la primera frase que dice en “Yonkers”. Una frase que, aunque en este caso se refiera a un diálogo entre él mismo y su alter ego Wolf Haley, se trata sin duda de la mejor definición posible de alguien que escribe canciones sobre esnifar cocaína pero que se declara straight edge, que fantasea sobre violaciones y pasa horas viendo Cartoon Network, que se proclama hijo de Satán y dice admirar a Justin Bieber, que provoca avalanchas en sus incendiarios conciertos a la vez que luego se aburre en las fiestas. De la misma manera en que bromea en Twitter sobre cómo se olvidará de sus amigos cuando sea famoso, pero que luego implica a todos con colaboraciones en Goblin” (XL Recordings, 2011). De hecho, su agitada cuenta de Twitter se rebela como el testimonio más puro de una personalidad siempre a medio camino entre la ternura y la irritación.

Tyler es un chico hecho a sí mismo a todos los niveles. Lo único que le ha venido dado (y no es poco) es su imponente y rasposo tono vocal, en el que sin duda influye su asma galopante. Por lo demás, ha sido un joven solitario y despierto que, gracias a la revolución de internet, ha podido auto-moldearse a base de una curiosidad infinita y muchas ganas de aprender. Se auto-enseñó a tocar el piano porque vio a Pharrell (su gran ídolo) hacerlo en un videoclip. “My own role where niggas that record and that can play keyboard” dice en “The Tape Intro” (la primera canción de la primera mixtape). En “Fin” cita, a la manera del “Teachers” de Daft Punk, todas las personas y artistas que le han inspirado, en una lista que incluye a una larga lista de amigos y a personajes como Ralph Lauren, Marshall Mathers, Dave Chapelle, Terry Richardson, Hitler, Mussolini y Salvador Dalí además de “todo el porno del mundo”. En lo musical, su gusto se muestra igual de omnívoro. Además de Pharrell, su otro gran héroe es Roy Ayers, mientras que su dieta diaria cuenta con generosas dosis de jazz francés y bandas como Portishead, Washed Out, Beach House y Broadcast. Unos gustos que, unidos a su manera de expresarse en las entrevistas (siempre que esté por la labor), demuestran que estamos delante de una figura que va mucho más allá de ser un tocapelotas descerebrado. Y es que, en el fondo, Tyler no es más que un chico creativo que, como todos, tiene un lado oscuro. La diferencia es que él lo muestra al mundo en toda su crudeza. Así es como es capaz de parir discos como “Goblin”, su reciente segundo álbum. Un trabajo denso, complejo y confesional al que cuesta encontrarle paralelismos en el hip hop actual.

A pesar de su actitud volátil, en contraste con otras personalidades tempestuosas que han dominado el rap, Tyler da la impresión de ser un chico centrado (sí, no es broma) y con un plan bien definido en su cabeza. Un plan que, además de música, de momento incluye un programa cómico para Adult Swim, en la que será la primera (y presumiblemente no la última) incursión de Odd Future en la televisión. Y es que, en otra paradoja (estamos hablando de un grupo al que muchos han catalogado como horrorcore, aunque ellos lo hayan repudiado), el humor juega un papel muy importante en la propuesta de Tyler, The Creator. Solo hay que ver los vídeos promocionales que acompañan un álbum tan oscuro como “Goblin”, en los que encarna a Thurnis Haley, un viejo aficionado al golf que canta las excelencias de su deporte favorito.

Así pues, estamos ante una figura poliédrica con un carisma magnético que, si nada se tuerce, debe dirigir a su crew al trono del hip hop de la próxima década. Y todo fiándose únicamente de su talento, su instinto y su capacidad de trabajo. Siendo, simplemente, un chaval de 20 años haciendo lo que siempre había soñado. Alguien que aún habiendo colaborado con The Neptunes en el estudio sigue teniendo sus posters en su habitación. Un chico que está experimentado el éxito popular pero que no quiere dejar de vivir como el fan que siempre ha sido. Por eso dice que no le interesan ni el dinero ni la fama, que todo lo que hace es por el simple placer de hacerlo. A lo que podríamos añadir una inquebrantable obstinación en demostrar al mundo (su padre el primero) que va a llegar a donde se proponga. Esto no ha hecho más que empezar, claro. Pero, de momento, el chico que sacaba malas notas aún no tiene edad para beber y ha construido un imperio de culto. Y esto ya no se lo va a quitar nadie.

Lo mejor de Odd Future (selección de mixtapes)

Pero no todo es Tyler, The Creator en Odd Future. Hay más obras interesantes editadas por el colectivo y todavía disponibles para descarga directa y gratuita en su página web. A continuación, una guía para bucear entre lo esencial del grupo que está dirigiendo el camino del rap del futuro.

“The Odd Future Tape” (2008)

La mixtape que prendió la mecha. La postearon en abril del pasado año, pero aseguran que ya la habían editado en 2008 y que las canciones estaban grabadas desde 2007. Protagonistas: Tyler Creator, Left Brain y Hodgy Beats acompañados del equipo de producción Super 3 y Casey Veggies. Detrás de la estética maquetera ya se adivinan algunas de las que luego serían señas de identidad de la crew, especialmente en las aportaciones de un Tyler (también encarnado en Ace) que se muestra sorprendemente maduro y que ya muestra su afición a la manipulación vocal. El resto de participantes se mantiene, en cambio, dentro de los parámetros que se pueden esperar de un chaval de 16 años. El discurso aún no es tan cohesivo ni impactante (la ultravioléncia aparece en cuentagotas) y faltan muchos de los protagonistas actuales, pero canciones como “The Tape Intro”, “Bitches Brewin’ ”, “Pimp Slap” o “Commercial” ya apuntaban muy alto.

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Tyler, The Creator: “Bastard” (febrero 2010)

Aquí las cosas empiezan a ponerse serias. Enteramente producido por Tyler, es uno de los trabajos más descarnados y autárquicos que ha dado el rap en los últimos años. Una colección de brutales relatos sobre su padre, violaciones y todo de inhalaciones nasales alimentados por la ira en los que Tyler ya ha madurado su rasposo tono vocal, añadiendo el componente demoníaco a sus viperinos flows. En lo musical, se combinan los beats crudos y apocalípticos con pasajes más deep y cósmicos, en una dicotomía sonora que se ha convertido en uno de los distintivos del joven músico. Con aportaciones de prácticamente todo el grupo, se trata de un trabajo cohesionado y con un discurso muy definido, en el que sorprende la capacidad de Tyler de filtrar el humor en sus escabrosas escenas. Por todo, un disco fundacional.

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Earl Sweatshirt: “Earl” (marzo 2010)

Earl Sweatshirt (su nombre real es Thebe Kgositsile) tiene 17 años y, según reconocen sus propios amigos, es el mejor MC del colectivo. Un chaval con pinta de despistado, con una mente retorcida y un don natural para las rimas tan intricadas como certeras. Como a Tyler, le gusta rapear sobre violaciones, cocaína y asesinatos, todo con el lenguaje más sucio que uno pueda imaginar. El chico más listo de la clase al servicio de instintos maléficos. Lo grande es que, después del primer impacto, digamos, moral, uno se da cuenta de que lo verdaderamente más impactante de este trabajo es lo sobrado de talento y recursos que anda un chaval que por entonces contaba con 16 años. Producido por Tyler y Left Brain, entre otros, aquí los beats suenan más rudos y explosivos que nunca, con algunas excepciones como la sedosa “Luper”. Vídeos como el de “Earl” y, sobre todo, su misteriosa desaparición, lo han convertido en un héroe de culto en la red. Ahora que al parecer ya se sabe dónde anda, solo queda esperar la reunión con Tyler. Si siguen pariendo música como esta, será difícil que alguien les pare.

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MellowHype: “BlackenedWhite” (octubre 2010)

El segundo trabajo del dúo, compuesto por Hodgy Beats y Left Brain, nos los presenta como una entidad ya plenamente cohesionada. Seguramente, el talento del pausado Hodgy reluce más como escudero de Tyler, pero aquí se muestra más afilado que nunca y, sobre todo, está acompañado de beats gloriosos. Y es que, Left Brain, es, seguramente, uno de los mejores beatmakers de su generación. Con una visión cósmica y psicodelica en la que sobrevuela el espíritu de Dilla, aquí presenta una colección de neblinosos beats que, en cortes como “Hell” o “Right Here”, alcanzan cotas magistrales. Sobre ellos, Hodgy rapea sobre chicas, marihuana y matar a policías. Después de “Goblin”, será el segundo trabajo editado por el colectivo que tendrá un lanzamiento “oficial”, en este caso vía Fat Possum, razón por la cual ya no está disponible para descargar en la web de Odd Future.

Frank Ocean: “Nostalgia, Ultra” (febrero 2011)

Frank Ocean tiene 23 años, pero ya es un veterano en la industria; ha escrito canciones para Brandy, John Legend, Justin Bieber y estuvo contratado por Def Jam, aunque se le ignoró por completo. En su huida recaló en Odd Future y les entregó un “Nostalgia, Ultra” que se ha confirmado como un refinado trabajo de RnB tan reflexivo como sensual sobre relaciones de pareja, chicas peligrosas y fiestas a deshora. Todo ello sobre beats siempre lustrosos entre los que sobresalen conocidos hits como el “Strawberry Swing” de Coldplay, el “Electric Feel” de MGMT o, incluso, el denostado “Hotel California” de los Eagles. No aparecen ninguno de los miembros del colectivo, y tanto por sonoridad como por temática es una suerte de rareza en la discografía del grupo (más emparentado con el funk galáctico de The Jet Age Of Tomorrow que con el rap descarnado de cualquiera de sus colegas). Pero lo que le mantiene arraigado en la propuesta del colectivo es la brutal honestidad con la que relata el mundo que le rodea: en su caso, es el trabajo de un joven artista experimentando los altibajos de la industria musical en Los Ángeles. También es el disco que demuestra que los wolves también saben cantar, el disco que todos los fans de OF deberían poner a sus novias.

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Recuerda que Odd Future estarán actuando el sábado 28 de mayo en el San Miguel Primavera Sound 2011. Puedes comprar tus entradas para el festival aquí.

PlayGround es media partner de Primavera Sound En esta segunda parte del artículo dedicado a Odd Future nos centramos en la figura pivotal de Tyler, The Creator, el eje del colectivo y el posible gran revolucionario del hip hop actual. De regalo, una selección de las mejores mixtapes del grupo californiano.

Parte I: Odd Future. Violencia, drogas y hip hop.

Tyler, The Creator Goblin Crítica: '' Goblin''

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