Columnas

El nuevo MySpace: primeras impresiones del relanzamiento de la red social

Ayer se lanzaba la renovada red social. Hemos estado indagando en su funcionamiento y éstas son nuestras primeras impresiones sobre el funcionamiento de la red social y su tremendo lavado de cara.

Si Facebook cada día te agota más con sus updates y sus lagunas en términos de privacidad; si crees que Twitter es demasiado escueto y simple para mostrarte al mundo; si le has cogido tirria a Soundcloud desde que renovó su interface y funcionamiento, entonces quizás deberías darte una vuelta por el nuevo MySpace. Aunque todas sus funciones no estén listas, la red social mejora muchos aspectos en los que otras cojean.

Ayer saltaba la noticia. El nuevo MySpace ya estaba listo. Y pese a todo, nadie se lanzaba a probar la renovación de la que fue la primera gran red social musical. Ni trending topic en Twitter ni un comentario en mi timeline de Facebook. Somos reacios a crearnos nuevos perfiles en internet, no cabe duda de ello. Sin embargo, el hartazgo que provocan los constantes cambios en otras redes puede propiciar el segundo encumbramiento de MySpace como red de redes, máxime si la música es el eje vehicular de nuestras actividades. Se nota que la nueva versión ha trabajado precisamente en eso, en las lagunas que dejan las otras redes sociales ya existentes. Sin mucho tiempo para indagar en profundidad, con algunas de sus utilidades todavía en construcción y sin apenas amigos y/o conocidos con los que interactuar para valorar cómo funcionan las relaciones entre usuarios, hemos llegado a nuestras primeras conclusiones sobre el proyecto empresarial de Justin Timberlake que, por cierto, no para de aparecer con su nuevo single mientras navegas por sus rincones.

1. ¿Quién eres?

Al nuevo MySpace se puede acceder con tu cuenta de Twitter, con tu cuenta de Facebook o con tus credenciales del MySpace de toda la vida. También puedes crear una cuenta totalmente nueva, que es nuestro caso. Leo en algún blog que si te “logueas” a través de Twitter, por ejemplo, el procedimiento se mantiene; esto es, la información de Twitter no migra a tu nuevo perfil de MySpace. Nombre, usuario, fecha de nacimiento y procedencia son los únicos datos para acceder. Una vez introducidos los datos personales la red te pregunta quién eres: músico, fan, diseñador, periodista, escritor… ¿Y si eres más de una de esas opciones? ¿Tiene cada una de ellas un display diferente? No lo sabemos, pero suponemos que los perfiles de músicos, por ejemplo, podrán subir audio y vídeo, cosa que nosotros no hemos conseguido hacer con un perfil de periodista.

2. Privacidad

La segunda pregunta que te hace el nuevo MySpace tras crear la cuenta atañe a la privacidad. “¿Desea usted un perfil abierto o un perfil restringido?”. Clico en abierto para poder mostrar mi flamante nuevo perfil a mis allegados. Primer sorpresón. Resulta que, aunque tu perfil sea abierto, sólo tendrán acceso a él aquellas personas que estén logueadas en MySpace. Esto tiene su parte buena y su parte mala. La buena es que al usuario llano, a la persona de a pie, le puede dar mucha más confianza en términos de privacidad que, por ejemplo, Facebook, sus oscuras maniobras y sus términos y condiciones sin fin. Parte mala: si eres un músico o un profesional de otro campo que busca presencia en internet, el perfil de MySpace sólo servirá para mostrarte a otros usuarios de la red social. Ésta es la primera diferencia que encontramos con la antigua versión de MySpace. ¿Qué pasa si elegimos “perfil restringido”? Pues que nosotros decidiremos quién sí y quién no podrá ver nuestra información. Resumiendo, el perfil abierto funciona como Twitter mientras que el restringido funciona como Facebook.

3. Display horizontal

Una vez dentro, empezamos a familiarizarnos con el diseño. Primera novedad, el display es horizontal; el scroll se realiza de izquierda a derecha, algo a lo que cuesta acostumbrarse en un primer momento pero que aporta personalidad a la renovada red social. Otro aspecto del diseño altamente atractivo es que imagen y texto siguen una especie de retícula, con aspecto de magazine. La tipografía a mí, que no tengo ni idea de diseño gráfico, me parece maravillosa. Pero seguro que habrá detractores con más formación. En esta horizontalidad siempre está presente una barra en la parte inferior de la pantalla. En ella se accede a un reproductor de música (muy similar a la radio que ofrecemos en PlayGround), así como acceso directo a la página principal, a nuestro perfil y a las acciones básicas que ahora describiremos.

4. Descubrir, buscar, conectar

Con esta sencilla trinidad se esquematizan las acciones de MySpace. Descubrir es la más adecuada en los primeros momentos de familiarización. Desde esta opción se tiene acceso a una serie de contenidos que te sugiere la propia red. No queda claro qué criterios sigue, pero se estructuran en gente, música, vídeos, mixes y radio. Hay también una opción “Trending” que, intuimos, ofrece el contenido con el que más gente está conectando (esto es, que más gente está añadiendo a sus propios perfiles). Si ya sabes qué quieres encontrar sólo tienes que utilizar el buscador. Los resultados de búsqueda son similares a los que ofrece Spotify: canciones, artistas, álbumes y perfiles de personas. Por último, conectar es la acción con la que se construye el perfil propio. Descubres o buscas un contenido, artista o persona y conectas con él. La acción se añade a tu timeline.

5. Círculos concéntricos

Dos círculos, como dos alianzas, uniendo sus mitades representan gráficamente la acción final e indispensable sobre la que se asienta el funcionamiento de MySpace. Yo conecto contigo, el círculo izquierdo –que me representa- aparece relleno. Tú conectas conmigo, el círculo derecho –que te representa- aparece relleno. Cuando ambos conectamos, los círculos se convierten en una única circunferencia rellena. Convertir en gráficas las acciones básicas ayuda a entender el funcionamiento de la red social y es otro punto muy a favor cuando se juzga el nuevo aspecto de MySpace.

6. La música, la base de todo

Tal y como ocurría en la anterior versión de MySpace, la música fundamenta el funcionamiento de la red social. No sólo porque el reproductor es omnipresente en la barra inferior, sino porque los resultados de búsqueda priorizan canciones, álbumes o artistas. Y cuando se trata de un vídeo, la imagen ocupa prácticamente toda la pantalla, lo que permite disfrutar del clip en todo su esplendor sin necesidad de salir de la url de la red social para entrar en YouTube y verlo a pantalla completa. Pero, ¿de dónde sale el catálogo? Ésta es la primera gran duda. Artistas como Beyoncé, Timbaland o el propio Justin Timberlake, promocionados por la propia red, no tienen su catálogo completo. Tampoco está muy claro si dentro de este catálogo están las canciones subidas en los antiguos perfiles que nunca se cancelaron.

7. El post también existe

¿Cómo rellenar de cosas tu timeline? Ya hemos explicado que cada contenido con el cual conectes aparecerá en tu biografía o timeline de tu perfil. Pero, ¿qué pasa si quiero decir algo? También existe la opción de “postear”; sin embargo, las opciones son limitadas. Se puede añadir texto, pero sólo 150 caracteres (10 más que un tuit), se puede añadir una canción, pero sólo de las disponibles en el catálogo; se puede añadir una foto, pero sólo desde el disco duro del ordenador, y se puede especificar la localización (o no). ¿Y si quiero postear un vídeo de YouTube o una foto de Instagram? De momento, lo único que se verá es una URL. En este aspecto, implementar la función de embed para contenido gráfico haría mucho más visual los perfiles de los usuarios. Aunque hay que tener en cuenta que estas son las opciones para un perfil de periodista, que es con el que estamos haciendo las primeras investigaciones.

8. Interacciones con YouTube, Vimeo, Instagram, Twitter, etc.

Como ya hemos apuntado, estamos loggeados sin haber relacionado nuestras otras cuentas en Twitter y/o Facebook. No sabemos si aquello que posteamos o tuiteamos aparecerá en nuestro timeline de MySpace. Asimismo, desde un perfil de periodista es imposible insertar un vídeo (ni por código, ni por url, ni subiéndolo desde nuestro disco duro), mientras que las fotos, tal y como ocurre en Facebook, han de proceder de nuestros archivos. ¿Cómo va a interactuar el nuevo MySpace con otras herramientas 2.0 como Vimeo o Instagram? Suponemos que hay una negociación de por medio que, de no llegar a buen puerto, dejaría cojeando la usabilidad de la nueva red social.

9. Monetización

El gran problema de internet, el quebradero de cabeza de cualquier genio de la red. ¿Cómo convertir en dineritos el tráfico y/o el contenido? ¿Pagar por usar en la era de lo gratis? Ni de coña. ¿Cargarse el precioso y estudiado diseño con horribles banners de juega online a construir tu aldea jíbara o conoce chicas sexys en tu ciudad? Chungo. Tal y como se presenta ahora mismo MySpace, es imposible saber cómo va a rentabilizar el servicio. La única opción que se nos ocurre, a priori, es cobrar a discográficas y/o artistas por tener presencia en la red social. Con las majors podría funcionar pero, ¿qué pasaría con los usuarios pequeños, con los artistas Creative Commons, con gente que crea música como pasión y no como medio de vida? El de la monetización es el aspecto más obtuso que presenta, hasta ahora, el nuevo MySpace.

10. Tom está, no os preocupéis

¿Qué sería de MySpace sin Tom? Nada. La red ha cambiado de dueños, de funcionamiento, de diseño… Pero hay cosas que no cambian. Aunque ahora no es por defecto el primer amigo que haces, puedes conectar con Tom en su perfil, que sigue luciendo la misma foto que tenía en la antigua versión. Aunque no tuvieras perfil en la anterior versión de MySpace, esa sonrisa es inconfundible.

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