Columnas

Maxis recomendados de octubre (parte 2): la dosis techno y house

Segunda remesa de EPs del mes a tener en consideración, centrada en esta ocasión del espectro más deep y vieja escuela de los ritmos 4x4

Segunda remesa del mes con un cargamento de diez maxis a tener a consideración. En esta entrega nos volcamos en la mercancía más abiertamente orientada hacia el techno y el house de intención old school y acabados profundos. Todo joyas, por supuesto.

El fin de mes se acerca y aunque nuestras tarjetas de crédito pidan clemencia siempre se puede encontrar un recoveco (aunque sea imaginario) en nuestras cuentas corrientes para la dosis de plástico negro mensual. Tras una primera entrega más centrada en el espectro beat y los dominios bass, aquí llega una nueva remesa de maxis, esta vez más enfocada a terrenos house y techno. Una selección en la que caben desde lo más refinado a lo más bruto, del respeto a la tradición a la mirada iconoclasta, de los white labels subterráneos a los EPs de remixes de relumbrón. Una perspectiva transversal pero que sobretodo busca poner el foco en la calidad. Y es que teniendo en cuenta que el consumo de vinilo se está convirtiendo en un lujo, vale la pena tomarse unos momentos de reflexión antes de extender el dedo al datáfono cual pistolero exaltado.

Willie Burns: “The Overlord” [The Trilogy Tapes, 12”, TTT005]

Trilogy Tapes, el sello del diseñador Will Bankhead (quién también gestiona Hinge Finger a medias con Joy Orbison), se ha convertido en una de las marcas más fiables del subsuelo británico. En esta ocasión reclutan a Willie Burns, el proyecto más reciente del neoyorquino William Burnett, al que los más atentos ya conocerán como Speculator o Grackle. Si sus anteriores lanzamientos en Crème y L.I.E.S. estaban eminentemente centrados en el house de espíritu pretérito aquí la mirada es más amplia. El corte titular rezuma old school hardcore por todos sus poros, con la particularidad de parecer ejecutado desde el interior de una insalubre cubo metálico. “Duh Duh Dunk”, el track más abiertamente house, se cuece a fuego lento a base de acordes arenosos y pianos recónditos hasta estallar en un frenesí de melodías arpegiadas y rims de 707. En la cara B “African Love Story” hace honor a su título e incorpora influencias afro por la vía de secuencias nerviosas y ritmos a contrapié mientras que “Summer In The Grass” abraza el funk crepuscular de ascendente robótico, con una melodía que parece tocada con una calculadora de bolsillo.

Barnt: “Is This What They Were Born For?” [Magazine, 12”, Magazine 6]

Las primeras noticias de Barnt las tuvimos de la mano de Magazine, el boutique-label de Colonia del cual Daniel Ansorge (el hombre detrás del proyecto) es uno de los fundadores. Ahora, y tras un excelente maxi en Mule, el productor regresa a casa con “ What Is A Number, That A Man May Know It?”, un 12” cuyo corte titular lleva semanas sonando en las sesiones de los selectores más ilustres de la ciudad (léase Pachanga Boys o Michael Mayer). No es de extrañar puesto que el track en cuestión recupera en cierto modo la facción más exuberante del sonido Kompakt pero añadiendo un giro kosmische que le da una idiosincrasia muy particular. Partiendo de devaneos sintetizados, la canción se construye a partir de la superposición de melodías ampulosas acentuadas por hats a negras, trazando una pequeña epopeya cósmica que alcanza el clímax con arpegios al borde del delirio. “All Worlds All Times” vuelve a apostar por las evoluciones psicóticas, pero esta vez desde una perspectiva más sombría y apoyándose en un ritmo mucho más abiertamente house. En “U R D J”, Ansorge vuele a asomarse a los senderos ambient que ya había transitado en su aportación al “Pop Ambient 2011” y firma una composición en la que también dominan las melodías entre tinieblas y la ambientación embrujada.

Auji: “Conclusion Came To You” [Aniara, 12”, ANIARA 05]

La última incorporación al inmaculado catálogo de Aniara viene firmada por el japonés Auji, del que hasta ahora sabíamos poco o nada. Lo que sí es un hecho es que su propuesta encaja como un guante en la estética del sello sueco, sin duda una de las plataformas que con más cariño está tratando el sonido deep-house moderno. En “Conclusion Came To You” el productor de Tokio aborda los sonidos refinados y atmósferas penetrantes inherentes en el estilo desde una perspectiva cósmica, tejiendo melodías percusivas que suenan a traslación sonora de las Lágrimas de San Lorenzo. En la segunda parte del track la sensualidad ingrávida se ve reforzada con la incorporación de soñolientos susurros femeninos. El maxi se cierra con un “Aniara Remix”, firmado a medias entre Dorisburg y Fabian Bruhn (responsable del sello), que busca acercar el track a la pista de baile reforzando su peso rítmico.

Joey Anderson: “Earth Calls” [Deconstruct Music, 12”, DEC-04]

Aunque ya lleva unos años operando en la escena del house underground neoyorquina, los focos no se fijaron realmente en Joey Anderson hasta que Levon Vincent escogió su “Earth Calls” para abrir su “Fabric 63”. Medio año después de la edición del mix, el corte al fin ve la luz en vinilo, en un lanzamiento que, además, sirve para re-activar Deconstruct Music, la plataforma que gestionan Anthony Parasole y el propio Vincent. El track que da título al maxi es una producción de deep techno de ritmos desnudos, secuencias obsesivas y pianos tenebrosos muy en la línea estética que propone el mismo Vincent. Música polvorienta para bailar en la oscuridad. En la cara B, “Hydrine” presenta un sonido aún más morfínico y sumergido, disponiendo texturas húmedas sobre las que deambulan ecos abisales y sintetizadores disfuncionales, como si escuchásemos la construcción de un túnel submarino desde la distancia. Como es tradición con los lanzamientos del sello, el 12” llega en un white label de edición limitada estampado a mano. Esto significa que los despistes se pagarán caros.

Two Dogs In A House: “Eliminator” [L.I.E.S, 12”, LIES016]

El sello L.I.E.S. sigue dando muestras de su envidiable estado de forma y continua manteniendo una endiablada velocidad de crucero. Tal y como nos adelantó el gran Ron Morelli en su entrevista para estas páginas, la nueva entrega del sello llega protagonizada por Two Dogs In A House, el proyecto que comparten Jason Letkiewicz (Steve Summers, Malvoeaux, Innergaze) y el propio Morelli. En este caso la pareja dobla la apuesta y entrega uno de los maxis más ásperos y mugrientos de los últimos meses. Las dos partes de “Eliminator” fueron grabadas el pasado verano en un estudio subterráneo de Estocolmo con “acceso ilimitado a máquinas y sin distracciones provenientes del mundo exterior”. El resultado son dos cortes de house a bocajarro, tan asfixiantes y malsanos como placenteros para los que se regocijen con la fuerza bruta maquinal. Cajas de ritmos acabadas en punta, latigazos de sintetizadores cabreados y presión extrema. Dolor y pasión. El videoclip de “Eliminator” está centrado en imágenes de bondage; nunca una metáfora fue tan acertada.

Italojohnson: “Vol.6” [Italojohnson, 12”, ITJ 06]

Dentro de las incontables series de productores anónimos servidas en white labels estampados a mano, Italojohnson es una de las que más en forma se ha mostrado en los últimos meses. Nacida en 2010 en Berlín, con solo cinco entregas la plataforma se ha convertido en un referente para aquellos que busquen house y techno de filiación analógica y espíritu old school. El reciente sexto volumen se mantiene fiel a los estándares del sello, tanto en términos formales como de calidad. Aquí no hay trampa ni cartón; producciones simples, pensadas directamente para la pista, en las que el capturar la energía que predisponga al derramamiento de sudor pasa por encima de cualquier tipo de floritura formales. En la cara A (evidentemente, aquí no hay títulos que valgan) asoman ritmos tribales que propulsan mugrientos sintetizadores de intenciones malsanas. El primer corte de la cara B se acerca a los ritmos electro conjugándolos con pads de filiación detroitiana y pequeños esbozos vocales mientras que el track que cierra el maxi apela directamente al espíritu jacking aunando oscuridad y sensualidad latente con la solvencia habitual.

Xosar: “Nite Jam” [Rush Hour, 12”, RH X-2]

La irrupción de Xosar estuvo envuelta en misterio, sobre todo a raíz de unas fotos promocionales que eran el sueño húmedo de cualquier nerd de la música hecha con máquinas. A raíz de una serie de pistas (paralelismos sonoros, colaboraciones, recurrentes coincidencias espacio-temporales), muchos apuntaron que probablemente se trataba de una nueva aventura de Legowelt. Al final, ha resultado que detrás de Xosar se esconde Sheela Rahman, originaria de San Francisco y actualmente establecida en Holanda (hay vínculo con Legowelt y va más allá de lo musical), fanática de las Electribe, los sintes Roland y diseñadora gráfica a tiempo parcial. Tras estrenarse a principios de año con dos 12” en L.I.E.S. y Rush Hour, respectivamente, ahora regresa a la marca holandesa con “Nite Jam”. En el corte principal destaca el alejamiento de su habitual house exuberante para abrazar el techno de raigambre dub, retorciendo delays encima de ritmos marciales e invocando espíritus embrujados. La joya, sin embargo, es “Elixir Of Dreams”, una ambrosía de deep house metropolitano que recupera con ambientes de saudade urbana que recuerdan al magistral álbum de The Other People Place.

John Talabot: “ƒin Remixes Part 1” [Permanent Vacation, 12” + 10”, PERMVAC 101-1]

Con el “ƒin” de John Talabot consolidado como uno de los grandes discos del año, Permanent Vacation edita ahora la primera tanda de remixes del álbum. Protagonizado por Pachanga Boys, Kenton Slash Demon y Bullion, el lanzamiento llega dividido en un 12” y un 10”. El maxi está acaparado por los tres remixes de la últimamente ubicua pareja que forman Superpitcher y Rebolledo, quienes parten de distintos elementos de la elegíaca “When The Past Was Present” para firmar tres revisiones que comparten la idea de simplificación y una naturaleza abiertamente funcional. “Purple Remix” es la más fiel a la original, manteniendo todo su corpus melódico y alimentándolo con un insistente ritmo guiado por cencerros orientado a facilitar su pinchaje. “Red Remix” prefiere centrarse en la remodelación del espectro de graves, introduciendo una rugosa línea de bajo que oscurece el ambiente general de la canción mientras que “Blue Remix” pone el foco en el hipnotismo vocal y añade un ritmo de tintes electro en lo que se convierte la reconstrucción más personal de las tres. Más allá del factor club, para el 10” se reservan dos gemas a cargo de Kenton Slash Demon y Bullion. Los daneses gravitan alrededor de la épica melodía de “Last Land” y la envuelven en ritmos rotos, pads algodonosos y manipulaciones vocales en un remix que equilibra vigor y vaporosidad en favor de la emoción. Bullion, por su parte, huye de la idea de remix tradicional y se saca de la chistera una versión en toda regla en la que re-formula “Destiny” desde la sofisticación pop que ya dominaba en su excelente “Love Me Oh Please Love Me”.

Sano: “Chupa” [Cómeme, 12”, CÓMEME#17]

Pocos sellos del negociado bailable pueden presumir de una personalidad tan definida como Cómeme. Fiel a un núcleo de artistas con evidentes vasos comunicantes, la plataforma fundada por Matias Aguayo y Gary Pimiento se ha centrado, con sus últimos maxis, en descubrirnos nuevos talentos surgidos de latitudes sudamericanas. El última en sumarse a su catálogo es el colombiano Sebastian Hoyos, alias Sano, a quienes los seguidores de la marca ya conocerán por su aportación al EP recopilatorio que editó el sello el pasado verano. En su primer lanzamiento propio Hoyos, actualmente afincado en Berlín, maneja la misma receta que muchos de sus compinches; ritmos crudos, elementos prestados del house y el espectro disco y espíritu iconoclasta no exento de un peculiar sentido del humor. “Disco Noche” abre el 12” haciendo honor a su título disponiendo ambientes de luz tenue y peligros ocultos en los que los ritmos house emulsionan con elásticos acordes de ascendente boogie. Completan la cara A “Bad Boys”, que abraza el electro-funk de reflejos claroscuros y “En Negro”, que homenajea las fuerzas primitivas del Chicago house. En el reverso, “Chupa!” da buena cuenta del sentido del humor un tanto delirante al que hacíamos referencia unas frases más arriba de la mano de la aportación de Naty (novia del productor), quién se marca un freestyle a mayor gloria del dígrafo “ch”. Cerrando el maxi, “La Siete” vuelve a apostar por vocales obsesivas, está vez combinadas con una penetrante línea acid.

Morning Factory: “Anna Logue's Sleepover” [Clone Jack For Daze, 12”, C#JFD14]

Morning Factory es uno de esos proyectos generalmente poco favorecidos por los focos pero a los que aún no se les conoce un paso en falso. Una trayectoria guarda paralelismos con su sonido: house estiloso y respetuoso con la tradición, que no inventa nada pero con el suficiente savoir faire en la ejecución para no resultar intrascendente. A todo esto, este “Anna Logue's Sleepover” para la serie Jack For Daze de Clone es una de sus mejores entregas hasta la fecha. Aquí el punto de mira es claro; la segunda ola del Chicago house, en la que productores como G-Strings o Ron Trent buscaron aunar la crudeza de los ritmos con atmósferas mucho más deep y emocionales. En el corte titular los patrones de 707 sirven de sustento a una sucesión de arrebatos melódicos ejecutados con pads reconfortantes y teclados de campanillas. En “Sleepwalk”, por su parte, el ritmo es más rotundo y el bajo más persistente, construyendo un armazón pistero sobre el que emergen evocadoras melodías que invitan a dejarse llevar por las corrientes de la ciudad del viento y planear sobre la metrópolis en horas crepusculares.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar