Columnas

Dentro de cada hombre sintético hay una mujer electrónica

Momus

Ursula Bogner Jan JelinekLa mujer en el lado izquierdo de la foto de arriba no existe. Se llama Ursula Bogner – quiero decir, ella NO se llama Ursula Bogner – y sabemos que no existe porque Wikipedia no tiene una página sobre ella. Ni en alemán, ni en inglés, ni en ningún otro idioma.

¿Qué es eso? ¿Que hay mucha gente que existe y que no tiene páginas en Wikipedia? De acuerdo, pongámonos más específicos. Esta imagen pretende ser la fotografía de un artista pionero de la electrónica que nació en 1946 y murió en 1994 a la edad de 48 años. El sello Faitiche (pronunciado como “fetish”), montado por el pionero del buscador del loop y del jazz-glitch Jan Jelinek (arriba a la derecha), ha editado lo que tiene la intención de ser una complicación de los experimentos radiofónicos de Ursula Bogner hechos entre 1968 y 1998. Podeis escuchar el disco entero -y leer la nota de prensa- aquí.

Ahora, difícilmente seré la primera persona en decir que esta atractiva y excéntrica música no suena mucho como una serie de visionarias, proféticas, premoniciones del singular y minimalista microsonido del siglo XXI, como lo compuesto y editado recientemente por un artista contemporáneo de la electrónica que vive en Berlín –digamos que Jan Jelinek – acompañado de una divertida y juguetona nota de prensa. Y no seré el primero en especular sobre la idea de que la “mujer” en la foto es de hecho Jelinek travestido.

Sin embargo, uno de mis dichos favoritos es “Cada mentira crea un mundo paralelo; el mundo en el que es verdad”. Así que estoy interesado en el mundo paralelo en el que Ursula Bogner es creíble, y existe realmente.

Derbyshire (izquierda) y Oram (derecha) trabajaron para el taller radiofónico de la BBC en los años 50 y 60, usando la edición de cintas (cortando y pegando), y la filtración y síntesis para crear evocadores sonidos para piezas de teatro y documentales para la radio. El más famoso –y asombrosamente futurista – tema de Derbyshire, fue el tema para la serie de ciencia ficción para niños "Dr. Who", que se adelanta a Kraftwerk por más de una década. Rockmore era una habilidosa intérprete del theremin en 1930, justo después de que el instrumento “gestual cantante” hubiera sido inventado.

Si Ursula Bogner puede encajar plausible y confortablemente en esta línea de mujeres dedicadas a la música electrónica, su creador (Jelinek, el Dr Frankenstein de la Sra Bogner) puede también formar parte de otra, igualmente admisible, tradición: la del grupo de artistas masculinos con un alter ego femenino.

Por supuesto también hay ambiguos indecisos en el mundo de la música: Terre Thaemlitz, Genesis P-Orridge y Pete Burns se han transformado en mujeres o han optado por la cirugía para hacer sus cuerpos más femeninos.

Los artistas musicales que trabajan en el género conocido como "clicks and cuts" puede ser que tengan un interés especial en cambiar de género. Después de todo, si estas editando música sintética todo el día – abrir, cambiar, guardar archivo – ¿por qué no aplicar los mismos principios de flujo y fluidez, activismo y artificialidad a tu cuerpo, a tu género?

¿Si ningún sonido es “natural” para el músico electrónico, por qué debería haber algo natural o predestinado acerca del cuerpo en el que resulta que has nacido, o el género asignado al mismo al nacer? ¿Por qué no hacer click y cut con tu propia carne, y editar tu identidad? ¿Por qué no sintetizar y "sintetizear"?

Y ya que estás en ello, a lo mejor querrás hacer lo que ha hecho Jan Jelinek con Ursula Bogner; enviar tu avatar al pasado para efectuar una pequeña cirugía plástica en la historia, sólo para ver cómo queda.

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