Columnas

Más allá de Cansei de Ser Sexy: un mapa de la escena indie en Brasil

El gigante latinoamericano se está convirtiendo en un vivero de nuevas bandas que están llamadas a ocupar un lugar importante en el pop mundial. Nos adentramos en la escena de la mano de Cícero, Silva y otros nombres de futuro

Nos acercamos a la música independiente que se está produciendo en estos momentos en uno de los países que marcan el ritmo del mundo. Brasil no es sólo una potencia musical contrastada y una potencia económica emergente, sino también uno de los caladeros de futuros para el indie. Descubre lo que hay más allá de Cansei de Ser Sexy.

Ahora que la vida cultural del mundo entero está a un click de ti y teniendo en cuenta que Brasil es un país que habla con la voz de sus músicos, parece mentira que el artista brasileño que más retumba en los oídos de medio mundo sea Michel Teló. Sin querer desmerecer al creador del contagioso “Aí, Se Eu Te Pego”, los viejos románticos se preguntan qué fue del país de los vanguardistas de la bossa nova, de la revolución de la Tropicália, Os Mutantes, Caetano Veloso, Gilberto Gil y un enorme etcétera.

Pese a que llegue a Europa poco indie del gigante latinoamericano y su principal exportador sea un grupo que canta en inglés, Cansei de Ser Sexy, no tardará mucho la escena alternativa planetaria en poner sus ojos y aclamar a las bandas que usan su sensual portugués en el país del todo a la vez: raíz y mezcla, futuro y tradición, vitalismo y saudade (palabra portuguesa que define la nostalgia y mucho más), tropicalismo y profundas herencias de la cultura europea, africana e incluso árabe y japonesa.

Con aroma de playa tropical y ecos de Beach House y Animal Collective, el virtuoso Silva acaba de debutar con un delicioso álbum de pop, “Claridão”, que pronto llamará la atención lejos de sus fronteras. Con menos arreglos y más guitarra, otro cantautor, Cícero, ha ido creciendo en la red desde que compartió gratis en internet su primer disco, grabado en casa, “Canções de Apartamento”, capaz de cantar música popular brasileña de manera dulce con distorsiones de guitarra finales al más puro estilo Radiohead. Pero hay más: la voz calmada y dulce de Marcelo Camelo, ex vocalista de la exitosa banda de rock Los Hermanos (precursores con clara influencia de Weezer de un primer boom del indie a finales de los 90); la sensualidad femenina de Sexy Fi o la alocada Letuce, la electrónica mezclada con música tradicional de Psilosamples o, aunque en otra frecuencia, las reinterpretaciones del hip hop de Emicida o Criolo.

Son sólo una muestra del emergente indie brasileño, que vive aún en su adolescencia. El constante crecimiento de la economía y de la clase media en Brasil, todavía en pleno auge, llega de la mano de una digitalización que está diversificando y divulgando de un modo más amplio y directo la escena musical y cultural del país.

Con su mirada de niño bueno de 26 años y bajo su enorme mata de rizos despeinados, Cícero explica en una cafetería de Ipanema su evolución hasta su actual éxito, que vivió su etapa crucial cuando se fue a vivir a Nueva York. “Allí, me puse a trabajar en un McDonald’s y vi que la gente hacía cultura por todas partes sin ganar mucho dinero pero consiguiendo subsistir. Empecé cantando y tocando la guitarra por la calle y también a familiarizarme con el concepto ‘do it yourself’. Cuando volví a Rio de Janeiro, tenía un ProTools y grabé un disco en mi piso con composiciones de toda mi adolescencia y juventud. Lo colgué gratis en internet y cada vez se fue divulgando más y más”.

De educación mucho más clásica y académica, Silva también vivió un impasse durante su estancia en un país de habla inglesa, en su caso Irlanda. “Cuando me veían tocar el violín por la calle y se enteraban de que era brasileño, todos se quedaban sorprendidos, pues asociaban mi país a la samba”, rememora. Pero en ninguno de los casos, y a diferencia de lo que ocurre en otros países, la influencia anglosajona eclipsó a los ritmos populares brasileños, inevitables en la educación y ADN de sus ciudadanos. Cícero usó estructuras de música tradicional y de raíz en muchas de las composiciones de su disco debut “Canções de Apartamento” y reconoce a Jõao Gilberto como uno de sus grandes referentes.

Arcade Fire, Metronomy, Radiohead o Bombay Bicycle Club son algunas de las bandas internacionales preferidas de Cícero. Preguntado por la aparente huella del emo en sus canciones, se confiesa poco conocedor del género. Sin embargo, se declara fan y se le enciende una sonrisa al oír hablar de Pedro The Lion, de modo que el entrevistador acaba de atar cabos. Los saltos de cantautor intimista a explosión de guitarras y batería, acentuados en directo, así como su llanto melódico y a veces roto recuerdan a músicos como el de Seattle.

En el caso de Silva, 24 años, su empape internacional alcanza a España. El festival barcelonés Sónar apostó por él cuando desembarcó en São Paulo este año pasado, pese a que no tenía todavía un disco en el mercado. El empujón en su carrera fue importante. Pero Sónar no sólo promociona a artistas noveles brasileños como él o Psilosamples, que tocó también su experimental apuesta de música tradicional y electrónica en la edición de Barcelona y que giró por Europa antes de conocer Brasil.

Al elegir a sus referentes, Silva señala a The xx y Sufjan Stevens y, realmente, su disco de cantautor con gran peso de teclado, violín y electrónica recuerda bastante al “The Age of Adz” de este último. Si entre sus contemporáneos no encuentra referentes brasileños, sí que llega de vuelta a su país con escala en España al hablar de El Guincho, claramente influenciado por el tropicalismo brasileño, como uno de sus artistas actuales preferidos. Silva convivió con la samba y la bossa nova desde muy pequeño y, como la mayoría de músicos del país, nombra a Caetano Veloso, Tom Jobim y Chico Buarque como grandes maestros. Pero los primeros contactos de Lúcio Costa (su nombre real) con la melodía llegaron de la mano de la música clásica y Chopin, gracias a su tío, que era pianista y le impulsó a tocar el mismo instrumento. Con la adolescencia, llegó a su vida el alcohol, la fiesta y el “OK Computer” de Radiohead. El resultado es un disco en el que los instrumentos clásicos conviven con el cavaquinho y sintetizadores de todos los colores creando un caleidoscopio onírico, vanguardista e irresistible.

Amigos entre sí, tanto Silva como Cícero contaron en su día con el aval de Studio SP, sala de conciertos radicada en São Paulo que pasa por ser uno de los principales nidos de exposición de nuevas bandas. Nacida en 2006, la sala albergó en uno de sus primeros conciertos a Cansei de Ser Sexy. En Rio nació otra sucursal con el nombre de Studio RJ y, en una ciudad con una escena alternativa algo más dispersa, se convirtió de inmediato en la principal vitrina de nuevos grupos alternativos del país.

Ex secretario de juventud de la ciudad de São Paulo, Alé Yousseff es uno de los propietarios y fundadores de la sala, que vio en su día necesario crear “un punto de encuentro de las novísimas escenas presentes en la ciudad que buscaban un espacio”. De jueves a sábado, bandas de los más diferentes estilos se exponen en Studio SP y también en Rio. “Brasil es un país de mezcla, antropofagia y tropicalismo en cualquier expresión artística. En el indie no sucede diferente. Estamos todos juntos y mezclados”, afirma Yousseff.

Aunque el último boom alternativo de Brasil nace más bajo el amparo de internet y autoproducciones que de sellos referencia en la escena, algunas discográficas como SLAP (encargada de distribuir Bon Iver o Beirut en el país) decidieron apostar por artistas como Silva después del boom en la red. Marcelo Soares, dueño de la grabadora Som-Livre asociada al sello, tiene la impresión de que “cada mes surge un gran nuevo talento en el indie de Brasil”.

En Recife, una de las capitales del ritmo de Brasil, nació en el 93 el Festival Abril Pro Rock, que se convirtió en el principal altavoz del conocido como manguebeat, género contracultural que mezcló maracatú (ritmo nacional marcado por las fuertes percusiones) con rock, hip hop, funk y música electrónica. Grupos rebeldes e innovadores como Nasção Zumbi o Mundo Livre S.A allanaron el camino para que Brasil consiga tener hoy una identidad única en sus sonidos independientes. Por una parte, los indies del país luchan contra la “folclorización” internacional de su cultura, que muchos extranjeros reducen a la samba, el forró, el pagode, la brega y sus decenas de géneros tradicionales. Pero, por el otro, abrazan todas esas influencias para expresar con una insólita y envidiable simultaneidad tradición y vanguardia, localidad y universalidad.

Más nombres, más enfoques

El indie brasileño le debe media vida a la Tropicalia, movimiento de vanguardia brasileña que consistía en poner en contacto su música popular con el rock y el pop anglosajones y que triunfó mundialmente con nombres como Gilberto Gil, Os Mutantes, Novos Baianos o Caetano Veloso, cuyo último disco “Abraçaço” se presenta con un sonido modernizado gracias a la influencia de la jovencísima banda que le acompaña. Está bien, de todos modos, recordar otros nombres como el fabuloso cantante de soul en portugués Tim Maia, uno de los grandes culpables de que este género tenga una gran influencia entre las bandas emergentes del país.

Algo alejados de ese lenguaje, los principales portadores del mensaje indie brasileño al mundo son hoy en día Cansei de Ser Sexy y Little Joy, grupo mitad brasileño y mitad norteamericano, liderado por el baterista carioca de los Strokes Fabrizio Moretti y Rodrigo Amarante, cantante de Los Hermanos, banda archiconocida y pionera del indie brasileño con claros ecos de Weezer y la brisa del mar de Rio de Janeiro. El nexo entre todas las apuestas es un descaro, una despreocupación y ligereza vitalista muy característica de la cultura brasileña, donde incluso la dramatización exagerada de cualquier tristeza parece una caricatura de sí mismo.

De la separación de Los Hermanos surgió, además de Los Hermanos, un Marcelo Camelo que se erigió en su disco “Toque Dela” como el portavoz de los tristones que reniegan de la fiesta brasileña. Pese al clarísimo toque MPB (Chico y Caetano son influencias innegables), el juego de vientos, la explosión de baterías redobladas, los brillantes pianos y xilofones y unas melodías de voz marítimas y nostálgicas sin demasiado pesar le acercan sin duda al sonido de Beirut o Devendra Banhart, ambos músicos deudores de Brasil y con éxito en este país. Irresistible el tema cierre del disco, “Meu Amor É Teu”.

Si en las favelas de Rio nació la samba, hace unos años dio a luz también al gran boom musical de las clases populares brasileñas, conocido como funk carioca. Nada que ver con el funk americano, el que se oye retumbar por las calles de Lapa y las favelas es un género basado en una simple batida repetida que suena a chum-cha, cha, chum, chum-cha con simples efectos electrónicos y generalmente un canto rapeado de letras agresivas y sexuales, tanto como el baile que les hace menear el trasero de manera inverosímil. Si M.I.A llevó el mensaje del funk al mundo con algunos de sus temas, Bonde do Rolê son la única banda brasileña que ha conseguido descodificar el funk de las favelas y traducirlo a un indie internacional. Su último disco, “Bacanal Tropical”, rehúye un poco del uniforme discurso funk carioca bien producido del anterior, pero mantiene esa esencia hiperfiestera, sexual y provocadora ayudándose de grandes ganchos para el gran público como la producción de Diplo o el featuring de Caetano Veloso.

Finalmente, tenemos al dúo Letuce, en el que destaca la sensual y confiada voz cantante semi-irónica de la bella Leticia, que canta en su canción más conocida algo así: “No tenemos química / tenemos biología, historia, geografía y religión”. Su primer disco, “Plano de Fuga dos Outros e de Mim”, oscilaba entre Norah Jones y Feist con una esquizofrenia adictiva de anti-folk cantado en portugués brasileño y, cómo no, el descaro propio de los tropicalistas de los 60. En su más reciente “Manja Perene”, se permite más caña eléctrica, aunque cuando suena la voz de Leticia a cualquiera le dejan de importar los géneros y las etiquetas.

Tags:

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar