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Artista a seguir: Daughter

Hablamos con Igor Haefeli, guitarrista del trío londinense, para profundizar sobre uno de los proyectos más excitantes del Reino Unido

A Daughter, la etiqueta de folk se les ha quedado pequeña. Con el paso del tiempo y la publicación de su álbum de debut, “If You Leave”, han sabido expandirse adecuadamente para dar con un espectro sonoro hechizante. Llamamos a Igor Haefeli para hacernos un perfil más exacto de la banda y que nos cuente cómo se formaron, cómo trabajan en el estudio y cómo les contactó 4AD.

De entre los muchos grupos que han aparecido recientemente en el Reino Unido, Daughter son, sin lugar a dudas, unos de los más estimulantes. La banda la formó su vocalista y guitarrista, Elena Tonra, hace tres años. Con el tiempo y los sucesivos lanzamientos se fueron uniendo más miembros hasta la formación que tienen hoy en día: un trío que completan Igor Haefeli a la guitarra y Remi Aguilella a la percusión. Sus primeros EPs consiguieron cautivar a mucha gente y antes incluso de que hubiesen firmado el contrato con 4AD para lanzar su álbum de debut, “If You Leave”, ya se embarcaron en unas giras cada vez más extensas. La culpa del éxito la tienen, especialmente unas letras muy personales pero de temática universal. En ellas se toca la duda, la inseguridad, el temor, la ira, la muerte o la soledad, entre otros aspectos. Pero también hay algo embriagador en su música, que te arropa, te atrapa y no te suelta. Escuchar sus canciones es dejarte llevar por una magia difícil de encontrar en unos debutantes.

Con su disco de debut ya bien empapado y deshojando la margarita de cara a su próximo concierto en el marco del Primavera Sound 2013 hablamos por teléfono con Igor Haefeli para que nos cuente un poco más sobre este proyecto. Desde sus inicios a la grabación de “If You Leave”, pasando por sus influencias, sus conciertos, sus letras y, por supuesto, cuáles son sus discos preferidos de 4AD.

¿Cómo pasó a ser Daughter de un proyecto de solista a una banda propiamente dicha?

Estudiamos música en la universidad juntos durante un año. Elena ya tocaba conciertos por su cuenta y con su propio nombre. Cuando nos sacamos el diploma ella me pidió básicamente que tocase un par de conciertos con ella y así es cómo empezamos a trabajar juntos. Primero yo tocaba la guitarra pero más tarde escribíamos juntos e hicimos juntos los EPs y aquí estamos ahora, con el álbum acabado.

Hay un par de temas que recuperasteis de anteriores EPs. ¿Cómo lo enfocasteis para cambiarlos?

Me imagino que hablas de “Youth”, “Shallows” y “Tomorrow”… La cosa es que los EPs de demos nunca los consideramos como un lanzamiento propiamente dicho. Teníamos versiones de “Shallows” y “Tomorrow” que tocábamos en vivo bastante antes de que saliese el álbum, así que fue fácil cambiarlas. Evidentemente, trabajamos un poco en ellas en el estudio. “Youth” no fue una empresa fácil porque sabíamos que era una canción popular entre nuestros oyentes, así que queríamos hacerle justicia al tema pero a la vez que encajase en el disco. La letra encaja en cuanto a temática con el resto del álbum, pero la cosa es que tenía que ser sonoramente coherente con el resto.

"Siempre he sido de la opinión de que todos tenemos pensamientos oscuros"

¿Qué motivó el cambio de las pistas ligeramente acústicas que hacíais en los inicios al material que hay en el álbum, que es más expansivo y desatado?

Básicamente, diría, que siempre habíamos tenido en mente hacer algo así. Pero es que, por ejemplo, nuestro primer EP lo grabamos en mi habitación con un par de micros y de guitarras. Era muy limitado, simplemente para exhibir la canción. Para el segundo EP empezamos a experimentar con más sonidos y esas cosas. Pero, de nuevo, lo hicimos en dos semanas. Es cuando Remi, nuestro batería, se unió a nosotros. Era un periodo en el que queríamos encontrarnos a nosotros mismos. Ya en el álbum fue el momento en el que dijimos: “ahora es cuando realmente debemos experimentar más con nuestros sonidos”. También tuvimos la suerte de progresar mucho gracias a las giras que hicimos con los primeros EPs. Esto de experimentar era algo que ya estaba ocurriendo en vivo y nuestro sonido ahí ya era bastante expansivo.

Los medios rápidamente han descrito vuestra música como hechizante, hipnotizante y melancólica. ¿Son estas algunas de las cualidades que buscáis en la música?

Sí, no exclusivamente y obviamente dependiendo de la música que me apetezca escuchar, pero por lo que se refiere a nuestra música son definitivamente unos buenos adjetivos y estoy orgulloso de que nuestra música se describa así.

¿Qué dirías que os inspiró a crear este álbum?

No sé. Por lo que se refiere a la letra es algo que Elena hace por su cuenta, por lo que no debo ser la mejor persona a la que preguntar eso. Sé que nos interesa la muerte y que eso ha sido un tema recurrente durante mucho tiempo y creo que puedo empatizar mucho con ello. Pienso en la muerte desde siempre. De pequeño le tenía miedo. En mi caso, mi abuela murió mientras hacíamos este disco, así que eso es algo que, aunque odie decirlo, me inspiró en el sentido de que estaba en un determinado estado mental. También nos influencia la música que escuchamos. A mí me gusta la música electrónica y estoy contento de que pudiésemos traer algunos sonidos electrónicos que sonaban orgánicos.

¿Crees que el hecho de que vuestras letras sean tan personales y puedas empatizar tanto con ellas hace que vuestra música sea más accesible a la gente?

Sí, desde luego. Creo que es interesante porque la gente dice que nuestras letras son oscuras. Cuando piensas en todas las personas que van a tus conciertos, se saben tus letras y cantan tus canciones es definitivamente interesante. Siempre he sido de la opinión de que todos tenemos pensamientos oscuros. La gente que escribe esas canciones son las personas que dan sentido a esos pensamientos, que lo racionalizan en una forma de arte.

La nota de prensa dice que grabasteis el disco en diversos espacios alrededor de Londres. ¿Podrías decir qué os aportó cada uno de ellos?

Nos interesaba la acústica de distintos espacios, así que siempre llenábamos las habitaciones de micrófonos en distintos rincones. Queríamos tener esa opción y acabamos utilizándola mucho. También está el hecho de que estábamos girando mucho ese año así que hacíamos dos semanas de sesiones de grabación en un sitio, luego nos íbamos de gira durante una semana y volvíamos y hacíamos más grabaciones y sesiones de composición. En cierto sentido era como un puzzle. Teníamos un presupuesto ajustado, pero queríamos encontrar sitios que tuviesen una cierta atmósfera. Ninguno de los estudios tenía luz diurna, así que eso dice mucho en el sentido de que estábamos muy encerrados.

¿Cómo fue trabajar con un productor musical con una carrera tan alucinante y extendida como la de Rodaigh McDonald?

Fue genial. Yo me encargué de parte de la producción en mi piso y en los estudios. Rodaigh se unió ya hacia el final del proceso y trabajamos en los elementos electrónicos como cajas de ritmo y sintetizadores. Fue una empresa muy fácil finalizar las canciones con él.

"Creo que a los tres nos gusta el otoño mucho, así que creo que ésa sería una buena estación para escuchar la música"

¿Cuál fue el rol de cada uno de vosotros en el estudio?

Yo produje el álbum. Elena, como en cierto sentido es lógico porque las canciones las escribía ella, se aseguraba de que se representaban musicalmente de la mejor manera. No querría hacerlo de ninguna otra manera. Remi obviamente se encarga de la percusión y echa un oído a lo que hacemos, y si ve que hay algo que esté mal, dice la suya.

¿Elena es la única que se encarga de la composición?

Ella es definitivamente responsable de las letras. Ella escribe todas por su cuenta. Luego me las trae y empezamos a trabajar juntos, así que me involucro en el proceso de composición musical. Luego se lo llevamos a Remi y hacemos los arreglos juntos.

Tenéis una canción que se llama “Winter” y creo que vuestra música encaja mejor en dicha estación. ¿Cuándo y dónde crees que es mejor escuchar vuestra música?

No sé. Grabamos mucho de noche, así que imagino que ése es un buen momento. Es difícil de decir, cuando sea que la gente sienta que pueda escucharla. Creo que a los tres nos gusta el otoño mucho, así que creo que ésa sería una buena estación para escuchar la música. Y en invierno también está bien. Pero al mismo tiempo, no puedes impedir que la gente lo escuche en verano mientras está en la playa. Pero sí, la noche sería el mejor momento. Quizá fuera de la ciudad, pero en un punto en el que aún puedes ver su halo, en la naturaleza o así.

¿Cómo llegó vuestra música a 4AD?

Un responsable de 4AD, que ahora está en A&R, fue a uno de nuestros conciertos porque se lo había recomendado un amigo que teníamos en común. Estuvimos hablando y conociéndonos, lo que fue estupendo, creamos una suerte de confianza entre nosotros.

¿Y cómo es trabajar con un sello tan grande y respetado como éste?

Nos dejan libertad más o menos para hacer el álbum que queremos. Nos dejaron que yo produjese el álbum aunque fuese una decisión extraña, pero a nosotros nos gustó porque sentíamos como si el álbum saliese de nosotros. Es alucinante y nos sentimos muy afortunados de estar en su compañía.

¿Cuáles dirías que son tus discos preferidos del sello?

Buena pregunta. En los últimos años he sido un gran fan de los Pixies. Entonces “Surfer Rosa” o “Doolittle” serían algunos. También me gusta mucho “Strange Mercy” de St. Vincent… vaya, se me están olvidando todas las bandas que están en 4AD. [Risas] El disco de Grimes fue alucinante. Oh, lo siento, siempre pasa lo mismo cuando te preguntan este tipo de cosas.

Os veremos por primera vez en vivo en el Primavera Sound. ¿Qué sabes de este festival?

Es en Barcelona, ¿no? He escuchado de mucha gente que es un festival alucinante. No puedo decir mucho más aparte de que tienen un cartel muy bueno.

¿Qué prefieres, festivales o tus propios conciertos?

Es muy diferente. Los conciertos son una experiencia muy íntima en los que la mayoría de las veces la gente está callada y es respetuosa. También escudriñan mucho, lo que en cierto sentido te pone un poco nervioso porque sabes que todo el mundo ha ido ahí a escucharte. Hay algo excitante de tocar para esta gente que conoce tus letras y se siente identificada con ellas como decías antes. Los festivales también están muy bien. Disfrutas de una atmósfera comunal y festiva. También nos lo pasamos muy bien.

¿Te parece bien que los programas de televisión utilicen tu música aunque la modifiquen?

No sé, imagino que es un mal necesario. Por ejemplo, nos gustan los remixes, nos gusta la idea de que la gente recicle la música y utilizarla para algo nuevo. Está bien, no somos súper protectores con nuestra música, siempre que se mantenga la esencia y la letra y que se retenga el mensaje.

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