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Alt-J: “No sabemos qué pasará, qué nos influenciará cuando tengamos que ponernos a grabar de nuevo. Y eso da un poco de miedo”

Tras su actuación en el Bilbao BBK Live nos reunimos unos minutos con Alt-J, una de las revelaciones musicales de 2012, para hablar de su intensísimo ritmo de conciertos, de sus proyectos a la vista y de los miedos que acechan a la banda.

Llevan un año cumpliendo con una exhaustiva agenda de conciertos. Se nota que están más que acostumbrados al ritual de responder a la prensa después de bajarse del escenario. Se muestran relajados, amigables y satisfechos con su éxito. Pero Alt-J también tienen miedos y dudas. Sobre todo, al ser preguntados por un segundo disco.

Nos encontramos con Alt-J justo cuando se cumple un año de la publicación de “An Awesome Wave”. El debut de estos jóvenes británicos dio mucho que hablar en 2012, fue disco de oro en Reino Unido y les hizo ganadores del prestigioso Mercury Prize. Muchos ven este éxito como desmesurado, provocado por la influencia de la crítica y no por la calidad del extraño rock que practican Alt-J, pero lo cierto es que esa misma tarde habían abierto el escenario principal del Bilbao BBK Live con una cuota de público madrugador envidiable. Y llevan más de 12 meses llenando conciertos en tres continentes diferentes. Que digan lo que quieran, pero Alt-J se han hecho un hueco en el panorama, y sus fans les reciben y les despiden con ese triángulo que simboliza el nombre de la banda dibujado en sus manos. Es un ritual sencillo pero de una simbología enorme.

También hace un año exacto que los vimos por primera vez en directo en España. Aquello ocurrió en el Sinsal San Simón 2012, frente a un público escaso, rondando las mil personas, que quedaron embelesados con los juegos de armonías de las voces de Joe Newman y Gus Unger-Hamilton, con los detalles precisos y juguetones del batería Thom Green. Nada más encontrarme con ellos les recuerdo esa actuación. “Es de largo uno de nuestros festivales favoritos. Esas dos actuaciones fueron geniales”, me comenta Gus el teclista mientras coge otra botella de agua. Hace menos de una hora que han tocado y apenas se les nota, excepto porque Thom tiene el pelo y la camiseta mojados por el sudor (el bochorno de la primera ola de calor del verano también ha llegado al País Vasco). Nos reciben todos menos el cantante, al que nos parece ver al fondo hablando por teléfono.

Entrar a la sección de “tour” de vuestra web da vértigo. Tenéis infinidad de conciertos en los próximos meses y no habéis parado desde hace un año. ¿No estáis cansados?

Gwil Sainsbury: Estamos cansados… ¿Estamos cansados? [mirando a sus compañeros de banda]. Lo estamos pasando genial, hace muy buen tiempo. No estamos cansados.

Gus Unger-Hamilton: yo siento que hemos puesto el piloto automático. En ocasiones, me subo al escenario, comienzo a tocar y tengo la sensación de que hago las cosas de una manera automática. Entonces tengo que pensar “vale, estoy en un escenario, estoy tocando una canción” y la sensación desaparece. Pero lo llevamos bien, no estamos quemados, seguimos adelante. Nos lo pasamos muy bien juntos.

Desde el año pasado, cuando comenzasteis a girar por Europa y Estados Unidos con vuestro disco publicado hasta ahora. ¿cómo ha cambiado vuestro directo? ¿Sentís que ha madurado?

Gwil: No es un directo más maduro ni más serio de lo que era al principio pero definitivamente nosotros estamos mucho más seguros y cómodos encima del escenario.

Gus Unger-Hamilton: yo simplemente creo que somos mejores que el año pasado [risas]. Que con cada directo nos hemos ido haciendo cada vez mejores y mejores. Si lo piensas, no hemos hecho ningún ensayo desde hace mucho tiempo, que es algo bastante extraño.

Gwil: Eso es cierto, tocamos todo el rato. Hace mucho que no ensayamos el directo.

Eso tampoco os deja variar mucho la estructura del directo, cambiar el set de canciones, etc.

Gwil: Exacto, tocamos prácticamente las mismas canciones en el mismo orden desde hace un año.

Vale, pues dejemos de hablar de los directos. Habladme de esa banda sonora que estáis preparando para la película “Leave To Remain”. ¿Cómo la lleváis? ¿Qué habéis hecho?

Gwil y Gus al unísono: Está hecha. Ya está acabada.

"No queremos levantarnos por la mañana y hacer cada día lo mismo. Esa rutina es a lo que me recuerda el concepto “empezar” un disco. "

He leído que el director de la película la escribió escuchando “An Awesome Wave”. ¿Se parece lo que habéis hecho al disco?

Gus: Honestamente, la banda sonora es básicamente el disco (risas). Solo hemos vuelto a grabar algunas vocales, pero sin variarlas de cómo eran en el disco.

Entonces el director no puede tener queja, si quería que la música de “An Awesome Wave” sonara en la película…

Gus: Bueno, yo creo que en algunos aspectos es bastante diferente. Teníamos la libertad de estirar y deformar las canciones, no tenían por qué tener la estructura de una canción de tres minutos. En ese sentido es más experimental y tener la oportunidad de jugar con las canciones, en ese aspecto, tener esa libertad ha sido genial.

Y ¿cuándo va a llegar vuestro segundo disco? ¿Habéis empezado a pensar o a grabar algo? Aunque con vuestra agenda de conciertos no sé cómo lo habríais hecho…

Thom: Nunca hemos parado. Nunca sé decir qué es “empezar”, dónde situar ese punto.

Gwil: Sí, es difícil.

Gus: Es como una pintura.

Thom: Todavía no hemos… Estamos más centrados en ser nosotros mismos, en asimilar cómo son nuestras vidas ahora. No queremos levantarnos por la mañana y hacer cada día lo mismo. Esa rutina es a lo que me recuerda el concepto “empezar” el disco. Más o menos lo he explicado.

Thom, ahora que has hablado, quería preguntarte… En el Tumblr de Alt-J dices que te encantaría dirigir una película solo para musicarla con beats de Clams Casino, ¿qué tipo de película sería esa?

Thom: Oh, sí. Creo que sería un documental. Algo con muchos planos en la calle y con porros de por medio, eso seguro [risas]. Y planos con la cámara girando… o algo así.

Es la segunda referencia al cine por la que os pregunto ¿Sois muy cinéfilos?

Gwil: No más que cualquier otra persona.

Gus: Nos gusta el cine, pero en una cantidad normal.

Gwil: Nos gusta el cine, claro. Pero no estamos muy metidos en el rollo. Ni con el cine ni con las series.

¿Y quién de vosotros es el que está “obsesionado” con Skrillex y no para de colgar temas suyos en el Tumblr de la banda?

Thom: Soy yo. Pero no estoy obsesionado, eso es de adolescentes…

Perdón, era una forma de hablar. De cualquier manera, ¿no es un poco chocante teniendo en cuenta las diferencias estilísticas?

Thom: Desde mi punto de vista, como batería, no creo que tanto. Sé que puede resultar un poco extraño. Pero me gusta lo que hace.

La primera vez que os vi tocar pensé que teníais formación de música clásica. Sin embargo, prestando atención a la batería, no podía dejar de escuchar diferentes estilos de música de baile británica. Detalles de UK funky, detalles de dubstep, de 2step…

Thom: Sí, es totalmente comprensible, y más en directo. La mayoría de nosotros ha estado influenciada por la música de baile, especialmente durante el tiempo en el que escribimos el disco. Ahora nuestras influencias han cambiado mucho. Tocamos mucho más tiempo en directo del que hemos tocado grabando, así que no sé qué pasará, qué nos influenciará, cuando tengamos qué volver a hacerlo.

Gwil: sí, eso es bastante raro. Y da un poco de miedo.

¿Por qué miedo?

Gwil: Porque es romper con la rutina de lo que hemos venido haciendo en los últimos meses. No es que dé miedo, pero es enfrentarse a una nueva situación. Como cuando comienzas en un nuevo trabajo.

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