Columnas

Abrazos y zancadillas

Hip hop desde la barrera

Abrazos y zancadillas–Los aficionados al rock, sobre todo ese rock que peina canas, huele a Alcanfor y gasta mucha pana, están entrando en una década que será impenitente con las viejas glorias. El signo de los tiempos: cuando tus ídolos ya andan por la cifra mágica del 60 y les avala una vida repleta de excesos, la guadaña, y también la pala, que por algo nos enterrará a todos, de Don Manoel de Oliveira no tiene piedad. El cineasta portugués ha superado ya el siglo de vida y ahí sigue,sepultando a quien se atreva a cruzarse en su camino, como si tuviera veinte primaveras y le sobrara energía para aniquilar a media población. Tantos siglos buscando el Grial para acabar dándonos cuenta de que el copazo se lo había metido entre pecho y espalda el director luso. Si alguien me hubiera asegurado hace diez años que Oliveira sobreviviría a J Dilla, Roc Raida o Pimp C me hubiera echado a reír como un idiota, pero la realidad ha superado cualquier expectativa. Pero a pesar de todo, el hip hop, en calidad de género musical joven y generacionalmente renovador, es uno de los estamentos musicales que menos ha sufrido el impacto arrollador, casi más propio de una pandemia letal, de la pala de Don Manoel. No pueden decir lo mismo el rock, el pop o el jazz, que siguen perdiendo efectivos a ritmo endiablado y se ven incapaces de contrarrestar al torbellino portugués. Es el problema de tener como referentes, ídolos o maestros a músicos en la edad de jubilación.

El mundo del rap, pues, se mantiene a salvo del Dios de la Muerte. Y quizá por ello, quién sabe, la ausencia de fallecimientos continuados se suple con un inacabable listado de problemas legales que inciden de otra forma en el mapa geográfico del género. Como el mundo, el hip hop también hace limpieza a su manera: las cárceles estadounidenses están atiborradas de MCs célebres que, incomprensiblemente, tropiezan una y otra vez con la piedra de la ley. Lo tienen todo, dinero, fama, popularidad, estrellato, chicas, lujos, pero todo eso no parece aliciente suficiente para mantenerse fuera de problemas. El primer pensamiento que se te viene a la cabeza cuando ves a algún rapper conocido pasar por el trullo es inevitable: ‘eres tonto, tío’. Y no pasa nada, pero no pasando nada, ser eres. Todo esto viene como anillo al dedo para poner sobre el tapete tres casos recientes de rappers que han pasado una temporada, o siguen ahí, entre rejas: Lil Wayne, DMX y Waka Flocka. Vamos de menos a más. Waka Flocka es el protegido de Gucci Mane. En teoría se perfila como la next big thing del dirty south, y mucho runrún se ha generado ya alrededor de una figura que todavía no ha demostrado nada, más bien al contrario. Pero las leyes del marketing han cambiado estos años, ya lo sabemos, y hemos leído más sobre Waka Flocka en dos meses que de Rakim en 3 años. Y básicamente por motivos que se escapan del ámbito musical. Si en febrero supimos de él por un incidente en el que supuestamente un tipo intentó pegarle un tiro y a inicios de marzo nos enteramos que había protagonizado una pelea con disparos en una tienda de ropa de Atlanta, hace unos días se informó que lo habían enchironado por violar la condicional. Salió libre a los pocos días de su entrada, y eso es lo que ha disparado todas las sospechas. O las ha acentuado, porque todo lo que tenía que ver con este pájaro olía a chamusquina publicitaria, a fantasías de manager con ganas de armar ruido sin invertir un euro en anuncios. Y así es como esta sucesión de hechos con supuesta intención de ganar credo callejero se ha transformado en una retahíla de insultos, ridiculizaciones y acusaciones de todo tipo –algunos, sorprendidos por la poca duración de su estancia entre rejas, incluso se han aventurado a acusarle de chivato y soplón. Todo esto, además, sin apenas tener noticias musicales de un personaje al que de momento solo conocemos por su supuesto hit “Let’s Do It (Remix)”, con la ayuda de Gucci Mane, Rick Ross y P Diddy. DMX, por su parte, está ahora mismo en una cárcel de Arizona cumpliendo una pena de seis meses. El rapper acumulaba cinco violaciones de su libertad condicional y seguía saltándose a la torera todas las exigencias del Estado. Por todos es sabido que a DMX le gusta más el crack que a un tonto un lápiz, y era cuestión de días, semanas a lo sumo, que volviéramos a verle con el mono de rayas. No en vano ya pasó un tiempo encerrado en la misma cárcel de Phoenix. Todo indica, si escuchamos este vídeo que los Dioses de TMZ colgaron en su web en el que se anuncia la sentencia, que si el artista de somete a un tratamiento de desintoxicación podría quedar libre en breve, siempre y cuando el Estado aceptara su entrada en el programa de detox, pero la cara que se le queda cuando le confirman la condena de medio año es absolutamente impagable: justo a partir del 1’52’’ del vídeo. Lo habré visto cien veces y en todas ellas me han saltado las lágrimas de risa. No lo puedo evitar, tú.

El caso de Lil Wayne es, si cabe, más flagrante. Aunque es una de las grandes figuras del rap actual, capaz de vender millones de copias de sus álbumes, se comporta como si fuera un buscavidas de cualquier gueto norteamericano. En este momento ya cumple condena de un año en la cárcel de Rikers Island por un cargo de posesión de armas. Un clásico. Lo peor de todo es que al mismo tiempo el estado de Arizona ha emitido una orden de arresto contra Wayne por no presentarse al juicio que tenía en Phoenix para hacer frente a las acusaciones de tenencia ilegal de armas y posesión de drogas en su autobús de gira. Se le acusa, mucho ojo, de tener 105 gramos de marihuana, 29 gramos de cocaína y 41 gramos de éxtasis. Los abogados del rapper argumentaron que su cliente no podía presentarse al juicio por un motivo de fuerza mayor, tan fácil como que está en el trullo, pero al juez de Arizona la excusa se la ha traído al pairo y ha aprobado esa orden de arresto que podría hacerse efectiva el mismo día que Wayne salga a la calle. Quien esté interesado en conocer al detalle el día a día del rapper, puede consultarlo aquí.

–Completamos el repaso a las noticias más impactantes del mes en el submundo afroamericano con una selección variopinta, exótica y fascinante.

1.-Comentaba un poco más arriba que toda la parafernalia legal con la que se ha relacionado a Waka Flocka apestaba a jugada promocional. Lo dicho: vivimos otros tiempos en los que los canales habituales de marketing musical parecen insuficientes para gozar de atención y seguimiento mediático. Tenemos otro ejemplo en el caso del rapper sureño J-Kwon. Hasta ahora conocíamos casos de artistas que fingían tiroteos, beefs, peleas, incluso toda una vida de delincuencia juvenil, pero la idea de inventarse una desaparición es totalmente nueva. Como mínimo en el circuito del hip hop: en España, sin ir más lejos, Isaac, el exnovio de Falete, se inventó un secuestro exprés que sigue figurando en la élite del periodismo rosa contemporáneo. En el caso de J-Kwon, nuestro amigo y su sello se han inventado una película en la que supuestamente nadie conocía el paradero del artista en el último mes. Se había esfumado. Nadie sabía dónde estaba. No es que los aficionados al hip hop estuviéramos especialmente preocupados por él, para qué engañarnos, pero era inevitable seguir el caso, aunque solo fuera por morbo malsano. Y hace unos días se resolvió el entuerto: su mánager envió un comunicado informando que el autor de “Tipsy” estaba bien, que simplemente se había tomado un tiempo para él mismo. Ninguna explicación más, ningún dato fiable o comprobable, pura cháchara. Todas las piezas acabaron de encajar cuando comprobamos que el MC tiene previsto publicar nuevo álbum a finales de este mismo mes.2.-La polémica racial del mes: en la monstruosa cadena de tiendas Walmart las Barbies negras están más baratas que las Barbies caucásicas. Ok, no es un conflicto que se vaya a discutir en la ONU y dudo mucho que se escriban ensayos sobre el tema, pero es indudable que la noticia ha despertado interés y ha activado el runrún de la Red. Y a mí me tiene fascinado desde hace días. Mientras la Barbie blanca de toda la vida se vende al precio de 5.93 dólares, la Barbie negra tiene un precio de 3 dólares. Es decir: la tienen rebajada casi al 50%. Así a primera vista podríamos pensar que simplemente se trata de un desequilibrio en la demanda, que a la población afroamericana no le motiva el icono Barbie y que el stock de Barbies negras no tiene salida. Pero está claro que muchos clientes lo han querido ver como un acto subliminal de afrenta racial. El problema de todo esto es que el protagonista de esta noticia es Walmart. Lo digo porque un par de días antes que se hiciera pública esta foto con la comparativa de precios de las Barbies en una tienda Walmart de New Jersey se produjo otra extraña y curiosa situación: por lo visto, un empleado todavía sin identificar tomó los mandos del micro y el altavoz por los que se anuncian ofertas y demás informaciones comerciales y espetó la siguiente frase: “Attention Walmart customers: All Black people leave the store now”. Por ahí ya se habla de boicot a Walmart.

3.-Por último, la cosa va de herpes. Se ha sabido que un estudio reciente del Center For Disease Control apunta que de las mujeres norteamericanas de entre 14 y 49 años que tienen herpes genital HSV-2 el 48% pertenece a la población negra. Es un dato bastante concluyente. Se trata de un virus crónico, contagioso e incurable que permanece de por vida y puede causar inflamaciones de diverso tipo. Un tema poco agradable que nos lleva a la reflexión que más nos interesa en esta columna: si ese tanto por ciento tan elevado de mujeres negras tienen ese herpes genital, que se transmite mayoritariamente por vía sexual, y dado su potente carácter contagioso, ¿podemos llegar a la conclusión de que el principal causante de esa epidemia es el varón afroamericano?¿Tenemos a miles de rappers ahí fuera con un herpes del que ni tan siquiera son conscientes propagándolo a diestro y siniestro por la población?¿Todo esto es debido a la manifiesta promiscuidad y la obsesión negra de hacerlo todo siempre a pelo? Un asunto preocupante que a más de uno le llevará a pensárselo dos veces antes de asomarse a según qué cavidades.–Y después de desapariciones inventadas, herpes genitales, Barbies negras, juicios y sentencias, vamos a la música, que este mes la hay y de muy buena calidad y gradación. Hace un par de meses respondíamos en esta misma sección al polémico artículo de Simon Reynolds en el que éste aventuraba la defunción acelerada del hip hop como género con vida y futuro. Por entonces ya indicamos que era prematuro y algo pretencioso proclamar la mala salud del hip hop precisamente en los albores de un año que está destinado a presentar en sociedad a toda una nueva generación de artistas que promete muchas sorpresas. Para consolidar esta respuesta al artículo nada mejor que la mixtape que acaba de lanzar la revista XXL, con la ayuda de DJ Whoo Kid, encargado de mezclar y auspiciar las canciones. Se trata de 10 Freshman For ‘10, espléndida carta de presentación de diez artistas que tienen que dar que hablar a lo largo de esta temporada, si es que no lo han hecho ya en los últimos meses. La mixtape sirve de apoyo a la portada anual de la publicación dedicada a presentar a diez nuevas promesas del firmamento. Uno no puede dormirse en los laureles y despertarse un buen día anunciando el fin del mundo sin tener pleno conocimiento de todo lo que está sucediendo. Te puede pillar el toro. Por aquí desfilan Fashwan, el más veterano de todos ellos por el simple hecho de disponer de un álbum ya publicado, Jay Rock, Nipsey Hu$$le, Freddie Gibbs, J. Cole, Donnis, Big Sean o Wiz Khalifa, y en todos se intuye y se palpa mucho talento, hambre, rabia, ganas de estallar creativa y popularmente. De casi todos ellos ya se ha hablado, y mucho, en esta sección o en esta web, así que no descubrimos casi nada al lector más fiel y entregado a esta casa: que conste que ya os avisamos en su debido momento. Solo recalcar que Fashawn vuelve a destacar con la mejor canción de toda la mixtape, enésima confirmación de que nos encontramos ante el mejor MC debutante del último lustro, que Nipsey Hu$$le es la mejor noticia que ha surgido de la Costa Oeste en unos cuantos meses y que J. Cole ya quiere el trono que Drake todavía ni tan siquiera ha ocupado. El que no corre vuela. Fashawn “ I Need to Know"

Nipsey Hu$$le “ The Hussle

J. Cole “ Who´s World Is This

Sigo con las mixtapes, porque es noticia la aparición, al fin, de “Movies On Demand”, esperadísima mixtape de calentamiento de Consequence antes de la aparición de su nuevo disco. Sin palabras. Si esta es la línea que seguirá el álbum, ya podemos ir dándole hueco en la lista de los mejores discos de rap de 2010. Démosle hueco, que habiendo hueco Consequence ya sabrá… pero no se lo quitemos. El disco, “Cons TV”, sigue sin fecha confirmada, pero podemos saciar la gula con este brillantísimo entrante. Beats a cargo de Kanye West, Statik Selektah, Q-Tip o Lee Bannon, colaboraciones de Rick Ross, Common, Talib Kweli, los propios Kanye y Q-Tip o Styles P, entre otros, y un protagonista con ganas de recuperar la confianza algo disipada de todos aquellos que esperábamos algo más de su debut, “Don’t Quit Your Day Job” (matiz para listillos: “Take ‘em To The Cleaners” era una mixtape con material reciclado). Esperemos que Consequence haya aprendido la lección y para salir del embrollo haya recurrido a la ayuda de su primo, que no es el de Zumosol sino Q-Tip. Mucho mejor, dónde va a parar. Y rematamos la faena en torno a las mixtapes con un regalo que indudablemente vale mucho más que una simple descarga. Podría haber aparecido como un álbum al uso y el dispendio por él hubiera sido justo y adecuado. Se trata de The Breakout, a cargo del productor de Chicago Maja 7th, uno de los secretos mejores guardados de Chi-Town. Para visualizar su sonido con rapidez: The Alchemist + 9th Wonder + Havoc. La historia detrás de esta mixtape es muy simple: Maja 7th tenía algunos beats arrinconados en su disco duro y quería darles salida para que no acumularan robín. Llamadita a un puñado de MCs hambrientos de la zona (incluso aparece el ya omnipresente Freddie Gibbs; aquí tenéis una muestra del potencial) y producto de altura cocinado en pocos días y por la patilla. Está claro que nos quejamos por vicio.

–Por si alguien anda despistado no está de más recordar que sigue existiendo la música de pago. Hasta que no se demuestre lo contrario siguen apareciendo discos en el mercado que se exponen en estantes o se venden en tiendas online. Quizá no quede muy cool lo de pagar por un álbum, pero que se sepa ese sigue siendo un mecanismo válido bajo el que se rige la relación artista-público. O me gustaría pensar que es así. Todo esto sirve para recalcar que al margen de las novedades en formato mixtape, es decir, gratuitas ya de entrada, también van saliendo referencias de pago que no convendría perder de vista. “Battle Of The Sexes”, nuevo disco de Ludacris, no pasará a la historia por su concepto (un intento de establecer un análisis de las diferencias entre hombres y mujeres…) ni por la ejecución y desarrollo del mismo (¿Ludacris sociólogo? Hombre, no. Eso sería como decir que Joan Saura es buen político), pero es otro efectivo ejercicio de integración de los principales clichés sonoros del dirty south en un contexto mainstream y deliberadamente comercial. Incluso una grabación menor de este señor funciona mejor que muchos lanzamientos supuestamente grandes del ámbito sureño. A mí este tipo me cae bien, es un buen rapper y ha sabido montarse un buen negocio sin bajarse más de la cuenta los calzones. Y cada nuevo álbum es una visita obligada para rendir pleitesía y mostrar el respeto debido.

En otra liga muy distinta, la del underground más duro y polvoriento, se ha producido una sorpresa de las que obligan a quitarse el sombrero. Se trata del doble CD recopilatorio “The Lost Episodes Vol. 1 & 2”, auspiciado por Kenny Diaz. Pocos conocerán el nombre de este productor neoyorquino, pero a inicios y mediados de los 90 su nombre estaba ligado a algunos de los momentos más rocosos, exigentes y memorables del underground rap. Eran los tiempos de bonanza creativa y mediática de la escena, la pre-eclosión de todo el fenómeno Rawkus y de la lanzadera Lyricist Lounge, la maceración de un relevo generacional clarísimo de los popes del boom bap de la Gran Manzana, un fervor y un bullicio cortados de raíz por la crisis de las discográficas indies, el florecimiento del bling bling y la persecución legal contra los samples. Adentrarse en estos archivos olvidados es un tremendo soplo de nostalgia noventera, retroceso temporal y emocional a los tiempos en que el hip hop sonaba a eso, a hip hop. House Of Repz, Natural Elements, Scaramanga, Godfather Don o Lord Tariq aparecen del olvido para perfumar de vieja escuela nuestros altavoces.

Fiel heredero de ese sonido y, sobre todo, de esa manera de proceder, de esa pasión incondicional por el sampler, la MPC, el beat cuadriculado y ese sonido sucio y rugoso, el productor de Toronto Marco Polo sigue cargando con la antorcha del neo boom bap. Si el año pasado incendió la escena con su disco conjunto con Torae, ahora repite experiencia con Ruste Juxx en el también abrasivo “Exxecution”, otro extenuante sesión de ritmos machacones, loops crudos y estética desafiante. La idea del martillo pilón, de la maza, de un bulldozer vuelve a escena para beneplácito y excitación de los headz más exigentes y escrupulosos del momento. Ruste Juxx no tiene la finura lírica de Torae, pero su veteranía como amigo y colaborador de Boot Camp Click y sus cojones pelados en los peores garitos de la Costa Este son suficiente garantía para pasar por caja sin tan siquiera mirar el precio.

Cerramos recomendaciones con dos sólidos discos que destacan en un inicio de año algo rácano en buena mierda con matasellos indie. Planet Asia ha vuelto a las andadas con “Chain Of Command”, disco en el que se ha dejado rodear por Gold Chain Military y ha recuperado parte de ese espíritu guerrillero, vitalista y contundente que marcó sus primeros pasos como nueva promesa del underground de la Costa Oeste. La selección de productores, con The Alchemist, Large Professor, Evidence o Babu, nos da alguna pista del tipo de sonido que nos espera en el interior. En definitiva, esto es como ir a tu restaurante japonés favorito, el que visitas cada semana, y pedir exactamente lo mismo del viernes anterior: ebi chiri, nigiris de toro, nigiris de erizo o makis de atún picante. Sabes lo que te vas a encontrar, tu paladar se conoce esas sensaciones al dedillo, las anticipa y tú mismo te sientes mal por dejar escapar nuevos retos de la carta. Pero es infalible: cuando te planteas innovar o cambiar el menú, cuando traicionas la rutina, surge la llamada de ese propio paladar que exige la misma selección de cada semana. El underground según Planet Asia viene a ser algo parecido a esa situación. Por último, Georgia Anne Muldrow. A mí esta señora me gusta más como vocalista que como productora. Y confieso que el aura intelectualizada- psicodélica-new age-hippy-conscious que se gasta me resulta especialmente cansina. No llega a la categoría de cansina histórica que sí podían ostentar The Last Poets en su última época, pero si sigue por este camino no tendrá problemas en conseguirlo. Resumiendo: ni yo ni la Cloti la invitaríamos nunca a unas gordas. Pero musicalmente es otra cosa. Tiene feeling, groove, sabe escribir y encima tiene buen olfato a la hora de rodearse de colaboradores. A finales de febrero la Muldrow publicó de una tacada dos álbumes: “Kings Ballad” y “SomeOthaShip”, este último firmado en compañía de Declaime. Al primero de los dos ni caso, demasiado tufillo fumeta, mucho instrumento por medio y, en líneas generales, ese tono más soul-funkoide tripado que hace chorrear a medios tipo Wax Poetics. Not my cup of tea. El bueno, el que rompe, es el otro, sobre todo porque la cantante deja más de la responsabilidad de la mitad de los beats en manos ajenas, y el resultado final lo agradece. Black Milk, Flying Lotus, Oh No, el propio Declaime o Oddisee entregan una potente banda sonora de g-funk modernizado y callejero que le da un aire más dinámico a la idea que tenemos del sonido West Coast contemporáneo. Se sale. Y quien se sale por ahora, como mínimo hasta el mes que viene, festividades de Semana Santa mediante, es quien esto escribe. A las buenas noches. ¡Apaaaaaaaaagaaaaa!

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video

cerrar
cerrar