Columnas

Abrazos y besos

Los extraños exabruptos silenciosos de Everett True

Everett True 1. Varios Artistas – Soundman Shots: The Caribou & Downbeat 78’s Story

La vida es una continua distracción.

Te sientas a escribir, y la luz del sol fluye a través de tu puerta. Te sientas a escribir, y hay café que preparar, que saborear. Te sientas a escribir, y algo dentro de tu cabeza te hace estar consciente de que durante la próxima hora tu esposa reaparecerá con tus dos niños pequeños y querrá saber porque no has avanzado en tu investigación del doctorado (“La lenta muerte de Everett True: el rol cambiante de un crítico musical generador de gustos y tendencias en entornos 2.0”), o por que no has presionado y perseguido a alguien con una transacción bancaria o hablado con la tienda de discos local acerca de montar un taller de fanzines. Te sientas a escribir, y lo único que quieres hacer es escuchar los dulces, dulces sonidos de ska Jamaicano, calypso y rocksteady, escuchar y deleitarte, y sonreír y sumergirte en ello: la última cosa que quieres hacer es explorarlo, examinarlo, diseccionarlo porque hacerlo es despojarlo del misterio que lo envuelve. Has pasado los últimos tres o cuatro días chutándote cosas de webs como ésta, cuando de pronto, ¡bam! ¡Un doble recopilatorio de 78’s de los 50 - Laurel Aitken, Shirley & Lee, Count Lasher y sus muy vibrantes Calypsonians- aparece en tu buzón! ¡Bam! Así, de repente.

La vida se desacelera y se detiene por completo mientras la saboreas dulcemente.

2. The Raincoats – The Raincoats Esta mañana, estaba pensando en hacer un post titulado “Razones por las que soy más cool que tú”. El post iba a ser breve.

Ayer recibí los siguientes cds

1. Varios Artistas – Soundman Shots: The Caribou & Downbeat 78’s Story

2. The Raincoats – The Raincoats

Y decidí no hacerlo, principalmente porque me pareció engreído y patético a la vez. Como si el hecho de ser lo suficiente afortunado para que alguien me envíe un paquete de CDS con la música que me gusta fuera la razón para pensar que poseo cualidades que otras personas aspiran tener.

Este es otro disco que me opongo a muerte a diseccionar. Podría quedarme felizmente mirando la portada con su coro escolar durante horas, obteniendo igual cantidad de placer del silencio como lo hago de su música con cuyo contenido estoy tan familiarizado.

"Realmente no sé mucho sobre The Raincoats, salvo que grabaron música que me ha afectado tanto que cada vez que la escucho me recuerda un momento particular de mi vida cuando yo era (podría decirse) extremadamente infeliz, solitario y aburrido. De no haber sido por el lujo de pinchar esa copia rayada del primer album de las Raincoats, seguro que habría tenido muy pocos momentos de paz".

La gente a veces se pregunta por qué conocía a Kurt Cobain – él, famoso, talentoso, guapo y MUERTO: yo, un completo perdedor. Es simple. Compartíamos gusto musical: no solo el creíble hardcore punk de Flipper, Meat Puppets y Half-Japanese sino también las bandas más suaves y más femeninas, The Raincoats, Young Marble Giants, Beat Happening, Mudhoney, y lo publicado en 53rd and 3rd, el sello de Stephen Pastel. Ambos odiábamos el “Sandinista!” de The Clash. Ambos comprendíamos la importancia de dibujar líneas en la arena.

Lo siguiente es un extracto de mi blog (sobre “Odyshape”, el segundo disco de The Raincoats):

Escuchad las baterías. Odyshape . Son febriles, inteligentes, tartamudas, una bestia que no está ahí para llenar el silencio o los espacios para respirar, sino para estar alerta y fluir hacia la música y la historia que se despliega alrededor de ellas. Un tumbo en los toms. Un siseo en los platillos. Una carrera alrededor de la caja.

Qué diferente, qué contrario al insulso tun tun tun de sus competentes coetáneos masculinos. La mayoría de las baterías puedes predecirlas de principio a fin. En Odyshape no, y muy raramente en alguna parte de los dos primeros discos de las Raincoats. Nadie será capaz de convencerme de que Phil Collins es un buen batería, la manera en la que le chupa la vida a los instrumentos alrededor suyo con ese aluvión de rellenos y su técnica de manos cruzadas. Una mala batería es la razón por la que soy incapaz de escuchar a la mayoría de grupos de rock, mucho más que por la voz. Digo “malo”, pero claramente eso es un juicio subjetivo. ¿Pero quién es alguien para decirme que piense lo contrario? Hace poco escuché a un lumbrera de la industria describir “Cut” el début de The Slits como “uno de esos clásicos discos ‘malos’ que es de hecho bueno”. ¿Cómo? ¿Qu..? Quién es esta misteriosa persona que decide que hay una manera correcta y otra equivocada de tocar, de pintar un cuadro, de escribir un libro? Escuchad las baterías en Odyshape y decidme que me equívoco al sentirme así…

Despúes, escuchad los correteos del bajo en “The Body” (de su disco de 1983 The Kitchen Tapes) y decidme que me equivoqué al terminar odiando a esta banda –por la forma en la que me traicionaron a mí y a su propia música- justo antes de que se separaran por ahí de 1984. ¿Qué tiene que ver el cod-funk con la intimidad? Ellas lo sabían también. Escuchad ‘Don’t Be Mean’, esa increíblemente dañada canción de Gina publicada en 1996, el resultado de aquella reunión que fue una reacción retrasada al interés de cierto conocido en su música. Podría ser de un período perdido entre el primero y segundo disco, tal es la paranoia en la voz y el violin.

3. No Anchor – Fire Flood And Acid Mud Pissed Jeans – King Of Jeans Arrington de Dionyso – Malaikat dan Singa

A estos tres artistas los pongo juntos. Me parece lo apropiado. Arrington cantó alguna vez en un grupo de Olympia, WA, llamado Old Time Relijun que entendían que Beat Happening y The Pop Group fueron las más vitales y desafiantes bandas en directo del universo. Se le conoce por haber soplado un saxofón y un didgeridoo con fuerza espiritual. Cada vez que su música aparece aleatoriamente, no deja nunca de alterar la hermética escucha en mi Ipod Touch y añadir tres resortes a mi paso en los que en un principio había solo dos.

Asimismo, las grandes esperanzas blancas del noise de Sub Pop, Pissed Jeans entienden que The Jesus Lizard y Fucked Up son dos de las más desafiantes y vitales bandas en directo que hay en el universo. No estoy muy seguro por qué necesito darles un abrazo de oso justo después de que saltan del escenario, pero seguro que me puedo identificar con su maliciosa y malcriada vision del mundo.

Hay alguna que otra canción de No Anchor, un grupo de Brisbane que comienza sonando como si fuera a dar un bandazo al “War Pigs” de Black Sabbath antes de que se desmorone demente, cerda y jodidamente a lo Big Black; sí: si quieres jugar rudo y heavy, entonces toca rudo y heavy.

4. Hello Cuca – Esplendor En La Arena Las Kellies – Kalimera The Monster Women – MurMaids From Mars

¿Así que el movimiento Riot Grrrl no influenció o cambió nada eh?

Como escribí en mi blog hace un tiempo:

Me encanta mierda como ésta: amigos que no has siquiera conocido mandándote cosas solo por que creen que te pueden gustar. Hacen que la vida valga la pena. Especialmente cuando se trata de un cd de Las Kellies, un grupo de chicas de Buenos Aires que se visten como una versión enrevesada de Devo, tocan la batería como Wet Dog y tienen bonitas, punzantes voces que rebotan y limpian y a veces armonizan como una especie de bonus de última hora. Los solos de guitarra son mínimos. El ritmo le debe algo a ESG. Lo que deciden dejar fuera es tan importante como lo que deciden conservar.

Había una definición de punk que descubrí via Google Alert y que me gustaría traer a cuento aquí, para que seamos precisos acerca de lo que estamos hablando… ese “Raincoats–Red Krayola–Flying Lizards–Wire–James Chance–No Wave–Go Gos–Peaches–CSS–Electroclash–Riot Grrrl–Chicks on Speed–New York Noise–C86–Pastels–Everett True eje”.

Sí. Dulce. Me recuerda a The Roches de forma indirecta también.

Lo mismo se puede aplicar a Hello Cuca (con un filo de Buzzcocks y Kleenex) y The Monster Women ( Slumber Party, Shop Assistants y The Shangri-La’s). Ambas bandas son especiales, ambas bandas son increibles en su particular manera. Este video de Hello Cuca que enlacé es tan fuerte que me deja ampollas en la parte interior de mis muslos.

The Monster Women suenan surrealmente manchadas de sol y flores con sus edulcoloradas armonías de los 60 y destartalados beats en la batería, como todos los grupos de chicas que jamás conociste, pero de los que aún así, estabas secretamente enamorado.

Si no queréis aplicar criterios como éstos, también está guay. Estoy seguro de que tenéis vuestros amores especiales, vuestras propias dulces distracciones, vuestro propio rayo de sol de Brisbane colándose por debajo de vuestra puerta.

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