En plena resaca de estÃo, cuando el mes depresor de septiembre se esforzaba en dar sus primeros y titubeantes pasos de vuelta a la más exasperante rutina, el sello Asthmatic Kitty nos vino a salvar una mañana a base de generosos regalos. Haz memoria. Si seguiste nuestro consejo entonces, el “Rill Bruh EP” de Grampall Jookabox dererÃa llevar ya un par de meses formando parte de tu colección de datos. Entre out-takes y remezclas, desde el quicio de entrada a aquel EP brillaba licenciosa “The Girl Ain't Preggers”, primer botón de muestra de un entonces futuro álbum que desde el dÃa de ayer está en la calle. “Ropechain” se llama la segunda criatura de ese antihéroe pop de Indianapolis que responde al nombre David “Moose” Adamson. Puede resultar tan crudo y descarnado en lo lÃrico como el viejo blues esclavo del alcohol mal destilado, la plantación y el Delta, y a la vez sonar perfectamente contemporáneo, apuntando su turmix hacia la dominación del bastard-pop en un distópico futuro. En su prisma esquizoide y caleidoscopio convergen fulgores de Apalachian folk, club-pop, soul, acid-rock, hip-hop, punk y hasta accesos espirituales para hablar de nuevas cosmogonÃas, de su amor por las mujeres negras, de experiencias paranormales, de demencia, locura y miedos cotidianos. Cuesta encontrarle los bordes al sonido de Grampall Jookabox, y eso sólo puede ser señal de que estamos ante algo bueno.  |
